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Teresa Perales, Sandra Sánchez y Amaya Valdemoro defienden en Asturias el deporte femenino

La mesa redonda "Ellas, olímpicas" reunió en Asturias a Teresa Perales, Sandra Sánchez y Amaya Valdemoro para analizar los retos y avances del deporte femenino español, destacando la importancia de la igualdad

Por la izquierda, Amaya Valdemoro, Teresa Perales, Sandra  Sánchez, Cristina Gallo y Manuela Ena. | ADN ASTURIAS

Por la izquierda, Amaya Valdemoro, Teresa Perales, Sandra Sánchez, Cristina Gallo y Manuela Ena. | ADN ASTURIAS

María Rendueles

María Rendueles

Teresa Perales, Sandra Sánchez y Amaya Valdemoro, tres de las grandes referentes del deporte femenino español y olímpicas, protagonizaron ayer en Asturias la mesa redonda “Ellas, olímpicas”, un encuentro enmarcado en el ciclo ADN Asturias, En femenino, que puso sobre la mesa los retos, desigualdades y avances del deporte femenino en España.

La consejera de Cultura, Política Lingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, destacó la importancia de este tipo de encuentros: “No es solo una jornada interesante, sino justa y necesaria. Sois ejemplos claros de lo que ocurre cuando el talento se corresponde con las oportunidades”, afirmó.

Tres olímpicas para hablar más allá de las medallas

La charla, moderada por la periodista Cristina Gallo, reunió a tres deportistas con trayectorias excepcionales, pero también con experiencias comunes en un sistema que ha exigido históricamente a las mujeres mucho más para obtener el mismo reconocimiento.

“Son tres mujeres que no necesitan presentación, aunque su palmarés explica por qué hoy están aquí”, señaló Gallo, recordando que en el deporte femenino el éxito sigue siendo la puerta a la visibilidad.

Teresa Perales: “No hay que hacer caso a los descartes”

Teresa Perales, la deportista española más laureada en los Juegos Paralímpicos, dejó claro que su retirada aún no está cerca. “Me retiraré cuando me canse. Aún puedo seguir: quedan 967 días para los Juegos de Los Ángeles”, aseguró, dejando claras sus ganas.

La nadadora recordó que su llegada a la piscina fue casi accidental. “Con cinco años me descartaron para nadar. Ahora me río, pero siempre digo que no hay que hacer caso a los descartes cuando somos pequeños”, defendió, lanzando un mensaje directo a las nuevas generaciones.

Sandra Sánchez y el valor del equipo en el deporte femenino

La campeona olímpica de kárate Sandra Sánchez explicó que empezó en el tatami gracias a su hermano. “Si tienes hermanos, tienes que sobrevivir”, bromeó, recordando que sus padres la habían apuntado primero a baile.

Sánchez insistió en la importancia del trabajo colectivo incluso en disciplinas individuales: “Sin un equipo detrás es muy difícil brillar. Es clave rodearte de personas que saquen tu mejor versión”, afirmó.

Amaya Valdemoro: del atletismo al baloncesto

Amaya Valdemoro confesó que siempre supo que sería deportista, aunque el baloncesto llegó casi por casualidad. “Yo estaba obsesionada con ser campeona olímpica de los 1.500 metros”, explicó.

La exjugadora destacó el aprendizaje que le dio el baloncesto frente a la soledad del atletismo: “El baloncesto me enseñó cómo trabajar en equipo, algo muy distinto a la soledad del deporte individual”.

Visibilidad y patrocinios: la gran asignatura pendiente

Uno de los momentos más contundentes fue el dedicado a la falta de visibilidad y patrocinios en el deporte femenino. Las tres coincidieron en que el acceso a apoyos económicos ha sido mucho más complicado para las mujeres.

“Tener un agente y trabajar tu marca personal es importante, porque cuando te retiras necesitas un futuro”, señalaron, recordando que la mayoría de los grandes patrocinios siguen ligados a deportes individuales.

“No tenía las medidas”: la desigualdad en primera persona

Amaya Valdemoro fue directa: “¿Por qué no conseguí ningún patrocinio? En aquella época no tenía ‘las medidas’”. Una frase que resume años de desigualdad en el deporte femenino.

Sandra Sánchez añadió: “El deporte femenino y los patrocinios muchas veces van de la mano de lo bien que hables o lo guapa que seas. Esa es la realidad”.

Comparaciones, estereotipos y machismo

Las comparaciones con referentes masculinos siguen siendo habituales. “Yo era ‘la Pau Gasol’”, recordó Valdemoro entre risas, “cuando además soy mayor que él”. Teresa Perales añadió que a ella la apodaban “Sirenita”, mientras que a los hombres se les reconoce como "tiburones".

Sandra Sánchez denunció comentarios machistas aún presentes: “No hay día que no me manden a la cocina”, confesó, señalando que, aunque lo diga con humor, el problema sigue siendo muy serio.

Vulnerabilidad, referentes y futuro

Las tres olímpicas coincidieron en la necesidad de visibilizar también la parte más humana del alto rendimiento. “Ser vulnerable es válido. No es nada malo”, defendieron, apostando por referentes reales para las jóvenes deportistas.

La mesa redonda “Ellas, olímpicas” dejó un mensaje claro en Asturias: el deporte femenino no necesita privilegios, sino igualdad de condiciones. Cuando el talento encuentra su espacio, el impacto va mucho más allá de las medallas y abre camino a las que vienen detrás.

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