Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cruel derrota del Marino

El equipo de Luanco tuvo el 1-0 y al final le remontaron en los últimos diez minutos

Berto González, del Marino, presiona a Naveira, del Coruxo.  | MARA VILLAMUZA

Berto González, del Marino, presiona a Naveira, del Coruxo. | MARA VILLAMUZA

Javier Álvarez Lozano

Luanco

Marino 1 Coruxo 2

Marino: Dennis (2); Berto González (2), Somolinos (3), Borja Álvarez (3), Tomás Fuentes (3), Talarn (2); Íñigo Villaldea (2), Lora (2); Tito Leyva (1), Fofana (1) y Basurto (3).

Cambios: Pelayo Pérez (2) por Lora, min. 46. Marti (2) por Fofana, min. 46. Marcos Bravo (s.c.) por Tito Leyva, min. 82. Óscar Fernández (s.c.) por Basurto, min. 90.

Coruxo: Esteban Ruiz (2); Roque (2), Borja Marchante (3), Juan Rodríguez (3), Naveira (2); Carlos Alonso (3), Guille Pinín (3), Nacho Fariña (2); Mateo Gandarillas (3), David Añón (2) y Fonterigo (2).

Cambios: Javier González (2) por David Añón, min. 58. Xavier Sola (1) por Fonterigo, min. 58. Daniel Rosas (2) por Roque, min. 70. Sergio Bernárdez (s.c.) por Fariña, min. 84. Hugo Rodríguez (s.c.) por Pinín, min. 84.

Goles: 1-0, min. 61: Basurto. 1-1, min. 80: Carlos Alonso. 1-2, min. 89: Daniel Rosas, de penalti.

Árbitro: Adrián Vega (comité cántabro). Expulsó al visitante David Añón, después de haber sido sustituido, con roja directa en el min. 72. Amonestó a los locales Íñigo Villaldea y Dennis, y a los visitantes Nacho Fariña y Javier González.

Miramar: unos 500 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de la socia Maria Luz Viña Badallo.

El Marino dejó escapar los puntos en Miramar frente al Coruxo tras perdonar dos ocasiones que pudieron subir el 2-0 al marcador. En la primera mitad, el equipo de casa estuvo incómodo en el campo al estar muy blando y sus envíos en largo no llegaron a buen puerto.

Lo intentaron en el minuto 10 con un remate de cabeza de Somolinos que se fue alto y en el 24 respondió el Coruxo con un disparo de Borja Marchante que detuvo el meta Dennis. En el 35, Fofana envió un pase al hueco y el disparo de Tito Leyva en la frontal del área se fue desviado.

Tras el descanso, Sergio Sánchez dio entrada a Pelayo Pérez y Martín y el Marino hizo una buena segunda mitad, pasando a dominar el encuentro. En el minuto 47, un autopase de Marti lo salvó Borja Marchante y un minuto después el disparo de Somolinos desde lejos lo detuvo el portero Esteban. En el 51, se giró de espaldas a la portería y su disparo se fue alto. En el 53, un disparo del mexicano Tito Leyva lo desvió Carlos Alonso.

Fruto de esos buenos minutos del Marino, el conjunto luanquín se adelantó en el marcador después de que Basurto recibiera un balón, se internó hacia dentro del área y su potente disparo batió al guardameta Esteban. Gran gol y muy aplaudido por la afición local.

En el minuto 71 pudo el Marino hacer el segundo en un mano a mano de Tito Leyva con el meta Esteban, que no supo finalizar. Ni recortó ni disparó, optó por una vaselina que detuvo el meta visitante con comodidad. La jugada posterior los visitantes reclamaron penalti, lo que le costó la expulsión a un jugador que estaba en el banquillo y en el 73 el Marino no tuvo fortuna al disfrutar de una ocasión clara de gol. El disparo de Basurto con la izquierda lo desvió sobre la línea de gol el medio Carlos Alonso.

En el fútbol cuando se perdona se puede pagar caro y en el minuto 80 llegó el tanto del empate. El séptimo córner, botado por Naveira, lo remató de cabeza picado abajo Carlos Alonso batiendo al meta local. Fue un mazazo para aficionados y jugadores locales por recibir a balón parado y porque en el minuto 89 fueron aún peores. El Marino había sido superior en la segunda parte y tras un saque de banda que Naveira sacó diez metros más adelante de donde debió hacerlo ante la permisividad del colegiado Adrián Vega, Xavier Sola peinó de cabeza hacia atrás, dando en el brazo derecho de Berto González. El penalti lo lanzó Daniel Rosas, engañando al meta Dennis y adelantado al cuadro gallego.

Una derrota muy cruel para un Marino que vio como se le escapaban tres puntos de entre las manos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents