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La vida entre flecha y flecha de Diego Conde: "El que algo quiere algo le cuesta"

El arquero corverano, presente en el Mundial junior, entrena seis horas diarias en Madrid y lo compagina con sus estudios: "Lo que más me llamó es que esto depende únicamente de mí mismo"

Diego Conde, durante un competición. |

Diego Conde, durante un competición. | / GEMA CORRAL / FEDERARCO

Javi Viso

Javi Viso

Avilés

El reloj suena temprano y puntual como cada mañana. Diego Conde (Corvera, 2007) se prepara y a las ocho en punto entra a clase. Allí se pasa la mitad de su día, la otra mitad la utiliza para su mayor pasión: el tiro con arco. Y entre flecha y flecha pasa la semana en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Los días son monótonos y a veces hasta se pierde en el calendario, reconoce, pero todo sacrificio es poco cuando se hace lo que a uno le gusta. "El que algo quiere algo le cuesta, pero si estoy aquí es porque amo el deporte", asegura.

La vida con la selección española

Recién llegado de una concentración con la selección española en Ibiza, Conde explica cómo es la vida de un deportista de alto rendimiento después de un año que ha sido muy especial para él. El corverano consiguió varias medallas en competiciones internacionales –la más reciente, un doble oro en la Archery Cup en Chipre– y estuvo presente en el mundial junior celebrado en Canadá. Fue su padre el que le introdujo en el tiro con arco y un Campeonato de Asturias provocó un punto de inflexión en su vida. "Conseguí 299 puntos de 300 posibles y ahí me di cuenta de que esto era lo mío", confiesa.

Apostar por un deporte minoritario

A diferencia de la mayoría de jóvenes, Conde, pese a practicar otras disciplinas, apostó por un deporte minoritario. "Lo que más me llamó es que esto depende únicamente de mí mismo y no de otros compañeros. El nivel de concentración tiene que ser muy alto", comenta el arquero. Sus buenas actuaciones con el arco provocaron que a los 15 años recibiera una propuesta para irse al Centro de Alto Rendimiento de León, que por primer año incluía en el programa esta disciplina. "Me dio pena alejarme de mi familia y mis amigos, pero si quiero salir a campeonatos internacionales y hacer algo en este deporte era el camino", prosigue. Y el tiempo le ha dado la razón: se proclamó varias veces campeón de España júnior y en 2024 logró el título absoluto pese a seguir siendo cadete.

Deporte y un grado medio de informática

Desde el pasado mes de septiembre está en Madrid, donde combina su grado medio de informática con el tiro con arco. Conde afronta cinco horas diarias de clase, seis de entrenamiento y solo descansa de forma completa los domingos. Largas jornadas que a veces se hacen duras a nivel mental, pero él disfruta de cada entrenamiento, en el que la clave es la puntería. "Se trata de repetir una flecha idéntica a la otra. Hacemos 200 disparos que sean iguales que el anterior", y añade que "utilizamos un proceso mental dividido en pasos antes de cada lanzamiento". El procedimiento es sencillo, puesto que cada paso está relacionado con un movimiento. Por ejemplo, el estar enfocado se relaciona con mirar a la diana.

Entrenar la presión

Este tipo de deportistas también entrenan la presión, puesto que no es lo mismo este tipo de lanzamientos en el día a día que en competición oficial. "Hacemos simulaciones de competiciones y si no llegamos a x puntos tenemos que hacer algo que no nos guste. Es una forma de ponernos nerviosos para no cumplir el castigo", explica, aunque admite que "los nervios siempre van a estar ahí cuando te la juegas". Diego Conde, miembro del Club Arco Astur, se prepara en estas fechas para la disputa de una nueva prueba internacional en enero, la Nîmes Archery Tournament y su gran objetivo es clasificarse al Campeonato de Europa junior que se disputa en verano en Roma. Lo que es seguro es que por falta de dedicación no se quedará sin ellos.

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