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Roberto Canella, exjugador del Sporting, nuevo segundo entrenador del Lealtad, debuta con victoria: "Tenía ganas de volver"

El exjugador del Sporting llega a Villaviciosa como segundo entrenador: "Espero aprender, disfrutar y seguir muchos años"

Roberto Canella

Roberto Canella / Fernando Rodríguez / LNE

María Rendueles

María Rendueles

Villaviciosa

El Lealtad de Villaviciosa continúa moviendo piezas para reactivar al equipo y agarrarse a la permanencia en Segunda Federación. A la llegada reciente de Jorge Fernández al banquillo se suma ahora una figura que no necesita presentación en el fútbol asturiano: Roberto Canella, exjugador del Sporting y referente de una de las generaciones más reconocibles del club rojiblanco, la de Preciado. Tras cerrar los últimos detalles, Canella se incorporó este fin de semana al cuerpo técnico del equipo de la Villa como segundo entrenador, iniciando así su primera aventura seria desde el otro lado de la línea de cal. Y lo hizo con victoria, la primera del Lealtad esta temporada: 1-0 ante el Rayo Cantabria.

El fichaje de Canella culmina un proceso que el propio Lealtad llevaba tiempo valorando: añadir a su estructura un perfil con experiencia profesional, ascendente en el vestuario y ambición por aprender. El club considera que su presencia "completa" el trabajo iniciado por Jorge Fernández y que puede ser un apoyo importante en el objetivo inminente: salir del descenso.

Villaviciosa. Jorge Fernández, entrenador y Roberto Canela, técnico del Lealtad

Jorge Fernández, entrenador y Roberto Canella, segundo entrenador del Lealtad / Fernando Rodríguez / LNE

Un refuerzo con experiencia y ambición

Canella llega con ilusión, humildad y una maleta de aprendiz. "Tenía ganas de empezar a hacer algo relacionado con lo que me gusta, que es el fútbol", reconoce. Y se le nota. Tras algunos meses formándose, alternando el estudio del curso de entrenador con su ya conocida pasión por las carreras de montaña, el lavianés ha dado el paso que esperaba desde hace tiempo. Su bautismo en el banquillo no pudo ser más rápido: se estrenó el pasado domingo en el partido en casa ante el Rayo Cantabria. "Llevo muy poco con ellos. Al final toca adaptarme al nuevo rol de segundo entrenador", explica. Canella apenas tuvo un par de días de convivencia real con el grupo antes de su primer partido. "Estuve solo el sábado y el domingo. Había estado fuera cuando me avisaron", cuenta.

Adaptación exprés y primeros pasos

Para suplir ese aterrizaje exprés, pasó la semana "pegado al teléfono" con Jorge Fernández. "Todos los días hablaba con él, me mandaba los entrenamientos, el balón parado, el plan de partido…", relata. De ese modo, el exrojiblanco llegó al encuentro sabiendo qué se esperaba de él: "Llegué con todo atado para entender cómo íbamos a competir".

Y la primera impresión fue positiva. "Vi al equipo muy bien. Compitieron muy bien. Ahora toca seguir en esta línea y salir de ahí abajo", asegura. A Canella todavía le queda un nivel por completar del curso de entrenador, pero eso no le frena. El reto que se le presenta es doble: el colectivo y el personal. "Lo principal es trabajar día a día para que los chavales crean en lo que hacemos", explica. Y, en paralelo, experimentar una faceta completamente nueva para él: preparar entrenamientos, analizar rivales y vivir el fútbol con otros ojos.

"Llevo toda la vida en el fútbol, pero cuando te pones del otro lado cambia todo. Espero aprender, disfrutar y seguir muchos años en esto", reconoce. El tono es de ilusión y prudencia, con la mirada puesta en el siguiente paso: el partido ante el Langreo, un duelo directo. "Va a ser un partido complicado, los dos nos jugamos mucho. Hay que empezar a sumar ya", avisa.

Ilusión y mirada al futuro

Quien conozca a Canella sabe que las carreras de montaña se habían convertido en su obsesión más sana. Ahora, con los entrenamientos del primer equipo por la tarde, la jornada le deja un hueco para mantener el hábito: "Seguiré corriendo. Las mañanas las tengo libres. No podré competir porque suelen ser los fines de semana, pero entrenar entrenaré igual". Su regreso al foco futbolístico asturiano no ha pasado desapercibido entre sus excompañeros del Sporting. "Muchos me escribieron cuando se supo lo del Lealtad. Se alegran mucho por mí", cuenta. Entre ellos, amigos de siempre como Alberto Lora, con quien incluso se verá esta temporada como rival. "Nos enfrentamos este año contra el Marino de Luanco… va a ser divertido", bromea.

El nuevo segundo entrenador del Lealtad conoce la Segunda Federación como una liga de trampas, tradición y sorpresas: "Hay buenos equipos, algunos con muchos años en la categoría. Es complicada. Hay que estar al 100%".

Cuando se le pregunta si algún día le gustaría entrenar al Sporting, Canella sonríe incluso por teléfono. "Hombre… si se da, claro que me gustaría. Canterano, jugador, toda la vida jugando allí, a quién no le gustaría". Por ahora, su camino pasa por Villaviciosa, por un Lealtad necesitado de puntos y liderazgo, y por un banquillo donde un defensa que hizo historia en El Molinón empieza ahora a escribir su siguiente capítulo.

Canella tiene claro que aquí, en el Lealtad, empieza de cero: "Como jugador hice mi carrera, pero como entrenador estoy empezando. Tengo que ganármelos con trabajo e ilusión". "Estoy muy ilusionado. Ojalá salga bien", concluye.

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