Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hípica

Diez años del oro "más inesperado"

"No ser favoritas nos dio tranquilidad", recuerda Ángela Pumariega de la cita olímpica de Londres 2012, que ganó con Támara Echegoyen y Sofía Toro

Ángela Pumariega, ayer, con la medalla en el puerto deportivo de Gijón. Arriba, la gijonesa, a la izquierda de Támara Echegoyen y Sofía Toro en el podio de Londres. | S. M. / Efe

El 11 de agosto de 2012, hace diez años, la regatista gijonesa Ángela Pumariega tocó el cielo. Fue campeona olímpica de la categoría "Elliott 6m" junto a sus compañeras Támara Echegoyen y Sofía Toro, logrando una gesta histórica para el deporte náutico español en la bahía de Weymouth, que acogió las pruebas de navegación de Londres 2012. Una fecha imborrable y un logro "inesperado", pues el ciclo olímpico y la clasificación para el evento no fueron una tarea fácil: "Para mí, el hecho de llegar a aquellos Juegos ya fue un premio", reconoce Pumariega.

Diez años del oro "más inesperado"

La gijonesa destaca que aquella campaña olímpica, que comenzó tras la cita en Pekín, "fue bastante complicada". El primer año, su equipo no fue seleccionado por la Federación para la cita olímpica de Londres, y tuvo que esperar a 2010 para conseguirlo, por lo que empezaron con cierta desventaja respecto a sus rivales: "Lo recuerdo como una carrera frenética contrarreloj, haciendo horas extra de entrenamiento para igualarnos en nivel a nuestras competidoras". Además, para acudir a los Juegos, España tuvo que pasar por la repesca, al ser el primer país en quedarse fuera de la cita durante la disputa del Mundial de 2011.

Ese camino, tan lleno de obstáculos, hizo que el grupo "desarrollara un sentimiento de superación" y que llegaran "en su pico de forma" al evento. "No estábamos entre las favoritas, lo que hizo que fuésemos tranquilas y disfrutando el día a día", asegura Pumariega. Para ella, la constancia del grupo y no partir con el cartel de candidatas al oro fueron las claves del éxito. Las tres españolas sorprendieron a todo el mundo y subieron a lo más alto del podio, consiguiendo la medalla dorada más inesperada de la comitiva española en Londres.

Sobre la experiencia en la Villa Olímpica, la gijonesa destaca el gran ambiente que se respira en el recinto, aunque reconoce que le supuso "una montaña rusa de emociones". El grupo de vela no estuvo alojado en Londres, sino en Weymouth, el puerto donde se llevaron a cabo sus competiciones, aunque pasaron por la Villa Olímpica de la capital británica para la ceremonia de inauguración y para la de clausura. "Recuerdo una cena junto a la selección española de fútbol y la de baloncesto, rodeada de las grandes estrellas", comenta. Pumariega cree que no haber estado "cerca de todas esas emociones" sirvió para darles "tranquilidad y concentración".

En la actualidad, Pumariega sigue compitiendo, aunque lo hace en la categoría "Snipe", una disciplina no olímpica pero donde sigue cosechando grandes éxitos. Compagina su faceta de deportista con la actividad política, desde donde quiere promocionar su deporte: "Falta dar a conocer la vela, ojalá se pueda abrir este deporte a los colegios", opina. Pumariega cree que hay margen de mejora a nivel municipal para acabar con estereotipos y promocionar un deporte del que asegura, además, que "quien lo prueba, se engancha".

Compartir el artículo

stats