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Este Alimerka Oviedo tiene defensa: paso adelante del OCB hacia la salvación tras ganar (62-67) en Orense

El OCB se impone a domicilio en otro duelo clave por la permanencia, con un gran trabajo colectivo y un Oliver Arteaga decisivo en los momentos finales

Oliver Arteaga tapona a Txemi Urtasun, ayer en Orense. |

Oliver Arteaga tapona a Txemi Urtasun, ayer en Orense. | / Carlos Domarco / Club Ourense Baloncesto

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Antonio Lorca

Antonio Lorca

Ourense, 62-Alimerka Oviedo, 67

Cuartos: 11-20; 16-19; 15-12; 20-16

Árbitros: Ángel de Lucas, Jesús Marcos Martínez y José Antonio Sastre. Excluyeron por 5 faltas al visitante Martí.

Pazo dos Deportes Paco Paz de Orense.

El Alimerka Oviedo Baloncesto está aprendiendo a convivir con sus deficiencias y a suplirlas con trabajo y orden, dos cualidades que le permitieron doblegar (62-67) al Ourense gracias a un esfuerzo defensivo encomiable que le sirvió para sortear todas las minas que se encontró durante el partido, que fueron numerosas y que llegaron, sobre todo, cuando los jugadores más talentosos del conjunto gallego, especialmente el veterano Txemi Urtasun y Ferrán Ventura, empezaron a enchufar triples.

Se trata de la segunda victoria consecutiva del OCB y, como la anterior, fundamental en el duro camino que está intentando recorrer el conjunto asturiano para garantizarse la permanencia en LEB Oro. La victoria de Almansa ante el Albacete esta jornada complicaba aún más las cosas, pero ganar en Orense mantiene cierto margen del Oviedo Baloncesto con respecto a sus perseguidores, dos de los cuales, Iraurgi y Melilla, aún tienen que jugar frente a Cáceres y Gipuzkoa respectivamente.

El triunfo del OCB en Orense tiene muchas lecturas, pero entre las claves que la hicieron posible está el paso adelante que dio el equipo en el rebote, algo que tantas veces les ha condenado esta campaña. Un conjunto que yerra tantos tiros necesita segundas oportunidades y ante el conjunto gallego las tuvieron. De eso se encargaron dos jugadores que están siendo fundamentales en las victorias del equipo de Guillermo Arenas: Clevon Brown, que cogió diez rebotes, cinco de ellos en ataque; y, cómo no, una vez más el gran capitán, Oliver Arteaga, que agarró nueve, tres de ellos ofensivos.

Pero es que Arteaga, de nuevo el más valorado, con 21 créditos, fue decisivo en los momentos más difíciles, en la recta final, cuando cada vez que el Ourense se acercaba emergía la figura del pívot para sacar una falta, anotar dos tiros libres y dar tranquilidad a sus compañeros. La temporada que está haciendo el veterano jugador canario en uno de los momentos más difíciles que ha vivido en sus seis años en Oviedo es para quitarse el sombrero. Es evidente que si el OCB logra la salvación se deberá en parte al talento, el liderazgo y el compromiso de un pivot al que, cuando ya no esté en Pumarín, se le va a echar muchísimo de menos.

El OCB supo ante Ourense hacer un partido completo y salir desde el primer segundo a defender con garra, completando en ese aspecto del juego una primera parte de un nivel muy alto, negando los tiros sencillos a un rival que colaboró errando muchos tiros libres (acabaron con 5 de 12), lo que permitió al Oviedo ir cogiendo una renta interesante: de nueve puntos tras el primer cuarto y de doce al descanso, cuando dejaron al Ourense en 27 puntos.

En la segunda mitad, el OCB no bajó el nivel y supo sobreponerse a sus errores (acabaron el partido con 3 triples en 23 intentos) y no bajar nunca los brazos, manteniendo la intensidad incluso cuando tuvo que abandonar la cancha por un problema físico Chuso González, que había sido muy importante en el primer tiempo. La ventaja visitante llegó a ser de 15 puntos (36-51) a 1.40 de acabar el tercer cuarto, pero dos triples seguidos de Ventura la redujeron a nueve (42-51) cuando solo quedaba un acto. Durand Scott aumentó la renta (42-53), pero una crisis en ataque y la aparición de Urtasun colocaron al Ourense a tres (50-53) cuando quedaban 7.23 por jugarse. Y ahí cogió los mandos Arteaga, que se entendió muy bien con un gran Peñarroya y juntos supieron contrarrestar todos los golpes del Ourense hasta traerse a Oviedo una victoria que deja más cerca el objetivo.

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