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Alberto Carmona, entrenador ayudante del OCB: «Trifón me abre un espacio muy grande y se lo agradezco mucho»

«Hay mucho jugador nuevo y joven, eso alarga el proceso de construcción del equipo, pero vamos por buen camino»

Alberto Carmona da instrucciones en el entrenamiento del Alimerka Oviedo, ayer, en Pumarín. | Luisma Murias

A Alberto Carmona (Navia, 7 de septiembre de 1986) el baloncesto le corre por las venas, no entiende la vida sin él. Inmerso de lleno en un enorme reto como es el de ejercer de entrenador ayudante del Alimerka Oviedo Baloncesto de LEB Oro, todavía saca tiempo para entrenar a los equipos del Marchica de Luarca y del Cangas del Narcea, una tarde a la semana en cada concejo. Ve toneladas de partidos, pero su atención se concentra ahora en la mejora del rendimiento de la plantilla del OCB.

Noah Bigirumwami. | FIBA

–¿Qué funciones desempeña ahora mismo en el Oviedo?

–Primero, las que ya tenía el año pasado: organizar el tema de los viajes y atender a los jugadores en lo que requieren en el día a día. A mayores, este año, con la marcha de Jandrín (Alejandro González, el segundo entrenador de la pasada campaña, al que Natxo Lezkano se ha llevado de la mano al Andorra), Quique (Enrique Fernández) y yo estamos a la par como entrenadores ayudantes. Siempre hacemos la primera parte y la última del entrenamiento, haciendo ejercicios de técnica y táctica individual con algunos jugadores. Trifón dirige la parte principal de la sesión. Y durante los partidos, labores de un entrenador ayudante: estar pendiente de las faltas, cerca de la mesa, mirar qué cosas podemos jugar o no en función de los jugadores que pone el rival...

–Y el scouting, supongo.

–Sí, lo que pasa es que ahora todos los equipos estamos en fase de construcción, así que miramos para lo nuestro. Más que hacer scouting del rival, hacemos autoscouting, ver qué cosas están saliendo bien, en cuáles hay que incidir, hacer vídeos individuales para mostrar cosas a jugadores determinados de la plantilla, cosas así.

–¿Le queda tiempo para algo más?

–Mi suerte es que no tengo la sensación de ir al tajo, para mí el baloncesto es un modo de vida. Si hay que ver un partido y quedarse hasta las cuatro de la mañana para cortarlo, me quedo hasta las cuatro, ojalá pueda estar así toda mi vida. Es verdad que a veces en casa Geli me dice que ya está bien, y mi padre, en Navia, me dice que menos partidos y más ir de visita. Es un poco en broma, me apoyan. Mis padres ya saben qué tienen en casa, y Geli ya sabe a quién compró (se ríe).

–¿Qué le parece la plantilla del OCB?

–El equipo tiene mucha juventud, y eso creo que tiene una parte que puede ser muy buena a nivel de energía y de agresividad, de estar intensos en la defensa, correr, no dar un balón por perdido... eso nos engancharía a la afición, ahora que parece que está respondiendo bien una vez superada la pandemia. También tiene una parte mala, que es que con tantos nuevos y jóvenes costará un poco más al principio. Los equipos tienen un mes o mes y medio de construcción, normalmente, y nosotros seguramente vamos a alargar ese plazo.

–¿Y cómo va el proceso?

–Hay que tener paciencia, pero vamos por el buen camino. Creo que del partido de entrenamiento con el Círculo al del Budivelnyk del sábado no somos el mismo equipo, la gente va conociéndose, compenetrándose y sabiendo poco a poco lo que queremos.

–El equipo está cojo dentro hasta que lleguen más fichajes. ¿Hasta qué punto les afecta?

–La situación está clara, no hay que esconderlo. Nos afecta más por la incorporación un poco más tardía de Marc (Martí), cuya recuperación va bien pero los periodos se han alargado un poquito. Necesitamos un recambio para Oli (Arteaga) y falta al menos una pieza. Estamos trabajando en ello, a ver si el mercado nos deja traer a alguien con los pocos recursos que tenemos. Nos afecta más a nivel de entrenamientos, porque no podemos hacer muchos 5x5. Vamos, por decirlo de alguna manera, con el freno de mano echado. Pero vamos capeando, no hay que poner ningún tipo de excusas.

–¿Qué tal le va a un entrenador todavía inexperto como usted con alguien con tanto bagaje como Trifón Poch?

–La verdad es que muy, muy bien. Es una persona muy cercana y tremendamente graciosa, me ha sorprendido mucho su gran sentido del humor. Tener todos los días al menos una charla de entrenamiento y otra con alguien que ha estado quince años entrenando en la ACB es tener una lección diaria sobre cómo llevar el día a día, detalles a los que antes no dabas tanta importancia... Desde el primer momento me transmitió mucha confianza en mí y me abrió un espacio muy grande. Le estoy muy agradecido.

–¿Cree que va a encajar aquí?

–Después de tantos años en la élite sabe cómo es esto, ha estado en equipos de diferentes palos y sabe la idiosincrasia de cada club. Se le ve a gusto, sabe dónde está y cómo son los entresijos del baloncesto profesional. Y nosotros estamos muy a gusto con él. Dicho esto, los resultados son los que mandan.

–¿Qué espera de esta LEB Oro?

–Espero una liga muy dura, de mayor nivel que el año pasado. Hay tres o cuatro quipos que parece que están muy por encima del resto a nivel económico: Andorra, sobre todo, Burgos y Estudiantes. Luego están Palencia, Alicante, Valladolid, Coruña... que económicamente no están como los otros tienen plantillas caras de jugadores muy experimentados. El resto estamos parecidos, la liga nos pondrá a cada uno en nuestro sitio.

–¿Está demasiado alto el listón del OCB?

–Todo el mundo tiene que ser consciente del club que somos; y más que eso, de los recursos y presupuesto que tenemos. Que habitualmente estemos haciendo play-off no quiere decir que sea lo normal. Lo normal es que sufras para seguir en la competición, y lo que venga a partir de ahí genial. Queremos seguir un año más en LEB Oro cuando llegue el 30 de mayo, y coincide que podemos jugar el play-off vamos a ir a por ello, como en años pasados. Pero el listón es mejorar cada día.

Bigirumwami se incorpora esta semana

El Alimerka Oviedo Baloncesto espera para el fin de semana la llegada de Noah Bigirumwami, un pívot ruandés de 2,08 llamado a paliar el déficit de jugadores interiores de la plantilla de Trifón Poch. El jugador, internacional con su país, procede de Chicago State, de la liga universitaria estadounidense, donde no tuvo mucho protagonismo. El club busca más jugadores en el mercado.

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