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Borja García, el peleador asturiano que es campeón mundial (y de un reality): "Le daría la revancha a mi rival, pero ahora que se recupere bien la cara, que la tiene machacada"

"Lo de la Caja Mágica fue una locura, me vine arriba pensando que estaba en Gijón de todo lo que me gritaban, estoy muy agradecido", afirma el gozoniego, compañero de gimnasio de Joel Álvarez, deportista de la UFC

VÍDEO: Así es Borja García "El Águila", campeón del mundo del peso mosca de WAR

Jimena Aller

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Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Gijón

Borja “El Águila” García (Bustio, Gozón, 2000), acaba de proclamarse campeón del mundo del peso mosca de WAR, compañía de artes marciales mixtas española. Lo hizo ante diez mil almas que no pararon de corear su nombre en la Caja Mágica de Madrid, donde derrotó a Ahmed “Peligro” El Idrissi, que partía como favorito en las apuestas, pero que no pudo con el peleador asturiano. Su pelea, una de las más esperadas tras la emisión de un reality show de lucha ("The Ultimate Warrior") en el que ambos peleadores fueron protagonistas, permitió al de Bustio salir del recinto con el bono de la noche. Ahora, ya de vuelta en Asturias, ayuda a sus compañeros del gimnasio gijonés Tibet con sus respectivas preparaciones antes de buscar nuevo rival.

-Cuajó un reality muy inteligente. Fue a luchar por el suelo y no se lastimó para llegar bien a la final. Ese fue el plan, ¿no?

-Sí. Lo que no sabe la gente es que las dos primeras peleas no cuentan para el récord. Eran de exhibición, pero con reglas profesionales. Es decir, que vale todo. Eran dos en cinco días y si ganabas las dos, en veinte días tenías la final. Al final hay que ser inteligente y tratar de no lesionarse. Si dominas todas las disciplinas haces lo que hice yo, amasar a la gente en el suelo para no hacerte daño. Por eso en parte la gente fue tan crítica conmigo, pero en la final demostré que puedo hacer lo que quiera.

 -Su ídolo, Khabib Nurmagomedov, por el que le pusieron el apodo de "El Águila", peleaba así.

-Sí, sí. Tal cual. Y mira dónde llegó. Yo puedo dar salseo a la pelea, ir con “hype” y tal. Pero luego demuestro, y en la Caja Mágica se vio a quién animaba la gente. Me vine arriba pensando que estaba en Gijón de todo lo que me gritaban. Estoy muy agradecido y quiero darles las gracias por el apoyo. El mote de Águila me viene por Khabib, sí (excampeón daguestaní de la UFC que dominaba a sus rivales en la lucha de suelo). Me gusta mucho la disciplina de wrestling, contra la pared, y tal. Pero aún así, creo que soy un tipo que tiene mucho “hype” y puedo dar una pelea donde quiera, la verdad. Y no hablo por hablar, creo que lo he demostrado en el reality.

-En eso se parece a su compañero de gimnasio, el peleador de UFC Joel Álvarez.

-Guardando las distancias, claro. Eso es otro nivel. Pero sí, yo llevo la pelea por donde me pida la cabeza. En el reality aplasté a todos mis rivales y no dejé ninguna duda. Es cierto que noté críticas en los vídeos diciendo que solamente sé abrazar. Puedo llevar la pelea donde quiera. Si quiero dar show, puedo darlo. Ya se vio el otro día en la Caja Mágica de Madrid. Diez mil personas coreando mi nombre y fue la pelea que más seguimiento tuvo. Tuvimos el bono de la noche y dimos un buen espectáculo.

 -¿Qué tal se sintió con sus rivales?

