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Carreño es para el verano

"Este año no había logrado buenos resultados, pero seguí creyendo en mí", dice el gijonés, muy irregular tras el bronce olímpico de Tokio y una máquina de jugar en Montreal, donde ganó su primer Masters 1.000

Pablo Carreño

"Por fin he ganado un Masters 1.000 y la sensación es increíble. No es mi primer título pero sin duda sí el más importante". Así se expresaba un pletórico Pablo Carreño tras ganar su primer Master 1.000, el de Montreal, al imponerse en la final al polaco Hubert Hurkacz por, 3-6, 6-3 y 6-3.

Una victoria en la que se acordó de sus inicios en las pistas del Grupo Covadonga. "Crecí jugando en una superficie como esta. Cuando era joven siempre entrenaba en estas canchas así que me siento cómodo. Cuando me fui a Barcelona con 15 años empecé a jugar más en tierra batida. Por eso puedo jugar bien en ambas superficies", explicó en la rueda de prensa posterior a la final.

El asturiano cree que en este torneo jugó su mejor tenis del año. Pablo, tras la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio, donde se impuso a Medvedev y Djokovic, no estaba teniendo una buena temporada y así lo reconoce: "Este año no habíamos logrado buenos resultados, pero podemos decir que ya tenemos nuestro trofeo. Y es uno muy, muy importante". A pesar de que la temporada no estaba saliendo como esperaba, el gijonés asegura que no se vino abajo y siguió adelante. "Es importante ser positivo. Perdí algunos partidos que otros años no los habría perdido pero seguí creyendo en mí, en mi equipo, en mi juego", apuntó el gijonés tras el éxito en Canadá.

Carreño es el décimo quinto jugador español que gana un Masters 1.000 individual en el circuito y el tercero en inscribir su nombre en la lista de vencedores en Montreal. El primer en hacerlo fue Manolo Orantes en 1975, luego hubo que esperar 30 años para el segundo, Rafa Nadal en 2005. El balear repitió en otras cuatro ocasiones más, 2008, 2013, 2018 y 2019. Pablo es el sexto nacional que gana un torneo esta temporada.

Fue un triunfo ganado con esfuerzo. "He trabajado muy duro durante toda mi carrera para vivir este momento. Ha sido muy complicado, pero he hecho una gran semana. He jugado a un alto nivel y he sido positivo en todo momento. Me siento muy feliz por esta victoria", manifestó. A sus 31 años , Carreño se centra en el presente, "en disfrutar de mi juego, disfrutar de los torneos y de la vida en general. Probablemente me queden algunos años más en el circuito: tres, cuatro, cinco, seis… espero que más, pero no lo sé" .

Sin embargo, no puede pararse mucho a saborear el triunfo en Montreal porque ya tiene encima otro Master 1.000, el de Cincinnati, en el que debutará ante el serbio Miomir Kecmanovic, número 36 ranking ATP. Un torneo en el que se registra una gran participación porque los tenistas quieren probarse de cara al inminente Open USA, uno de los cuatro Grand Slam de la temporada. Allí estarán Medvedev, actual número 1, Carlos Alcaraz y Rafa Nadal, que reaparece. La cita del Open USA, en Nueva York, es otra de las que el asturiano tiene apuntada en su agenda.

Pablo Carreño estrenará nuevo ranking en Cincinnati, ya que tras su victoria en Montreal ha ascendido 9 posiciones y ahora es el décimo cuarto del mundo.

El asturiano fue además confirmado ayer como miembro del equipo español para la fase de grupos de la Copa Davis. Será del 13 al 18 septiembre en Valencia ante Serbia, Canadá y Corea del Sur. En juego están dos plazas para la fase final de Málaga del 21 al 27 noviembre. Entre ambos, otro torneo que le hace especial ilusión, el ATP 250 de Gijón que le permitirá jugar por primera vez en su ciudad un torneo oficial y con su abuela en la grada.

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