El Avilés, un novato por encima de las expectativas: radiografía del equipo de Dani Vidal
Los blanquiazules son una de las revelaciones de la primera vuelta en su estreno en la categoría tras un movido verano y un mal inicio liguero

Santamaría conduce el balón durante el Avilés-Pontevedra. | MARA VILLAMUZA

Que un árbol no tape la vista de todo el bosque. El Avilés cerró la primera vuelta con una derrota ante el Pontevedra (0-3), pero lo cierto es que el estreno blanquiazul en Primera Federación ha superado todas las expectativas. Más si se tiene en cuenta el movido verano que hubo en el club avilesino. La nota de estos primeros meses para Dani Vidal es muy buena, de notable alto, teniendo al equipo durante buena parte del curso en puestos de ascenso a Segunda División.
Para analizar la primera vuelta del Avilés hay que remontarse hasta el pasado mes de agosto. A escasas semanas para que el club blanquiazul debutase en Primera Federación hubo, de manera sorprendente, un cambio en el banquillo. Dani Vidal cogía el testigo de Javi Rozada. Esa decisión podía marcar el devenir del curso, pero el catalán supo surfear la ola. Tras el batacazo inicial ante la Ponferradina, donde los asturianos pagaron la novatada, consiguió darle la vuelta a la tortilla.
Si algo ha destacado durante estos primeros meses es la competitividad que ha impregnado a sus jugadores. Prueba de ello son todas las remontadas que ha protagonizado el cuadro blanquiazul, con varias victorias cosechadas en los últimos minutos de juego. Dani Vidal siempre ha pregonado que exige lo máximo a sus jugadores, incluso cuando el encuentro está llegando a su fin, y los duelos ante el Zamora, Guadalajara y el Racing de Ferrol dan fe de ello. También las sustituciones que ha hecho durante este tiempo, priorizando siempre meter piernas en ataque antes que músculo para defender resultados, hablan bien de esa competitividad.
Otro punto a favor del trabajo de Dani Vidal es la capacidad de sorprender. Cualquier aficionado del Avilés podría recitar el once de gala, pero lo cierto es que pocas veces se ha visto durante el año esa alineación titular. El catalán siempre toca una pieza con la que tratar de marcar la diferencia. Ante el Pontevedra fue la entrada de Quicala, contra el Racing de Ferrol fue el cambio de posición de Raúl Rubio, Kevin Bautista ha ido modificando su puesto… Son detalles que hacen que los rivales tengan que cambiar sus planes a la hora de saltar al césped.
Vidal también ha tirado de meritocracia a la hora de tomar decisiones. Tiene sus propias apuestas, pero no se le han caído los anillos a la hora de tener que cambiar cosas si ve que hay jugadores que llaman a la puerta. Viti y Javi Cueto son el ejemplo de ello. El leonés, que tan solo había jugado un partido hasta el encuentro ante el Barakaldo, rindió a las mil maravillas en tierras vascas y se quedó en el once hasta su lesión. El maliayo, por su parte, fue diferencial para remontar ante el Racing de Ferrol, y al siguiente encuentro le dio la titularidad.
A nivel de resultados, aunque el último mes no estuvo al nivel de los primeros, hay que destacar la buena puntuación que ha cosechado el Avilés. Los blanquiazules han cerrado la primera vuelta con 27 puntos, lo que supone tener más de la mitad de la permanencia amarrada. Para poner la cifra en contexto, Unionistas se salvó la pasada campaña con 46. El Real Unión, hace dos años, con 43.
Los avilesinos no deben perder el foco de cuál es el primer objetivo de la temporada, pero hay que destacar que, gracias a esta gran primera vuelta, parece que está bastante encarrilado. Con todo ello, la nota para el Avilés de Dani Vidal tiene que ser un notable. A 25 de agosto, todos hubieran firmado llegar al mes de enero en las condiciones en las que está el conjunto blanquiazul, con siete puntos de margen respecto al descenso, además de haber estado en varias ocasiones instalado en los puestos de ascenso. El trabajo todavía no está hecho, pero por ahora el técnico catalán puede presumir de haber calmado y domado una bestia que podía llegar a morderle la mano. Ahora toca seguir en la misma línea.
Suscríbete para seguir leyendo