El Alimerka Oviedo Baloncesto ha cerrado la incorporación del pívot ruandés Noah Bigirumwami para que se sume a la plantilla y se convierta así en el duodécimo jugador y en el interior que permita dar relevo tanto en los entrenamientos como en los partidos al veterano capitán Oliver Arteaga. El ruandés, de 2.08 de estatura, tuvo poco protagonismo con su equipo en la NCAA, la liga universitaria de EE UU, donde jugó en las filas de los Chicago State Cougars promediando 1.5 puntos y 2.6 rebotes en 13.8 minutos de juego por partido. Este verano, además, disputó dos encuentros con su selección clasificatorios para el Mundial, frente a Túnez y Camerún, en los que disputó 7 y 6 minutos respectivamente.

Héctor Galán, director general del club, se mostró contentos con su nuevo fichaje, ya que es un jugador "que viene a reforzar el juego interior de la primera plantilla, que está falta de efectivos y en la que estamos empezando a notar la exigencia de rotaciones muy cortas". "Necesitábamos gente porque además estamos pendientes de los plazos de recuperación de Marc Martí y Noah nos va a venir muy bien en ese sentido", explicó.

El equipo asturiano llevaba tiempo buscando un jugador interior que cubriera la plaza que dejó la marcha de Kabasele al Valladolid. El puesto de cinco es uno de los más complicados y difíciles de encontrar, algo que en este verano se ha acentuado mucho, obligando a buscar en todos los mercados posibles para hacerse con el perfil que querían: un jugador con buen físico y que ayude en el rebote. La llegada de Noah Bigirumwami puede no ser la última que haga el Alimerka Oviedo, ya que la lesión de Marc Martí se está alargando algo más de lo esperado y eso abre la puerta a la posibilidad de hacer algún movimiento más en la posición de ala-pívot, aunque todo va a depender de la evolución que tenga el catalán.