Urban y Candy: "Hemos demostrado que no solo hemos venido a disfrutar"

"Ha sido una victoria más disputada que la del año pasado, los españoles nos lo han puesto muy difícil", reconocen los campeones del Sella

Por la izquierda, Quentin Urban y Jeremy Candy, ayer, en el podio de Ribadesella. | Miki López

Por la izquierda, Quentin Urban y Jeremy Candy, ayer, en el podio de Ribadesella. | Miki López / Noé Menéndez

Noé Menéndez

El de ayer era el segundo triunfo consecutivo para Quentin Urban y Jeremy Candy, flamantes ganadores del Descenso del Sella. A pesar de que ya conocían la sensación de verse en lo más alto del podio, su felicidad era tremenda. "No podemos estar más felices", aseguró la pareja tras su llegada a Ribadesella. El K-2 francés destacó el gran nivel mostrado por Miguel Llorens y Alberto Plaza hasta los compases finales, cuando la embarcación gala metió la directa y logró hacerse con la victoria. "Ha sido una victoria más difícil que la del año pasado porque los españoles nos lo han puesto muy difícil", reconocieron.

"Hemos demostrado que no estamos aquí solo para disfrutar de las montañas y de la región", afirmaron los franceses, que coincidieron en cuál fue el momento más complicado del día. "Sin duda la salida. Nos quedamos atrás y tuvimos que ponernos a remontar. En aquel momento ninguno pensaba en que íbamos a ganar", aseveraban mientras recibían la enhorabuena de toda la organización. A pesar de verse rezagados en los primeros metros, Urban y Candy supieron apretar para meterse en los puestos de cabeza. "Volvimos rápido a la carga. Sabíamos que teníamos que respirar para tener fondo para el final y luego poder apretar en el sprint. Esa creo que fue la clave de nuestra victoria", analizaron.

El dúo francés consiguió una nueva victoria en el que para muchos ha sido el Descenso del Sella más duro que recuerdan, algo en lo que coincidían Candy y Urban. "Todo el mundo dice que es la carrera más dura de todos los tiempos. Es algo que hace que estemos incluso más felices por ganar. Esta es una razón más que de sobra para decir que estamos al nivel de los mejores", apuntaron. Tras dos triunfos consecutivos, ahora los galos quieren centrarse en disfrutar de las mieles de la gloria y no quieren oír hablar de un posible triplete. "Ahora es tiempo de celebrar, en el futuro ya veremos", sentenciaron.

"Para nosotros es un placer poder competir en el Sella, un auténtico honor". A pesar de quedarse rozando el triunfo, la pareja húngara formada por Bruno Kolozscari y Adrian Boros se marchó de Ribadesella muy contenta por su segundo puesto. "Pensábamos que podíamos ganar, pero nos ha faltado algo más de experiencia. Es el primer Sella de Kolozscari, que solo tiene 18 años, y quizá pecamos de esa falta de conocer el río", reconoció Boros, que lanzó un mensaje retador para la próxima edición. "Aún tenemos tiempo de sobra para conseguir ganar. Volveremos el año que viene para intentarlo. Ahora que mi compañero tiene más experiencia, vamos a dar mucha más guerra", aseguró el palista.

Con peor sabor de boca terminó el K-2 de Miguel Llorens y Alberto Plaza. A pesar de ser los primeros asturianos en cruzar la línea de meta, reconocieron que se fueron con una sensación agridulce. "Estuvimos liderando durante casi toda la carrera y al final se nos escapó el triunfo. Fue una pena", explicaba Llorens, visiblemente afectado por no hacer conseguido asegurarse el primer puesto. "Da rabia quedar terceros al tenerlo tan cerca, pero es lo que hay. Este año hubo muchísimo nivel. Lo importante es que hemos conseguido pelear contra los mejores", zanjó el piragüista de Ribadesella.

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