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El Alimerka Oviedo Baloncesto gana (67-70) en Melilla su segundo partido de la temporada con un gran Oliver Arteaga

El conjunto de Trifón Poch confirma su recuperación tras comenzar la temporada en la LEB Oro con siete derrotas

Alonso Meana, con el balón, en el partido ante el Melilla Melilla Baloncesto

El Alimerka Oviedo Baloncesto confirma su recuperación tras sumar en la cancha del Melilla su segunda victoria de la temporada en un partido trabado que el conjunto asturiano sacó gracias, en gran parte, a un gran Oliver Arteaga, que rescató al equipo en sus momentos más bajos, dio un recital en defensa y tuvo la inteligencia y el temple que a veces le faltan a otros compañeros menos experimentados. A sus 39 años, Arteaga nubló a Fall, uno de los pívots más determinantes de la categoría, y acabó sumando 29 créditos de valoración haciendo de todo:encestando (16 puntos), reboteando (12 rebotes) y asistiendo (3 pases de canasta). El canario tuvo sus mejores aliados en Romeo Crouch, que tuvo una actuación irregular pero clave en algunas fases y, sobre todo, en Marc Peñarroya, que sigue aumentando sus prestaciones en cada duelo.

Esta victoria es oro puro para un Alimerka Oviedo que ya ve la clasificación con algo menos de angustia después de encadenar dos victorias seguidas. La de Melilla fue sufrida, en una cancha que se le da mal y en un partido que tuvo de todo, sobre todo errores, en los dos lados. Si horrible fue el acierto del equipo de Trifón Poch desde la línea de tres (2 de 16 en triples), dantesco fue el de Melilla en los tiros libres (18 de 35) en un partido en el que los colegiados se encargaron desde el principio de asegurarse de que hubiera muchas faltas. 

El tercer cuarto fue el mejor del equipo de Oviedo, como lo fue en su primera victoria, el sábado pasado (93-83), frente a l Leyma Coruña. Un excelente Peñarroya empezó a irse al aro con determinación y a encontrar a Arteaga una y otra vez. A ellos dos se les sumó Romeo Crouch, metiendo la mano y robando balones para salir a la contra y castigar una y otra vez al aro rival. Una canasta de Crouch elevó la diferencia hasta los doce puntos (42-54) a 2.20 de acabar ese tercer parcial. Pero de nuevo el equipo de Trifón Poch tuvo uno de esos momentos en que se difumina y permitió a Melilla acercarse a los seis puntos (48-54) para encarar el último parcial.

El último cuarto fue sobre todo muy tenso, con dos equipos situados en la parte baja de la clasificación (tras este encuentro Oviedo tiene dos victorias en nueve jornadas y Melilla tres) y, por lo tanto, muy necesitados de sumar. Las imprecisiones en uno y otro lado de la cancha fueron lo más destacado y Oviedo tuvo suerte del desacierto que tuvo Melilla en los muchos tiros libres de los que dispuso. Un par de acciones de Chuso González, y una canasta de Romeo Crouch pusieron de nuevo por delante al OCB (61-62) a 2.47 del final y a continuación Melilla tuvo cuatro tiros libres de los que solo anotó uno (62-62) cuando quedaba 1.47 por jugarse. Y en esa recta final volvió a ser determinante el capitán Oliver Arteaga, encestando y sirviendo una fabulosa asistencia a Oliver a Chuso González que puso el 63-68 a un minuto del final. Hubo que remar todavía un poco, llegando a tener Melilla un triple para empatar, pero la victoria fue al final para un Oviedo que empieza a salir del pozo. 

La primera parte del partido estuvo igualada y en ella el OCB demostró que ya tiene un plan en sus partidos y que, aunque aún le quede mucho por hacer, es un equipo capaz de competir con garantías. Un equipo que a veces peca de demasiado inocente y en el que jugadores importantes como Pruitt a veces se van de los partidos por errores tontos. Piezas que se irán encajando mejor si la racha de este Alimerka Oviedo se mantiene. 

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