0-0: El Avilés se jugará la salvación en casa

Los blanquiazules sacan un buen empate ante un Manchego que fue superior y todo se decidirá en el Suárez Puerta

Un momento del partido

Un momento del partido / N. M.

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Gran empate del Avilés en Ciudad Real. Los blanquiazules, que durante gran parte del encuentro sufrieron para tratar de frentar a un buen Manchego, cosechan un más que sactifactorio empate para que ahora todo quede vivo para la vuelta en el Suárez Puerta. El vencedor del próximo domingo en el campo avilesino será el que se haga con la ansiada salvación.

El Avilés arrancó el duelo consciente de que el empate era bueno para sus intereses. Antes las primeras embestidas del Manchego, que quería por la vía rápida ponerse por delante, los blanquiazules trataban de que el cronómetro corriese, tardando en levantarse tras los duelos y con paciencia a la hora de sacar el balón jugado. Eso sí, los de Castilla-La mancha parecía no importarles, porque gracias a salir con una marcha más tuvieron la primera del encuentro, gracias a un espectacular centro de Peter.

En su primer once Rozada apostó por el regreso de Álvaro Fernández a la portería tras tres suplencias consecutivas y por colocar a Jesús del Amo en un costado de la defensa, dejando a Iván Serrano en el banquillo. Poco pareció importarle ese ajuste a Pato Graff, técnico local y ex del Sporting, que durante los primeros compases centró sus ataques por la banda derecha, tratando de buscarle las cosquillas a Trabanco, que en defensa estuvo impecable.

El Manchego seguía con sus acometidas, pero poco a poco el Avilés se fue quitando las telarañas. Lo intentó primero Davo Fernández, con un disparo que se marchó por encima del travesaño, a lo que los azules respondieron con un chut de Carlos Jiménez. El encuentro pasaba por un valle, aunque los blanquiazules a punto estuvieron de llevarse un susto. Julio cometió un error al anticiparse, algo que aprovechó el Manchego para plantarse en el área avilesina, aunque la jugaba, que trató de finalizar con una chilena, finalmente acabó en nada.

Jorge volvió a probar a Carlos Mena con un disparo desde lejos que a punto estuvo de complicarse, ya que el meta falló a la hora de blocar el balón, pero Claudio, que llegó al rechace, estaba en fuero de juego. Antes de llegar al descanso y tras la pausa de hidratación llegaron las dos ocasiones más claras de ambos conjuntos. Natalio erró un remate de cabeza en el área pequeña tras un centro de Trabanc, mientras que José Ramón, cambiado de banda para tratar de superar la lateral gijonés, encontró su espalda al espacio, pero se quedó sin metro y Álvaro Fernández pudo achicarle.

En la segunda parte, que tras el pitido inicial estuvo parado el juego seis minutos porque un aficionado sufrió un golpe de calor, el Manchego arrancó aún con más fuerza, buscando más si cabe el primer tanto del partido. Nada más volver el balón a rodar tuvo Peter la primera, pero su ocasión se perdió por un error clamoroso del propio jugador. Álvaro Fernández se hizo gigante, achicando todos los ataques castellanomanchegos. Cabe destacar una gran parada, yendo abajo, a un disparo que entraba rozando el palo derecho del madrileño. Para tratar de dar la vuelta a la sartén Rozada echó mano de su banquillo, sacando a Isma Cerro y Joel del Pino por Natalio y Jorge, para así tener piernas refrescar y tratar de encontrar a su equipo en ataque.

De poco sirvió la intervención del ovetense, ya que el Manchego seguía convencido en buscar el 1-0. Barri, exjugador del Avilés, colgó un centro muy peligros que, tras pasar por todo el área, no encontró rematador. El partido se tuvo que volver a detener por otro golpe de calor en la grada y, tras el parón, Rozada dio entrada a Sierra por Claudio, dejando a Isma Cerro como única referencia ofensiva.

Choche volvió a buscar las cosquillas a Álvaro Fernández con un chut desde fuera del área que estuvo cerca de complicarse, pero el madrileño, el mejor del encuentro para el Avilés, despejó a córner para solventar el peligro. Tras la decisión del árbitro, que añadió 14 minutos de descuento, el Manchego volvió a tener una gran ocasión, pero la poca conexión entre sus puntas, con dos hombres metidos en el área, hizo que los blanquiazules pudiesen achicar agua sin problemas. Como última decisión Rozada sacó a Iván Serrano por Davo Fernández, para colocar un doble lateral y amarrar el partido.

Buen resultado para el Avilés, que está más que vivo en la eliminatoria y ahora se jugará todo en su casa, el Suárez Puerta. Rozada ahora tendrá una semana más de trabajo para tratar de sobrevivir a esta final por la permanencia.

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