-Con los dos primeros me llevo una amistad. Con Cristian, el primero, tuve un encontronazo. Tras la pelea, todo quedó aclarado, como debe de ser. Con Rodrigo, parecido. No puedo decir lo mismo de Peligro. Me pareció una falta de respeto que tras la pelea no esperase a que me dieran el cinturón y no me dio la mano. No pretendía ser amigo suyo, no vamos a ir a cenar nunca juntos, pero sí que me esperaba un poco más de respeto. Si hubiese sido yo el que hubiese perdido, yo hubiera esperado a que dieran el cinturón y le hubiese dado la enhorabuena. Al final, llevábamos quince minutos dejándonos la vida en el octágono. Quizá él se sentía muy superior y se llevó el chasco y por eso actuó así.

-Pero usted se lo había avisado. Prometió que le ganaría.

-De hecho, se lo había dicho a los productores, que le iba a dar una cura de humildad. Ellos se reían, pero yo sabía que este tío nunca se había enfrentado a nadie como yo. Venía con un bagaje muy grande, sobre todo en el campo amateur. Pero yo soy muy duro y le di un repaso. Espero que haya aprendido la lección.

Es estresante vivir once peladores en una casa. Yo hice grupo muy rápido, pero Peligro era el único raro, no hablaba con nadie. Luego frente a las cámaras iba de malo.

 -¿Cómo es vivir en una casa sin comunicación con el exterior y encerrado con nueve peleadores más?

-Es estresante. Yo hice grupo muy rápido, pero Peligro era el único raro de la casa, no hablaba con nadie. Luego frente a las cámaras iba de malo, diciendo que yo le caigo mal. Eso no me lo decía a la cara, y hasta que no llegué a Asturias no pude verlo. Allí se vive una situación un poco tensa, porque, al fin y al cabo, estar en la cocina desayunando y que tengas a tu rival ahí al lado es tenso. Estás todo el rato pensando: “¿este tío me va a quitar los 24.000 euros del premio? Estás guapo (risas)”. Fueron 10 días muy intensos, la verdad, con mucho estrés, con mucha agresividad encima…

 -Uno de los capítulos más impactantes del reality fue el del recorte de peso. Usted es un tipo grande y aún así, da los 57 kilos.

-Esa es la peor parte de este deporte, es durísimo. Pero bueno, es parte del juego y para mí eso es una pelea más. Si superas eso, la pelea es un camino de rosas. Me ayuda mucho mi nutricionista David Rojas. El secreto está en la disciplina, comer bien, descansar, y tener un buen nutricionista a tu lado es la clave fundamental.

Yo me considero el mejor peso mosca de España y uno de los mejores de Europa, de verdad.

 -Ahora es el campeón de WAR. ¿Hay alguien mejor que usted en su peso?

-Yo me considero el mejor peso mosca de España y uno de los mejores de Europa, de verdad. Todas mis peleas profesionales han sido internacionales con gente mejor que yo, y muchos no pueden decir lo mismo. Este año he ganado dos cinturones. No me dedico a los récords, como hace mucha gente peleando en casa para aumentar números. Eso es de mentira, no se pegan con nadie. Yo nunca busqué eso, y yo creo que eso es de valoran.

-Entrena en Gijón, pero no es de allí.

-Soy de Bustio, un pueblo del concejo de Gozón. Al fin y al cabo, vengo de una zona rural, donde hay cuatro casas y muchas vacas. Allí es donde he crecido y lo que me ha hecho ser como soy.

-¿Cómo se enganchó a las artes marciales mixtas?

-Me gustó desde niño. Tenía quince años y de aquella, todos los chavales nos fijábamos en el malote del barrio. Un día le vi practicando boxeo en el parque y le pregunté dónde entrenaba. Me dijo que iba al Asturkón (gimnasio de Candás) y para allí que fui. Empecé con Luis Ramiro y allí hice mis primeras peleas amateur. Desde que entré por la puerta del gimnasio me encantó el deporte. Alrededor de 2016 conocí a Joel Álvarez, que por aquel entonces peleaba en AFL, y me vine al Tibet, donde crecí como luchador y subí de nivel. Luis Ramiro, mi primer entrenador, me echó un cable y se puso en contacto con los chicos del Tibet y hasta hoy.

-¿Y cómo decidió dejarlo todo y dedicarse a ello de manera profesional?

-Todo el mundo que pelea tiene como sueño llegar a profesional. Hice un montón de peleas a nivel amateur, igual más de cien entre boxeo, kickboxing y grappling. Llegó un punto en el que mis entrenadores vieron que daba el nivel para dar el paso.

A nivel mediático he crecido muchísimo. El hecho de participar en un reality con dos youtubers que son famosos, como Misho y Guanyar, da mucho reconocimiento.

-Supongo que aparecer en el reality le diese más reconocimiento.

-A nivel mediático he crecido muchísimo. El hecho de participar en un reality con dos youtubers que son famosos, como Misho y Guanyar, da mucho reconocimiento. Además, se ganan muchos adeptos que igual antes no conocían el deporte. La gente estuvo conmigo y no creo que fuera por mi lucha. Creo que mostré cómo soy. No lleve ningún personaje “malote” como sí hizo mi rival. Me mostré tal cual es Borja García. Así me expreso y digo siempre lo que pienso, entonces yo creo que la gente vio que soy un tío real que no hace ningún personaje. Me vieron puro y se engancharon a mí.

-Cuando entró en la casa de WAR, dos equipos se pelearon por contar con usted, el Climent Club (equipo de Ilia Topuria, actual campeón del peso pluma de la UFC) y el Black Panther. ¿Contento con lo que le tocó?

-Sí, sí. Desde el primer momento que entré en la casa siempre quise ir con Black Panther. Es otro de los mejores gimnasios de España. Para mí, Tibet y ellos son los mejores, sin ninguna duda. A parte, tengo un grandísimo trato con los entrenadores y con sus competidores.

-¿Y qué tal con el otro equipo? Porque ellos eran los organizadores.

-Bien. La verdad que me dieron un trato de diez. Fui al reality con miedo de que sus luchadores fueran favoritos y los jueces les favorecieran. No fue así para nada. Nos trataron perfectamente.

-¿Habrá otra edición del reality? ¿Le gustaría que el Tibet fuese uno de esos equipos?

-Habrá otra edición en 2025. Me gustaría mucho que el Tibet fuese uno de los equipos que participan. Imagina a Joel allí… A mí me queda mucho para estar a ese nivel. He conseguido cosas, pero todavía no soy nadie en este deporte. Pero me encantaría que bajase el mejor gimnasio de España, que es el Tibet.

-¿A quién quiere ahora de compañero de baile?

-Me da igual quien sea, la verdad. Yo quiero una buena pelea, dar un buen show, ganar otra defensa e ir a por más.

 -¿Y cuáles son las metas de El Águila? ¿Entrar en la UFC?

-No tengo metas a largo plazo, voy poco a poco. En 2025, mi intención es hacer dos defensas más. Si surge una nueva promotora, una de las potentes, iré.

Joel es el rey aquí. Es el ejemplo a seguir. Todos queremos seguir sus pasos. Soy su mayor hincha. A Klose lo va a matar.

-En ocho días pelea su compañero Joel. ¿Cómo le ve?

-Joel es el rey aquí. Es el ejemplo a seguir. Todos queremos seguir sus pasos. Soy su mayor hincha. A Klose lo va a matar. No tengo otra cosa que decir. Y ahora, que ya tiene arreglado el visado para poder entrar en Estados Unidos va a comerse la división. Ganará y se meterá en el top 15, y luego, será campeón del peso. Fue una pena cuando perdió con Tsarukyan porque era su oportunidad, pero eso no se puede considerar pelea porque se lesionó nada más empezar. Los va a pasar a todos por encima. Es cuestión de meses que esté otra vez. A Tsarukyan ese día le tocó la lotería.

-Ahora a recuperar peso. ¿Le dará la revancha a Peligro?

-Se la daría más adelante, ahora que se recupere bien de la cara, que el pobre la tiene un poco machacada, y anda con los ánimos bajos. Más adelante sí que se la daría si la pidiera el público. Por mí no se la daría por la poca deportividad que tuvo, la verdad. También cuenta que no le digo que no a nadie (risas).

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