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El apellido que es sinónimo de gol: la curiosa reconversión del hermano de uno de los jugadores del Avilés

"Para toda la familia es una alegría tener a Berto aquí", reconoce Jorge, su hermano, que ha colgado "los tacos" para triunfar en el Salinas de fútbol sala, con el que ha ascendido

Por la izquierda, Davis, Alejandro 'Maresca' y Jorge Cayarga

Por la izquierda, Davis, Alejandro 'Maresca' y Jorge Cayarga / J. C.

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Avilés

El apellido Cayarga es sinónimo de fútbol. Si no, que les pregunten a los dos pequeños de la casa. Son hermanos mellizos, casi idénticos a nivel físico, pero ahora tienen una diferencia notable entre ambos. Mientras uno triunfa en el Suárez Puerta con el Avilés, otro ha cambiado los campos por las pistas de fútbol sala. Y no le está yendo nada mal. "Llevo dos años y no puedo estar más contento", asegura Jorge Cayarga, que lleva dos años enrolado en el Salinas, donde ya ha conseguido un ascenso y, con su capacidad goleadora, está dejando maravillado a todo el mundo. Su hermano, Berto, es su fiel seguidor desde la banda. "Para toda la familia es una alegría tenerlo aquí", asegura.

Jorge Cayarga inició su carrera en la cantera del Real Oviedo, aunque donde hizo más carrera fue en el Praviano, donde estuvo durante tres temporadas. Compatibilizaba su pasión, el fútbol, con su trabajo en Cristalería, pero llegó un punto donde ya era misión imposible. Por eso hace dos años decidió colgar los tacos. "Por mis turnos me era incompatible el fútbol once. Estaba en turnos de noche y había días que iba a jugar sin dormir. No me daba la vida", confiesa el delantero. Antes, eso sí, militó en el Avilés en dos campañas, la 15/16 y la 19/20, llegando a coincidir con el actual presidente, Diego Baeza, y con Natalio, capitán. "Cuando empecé a trabajar me desentendí un poco de mi versión como futbolista", afirma.

Jorge Cayarga

Jorge Cayarga / J. C.

Su fichaje por el Salinas

Junto a Davis, también ex del Praviano pero, en su caso, defensa, Cayarga decidió enrolarse en el Salinas. Alejandro, "Maresca", fue el gran culpable de estas incorporaciones. "Para mí el fútbol sala no era algo nuevo. Cuando era chaval, con 18 o 20 años, en verano íbamos a todos los torneos que se hacían por la zona. Es algo que siempre nos ha gustado", apunta el futbolista, que tras aterrizar el año pasado en el club castrillonense ya logró su primer ascenso, subiendo a Preferente. El propio Cayarga fue pieza clave de la gesta, anotando 35 goles en un equipo que no conoció la derrota durante todo el año. Esta campaña, en una categoría superior, siguen llevando un ritmo parecido. El avilesino no esconde que el reto es repetir la gesta. "A ver si subimos, pero este año está todo mucho más apretado", analiza.

Uno de los habituales en los encuentros del Salinas es su hermano Berto, que suele ir a ver los partidos siempre que se lo permiten los horarios del Avilés. A su último partido, ante el Proaza, acudió junto a Raúl Rubio. "Siempre que puede se acerca con sus amigos. Tanto ellos como yo somos unos locos del fútbol, nos encanta verlo sea la categoría que sea", destaca Jorge, que no oculta la alegría en la familia al tener al jugador del Avilés de nuevo en casa. "Los que más contentos están son mis padres y mis abuelos. Cuando estuvo fuera lo veían muy poco y ahora por fin está aquí", celebra.

El análisis de su hermano

Por ahora, Jorge se muestra muy satisfecho con el nivel que está su hermano en el Suárez Puerta. "La verdad que está todo el equipo muy bien, son una plantilla competitiva y solidaria. No solo están teniendo resultados, también están jugando a gran nivel", analiza Jorge que, eso sí, tiene claro cuál tiene que ser el objetivo del Avilés este año. "Sería un error pensar en otra cosa que no sea la salvación, aunque las buenas sensaciones y los resultados están ahí. La salvación está en unos 45 puntos. Cuando los consigan, ya se podrá soñar", sentencia Jorge, que no faltará en las gradas del Suárez Puerta para animar a su hermano.

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