Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Alonso Meana | Jugador del Zornotza Saskibaloi Taldea

"Espero vestir volver algún día al Alimerka Oviedo"

"Este año quiero incrementar mi rendimiento, tener un rol más importante en pista y entrar en play-off"

Alonso Meana, en el parque La Campana, en Oviedo. | Fernando Rodríguez

Alonso Meana, en el parque La Campana, en Oviedo. | Fernando Rodríguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Juan Velázquez / Guillermo García

Oviedo

Alonso Meana (Gijón, 2000) es canterano del Alimerka Oviedo Baloncesto y juega actualmente para el Zornotza de Amorebieta, que disputa la LEB Plata. A pesar de su juventud, el gijonés ya puede presumir de contar con un campus propio.

–Este verano se celebró la segunda edición del campus Pro Élite Alonso Meana. ¿Por qué se decidió a organizarlo?

–Hacer un campus que lleve mi nombre es algo que me daba bastante vergüenza. Esta idea salió de la Rookie Basket Academy, donde entreno todos los veranos. Me comentaron que querían hacer algo conmigo y decidí que lo mejor era hacer un campus para transmitir mis ideas a los chavales. Sobre todo, quiero mostrar cómo es la vida del deportista profesional fuera del campo.

–En cuanto a su carrera deportiva, estuvo en el OCB en categorías inferiores y debutó en el club muy joven. ¿Cómo vivió ese debut?

–Fue con 15 años, estaba muy nervioso y salí a comerme la pista. Salí en los últimos minutos, me hicieron una falta y tiré dos tiros libres. A pesar de que no fue en competición oficial, para mí es el debut porque es lo que recuerdo. De mi primer partido en liga no recuerdo nada, ya que cuando estás en el partido no eres consciente de nada.

–En 2019 dejó el OCB y se fue a Estados Unidos a estudiar. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Le costó mucho adaptarse?

–Cuando llegué allí fue un choque cultural tremendo. Recuerdo el primer entrenamiento, que estaba rodeado de gente de diferentes lugares con físicos espectaculares muy diferentes a mi perfil, que soy bajo y más bien delgado. Los primeros meses fueron un proceso de adaptación. Era una liga y un estilo de entrenamiento totalmente nuevos. Al principio me costaba un poco. Además, aunque mi nivel de inglés era bueno, los conceptos referidos al juego me costaba entenderlos. Sin embargo, en enero ya estaba perfectamente adaptado.

–¿Qué le motivó para cruzar el charco?

–Javi Rodríguez, el entrenador del OCB, fue uno de los que más me incitaron a ir a Estados Unidos. Es verdad que yo tenía muchas ganas y era un sueño para mí, ya que, al estar compitiendo y estudiando en la misma institución, las facilidades para jugar son mucho más grandes que en España. Pero Javi Rodríguez, que había estado también allí, fue el que me animó a dar el paso porque tiempo a volver siempre tendría.

–Para la temporada 2020/2021, se truncó su vuelta a Estados Unidos por el covid. ¿Cómo piensa que pudo afectar eso a su carrera?

–Es muy complicado ponerse en esa tesitura. Tuve que cancelar el vuelo tres veces. Yo estaba entrenando con el OCB mientras se resolvía el tema, pero llegó un momento en el que renuncié a Estados Unidos y el Oviedo decidió hacerme ficha. Tal vez si hubiera seguido, hubiera acabado la carrera de Administración y Dirección de Empresas y puede que ahora mismo estuviese trabajando en una consultora. O quizás hubiese vuelto tras acabar la carrera y ahora estaría jugando en el OCB.

–Después de su experiencia en Estados Unidos, cuando volvió al Oviedo, ¿notó algún cambio grande con España?

–Pasé a ser un jugador más incisivo en ataque. En la última temporada que había estado en Oviedo era un jugador más defensivo. La experiencia en Estados Unidos me hizo ser más "egoísta" y buscarme yo mis propias opciones, crearme yo mis tiros. Estados Unidos me ayudó a ser más amenazante en ataque.

–Tras acabar contrato con el Oviedo, en 2023 fichó por el Zornotza, en principio para dos meses. ¿Cómo alargó su estancia allí?

–En ese momento yo estaba esperando una opción que me llamara más. Mientras tanto, para no perder el ritmo, tuve la oportunidad de irme al Zornotza con un contrato temporal. Pero jugué buenos minutos en pretemporada, por lo que me hice un hueco y decidieron alargarme el contrato.

–De cara a la próxima temporada, sigue en Amorebieta jugando. ¿Qué expectativas tiene?

–Sí, seguiré en Amorebieta un año más. Este año nuestro presupuesto es menor con respecto a otros equipos, pero mantuvimos un buen bloque del año pasado, lo que nos tiene que dar continuidad. También hemos incorporado jugadores que nos pueden aportar un salto de calidad. El objetivo es entrar en play-off e intentar tener opciones.

–Ya organizó un campus a pesar de su juventud, ¿tiene alguna meta de cara al futuro, tanto dentro del campo como fuera?

–Bueno, yo trabajo con un psicólogo y nos vamos poniendo objetivos. Sin embargo, objetivos a largo plazo es muy complicado ponerse, vale más ir en una dirección. Aun así, a corto plazo me marqué incrementar mi rendimiento para esta temporada, ganarme más minutos en pista y tener un rol más importante.

–¿Sigue la temporada del OCB? ¿Se ve volviendo a jugar allí?

–Sí, los sigo. Ver los partidos es complicado, pero me mantengo informado a través de llamadas con excompañeros. Les pregunto bastante y estoy pendiente de las estadísticas de todos los partidos. El OCB es mi equipo de toda la vida y además tengo amigos jugando ahí, así que les sigo bastante. En cuanto a volver, soy consciente de que tengo que dar pasos para que esa oportunidad se dé, pero espero algún día vestir los colores del OCB otra vez.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents