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El último récord de Capitán: El exatleta afincado en Asturias recauda fondos contra la ELA y sube al Angliru junto a 300 amigos

José Luis Capitán, durante la subida al Angliru. | Miki López

“Esto para mí es un sueño”. Así afrontaba el madrileño José Luis Capitán la subida al Angliru. Muy diferente fue la de ayer, rodeado de sus amigos, familia, y personas que quisieron mostrar su apoyo al exatleta madrileño de nacimiento y asturiano de adopción, a la de 2005, cuando “Capi” batió un récord que todavía sigue vigente al ascender el coloso riosano en una hora y 29 segundos. Otra marca se superó ayer, la de la solidaridad, con tres centenares de personas acompañando al atleta en la salida y colaborando para recaudar fondos para la asociación ELA Principado.

José Luis Capitán seguido por amigos y familiares. | Miki López / A. Velasco

Tremendamente emocionado, tanto él como su familia, José Luis Capitán no perdía el humor en ningún momento. “Parezco David Beckham con tanta cámara y tanto micro”, decía poco antes de salir de la Vega para enfrentarse a los casi 13 kilómetros de ascensión hasta la explanada del Angliru. Un recorrido lleno de emoción, porque tal y como dijo el plusmarquista mundial de la cima riosana, “es un día muy emocionante, aún no he llorado lo suficiente, pero me quedan 13 kilómetros para hacerlo”. Eso sí, matizó que sus lágrimas, “no son de lamento, sino de felicidad”.

Participantes en la subida al Angliru. | A. Velasco

Capitán nombró a una decena de amigos, a quien les quiso dedicar el reto. “Son personas que hace ocho años estaban sanas y hoy no están con nosotros”, aseguró el exatleta, para mandar un mensaje a los presentes: “Valorad la vida, pero hacedlo antes de estar mal como yo. Aprovechar cada segundo y cada momento porque una cosa como la que me pasa a mi hoy le puede pasar a cualquiera”.

Teresa Pérez atiende a su marido durante la marcha hacia el Angrilu. | Miki López

Un reto benéfico del que además, de Capitán, muchas personas tuvieron “culpa”. Desde su mujer, Tere, sus hijos, sus hermanos... Hasta los responsables de la asociación Ezina Ekinez Egina, de Amurrio. De estos últimos fue de donde partió esta jornada de deporte, solidaridad y valores.

Abel Fernández, más conocido como “SpiderAbel” por ir caracterizado de este personaje en sus maratones, fue el que llamó a Capitán para preguntarle si quería volver al Angliru. “Me dijo que sería un sueño, pero que no podía”, explica este joven vasco, para agregar que, “yo lo dije que tenía los medios y él tuvo las fuerzas”.

Y así, entre una docena de miembros del colectivo vasco, que se fueron relevando, llevaron a Capitán en una silla “joelette” –un modelo especial para este tipo de actividades– hasta la cima. Pudo cumplir su sueño. “Hemos batido el récord, es un sueño”, aseguraba Capitán. No mentía, es la primera persona en subir en silla de ruedas el coloso riosano.

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