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El Círculo Gijón Baloncesto, sin el lesionado Guillem Arcos, se disuelve en Córdoba (91-73)

El conjunto gijonés, que soñó con disputar el partido tras un buen segundo cuarto, se vino abajo tras el paso por vestuarios, con un debut intrascendente de Imru Duke

Michael Okafor, del Círculo, intenta anotar cerca del aro ante el local Gonzalo Orozco.

Michael Okafor, del Círculo, intenta anotar cerca del aro ante el local Gonzalo Orozco. / AJ González / Diario Córdoba

Gijón

No eran buenas las perspectivas del Círculo Gijón antes del partido de este domingo, en el que debía visitar la pista del líder, un Coto Córdoba que se había mostrado intratable hasta la fecha, con siete triunfos en siete partidos. Para complicar más las cosas, Guillem Arcos, el líder en pista de Nacho Galán, se rompió las fibras y ni siquiera fue inscrito en el acta. La consecuencia de todo fue una derrota contundente del Círculo (91-73), la sexta en ocho jornadas, con un debut intrascendente de Imru Duke, el último fichaje. Ahora llega la ventana de la FIBA, que debería servir para resetear y hacer un buen final de primera vuelta.

Una salida floja

El Círculo salió flojo en Córdoba frente a un rival que daba la impresión de tener más ventajas en la pista y saber aprovecharlas. Dio un tirón al principio, aprovechándose de los nefastos porcentajes de tiro del equipo asturiano, y así se fue hasta un 22-9 que se quedó en un 22-11 al final del primer cuarto.

Reacción gijonesa

El segundo cuarto fue, de largo, el mejor del conjunto visitante. Fue colocar la máxima ventaja la pesadilla Jamonta Black (33-18 con un triple) para que el Círculo empezase a anotar con una fluidez desconocida. El principal responsable de ello fue Samu Barros, capitán en el vestuario y en la pista sin Guillem, pero también colaboró de lo lindo Tavin Pierre, que entró en su habitual ebullición. Tres triples seguidos de los de Nacho Galán, acompañados de un robo y un dos más uno de Barros, colocaron un 39-35 que el Círculo no supo conservar al descanso (44-37).

Más energía local

Las posibilidades del conjunto gijonés de disputar el partido pasaban por una buena salida en el tercer cuarto, y ocurrió exactamente al revés. Los andaluces entrenados por el ex Obradoiro Gonzalo Rodríguez entraron en juego enrabietados, llenos de energía, y superaron a los del Círculo en cada jugada. Un parcial de 11-0 de inicio dejaba el partido prácticamente sentenciado y a partir de entonces las ventajas siempre rondaron los 20 puntos en favor de los locales. Imru Duke estrenó su puntuación con un tiro libre mientras dos triples de Rodríguez, el segundo una piedra a tablero, ahogaban definitivamente al Círculo (74-56 al final del tercer cuarto).

El debutante Imru Duke, a la derecha, atento a ayudar a su compañero Tavin Pierre en una defensa.

El debutante Imru Duke, a la derecha, atento a ayudar a su compañero Tavin Pierre en una defensa. / AJ González / Diario Córdoba

Sobró el último cuarto

El último cuarto sobró, literalmente. Sobró porque los visitantes no hicieron ni ademán de acercarse, y sobró porque se convirtió en un recital de fallos constantes que deslució mucho el juego. Los asturianos acabaron con un desmoralizante 22 de 57 en tiros de campo. Lo más hiriente, un mate fallado por un jugador local en un contragolpe totalmente solo y una jugada en la que el Córdoba consiguió hasta cinco rebotes ofensivos consecutivos ante la pasividad de los jugadores del Círculo, ya dentro del último minuto. Lo que todo el mundo llevaba media hora esperando, el bocinazo de final de partido, lo agradecieron ambos contendientes.

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