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El Alimerka Oviedo Baloncesto aplasta (101-70) al colista Melilla en una gran segunda parte y acaba la primera vuelta en play-off de ascenso

El equipo asturiano, con tres bajas, se impone por energía al conjunto de la ciudad autónoma y acaba la primera vuelta en posiciones de play-off de ascenso a la ACB

Antonio Lorca

Antonio Lorca

Oviedo

El Alimerka Oviedo acabó en el tercer cuarto con la resistencia de un Melilla, colista de Primera FEB, que le puso las cosas muy complicadas en el primero, pero que terminó bajando los brazos ante el excelso trabajo de un Oviedo Baloncesto que se ha hecho fuerte en el Palacio de los Deportes, donde le acompañaron ayer 4.302 espectadores y donde lleva cuatro victorias consecutivas.

Todo fue positivo para el equipo de Javi Rodríguez en una tarde que permite al Alimerka cerrar la primera vuelta de la competición en puestos de play-off de ascenso a la ACB, con ocho victorias y ocho derrotas, dejando además en este primer tramo de la competición muy buenas sensaciones y mucha parte del trabajo de la permanencia completado.

Un equipo que supera las adversidades

Una tarde en la que el equipo supo sobreponerse a las bajas de Raúl Lobaco, Calvin Hermanson y Fede Copes, a base de actitud y de tener más energía que el contrario. Mención aparte merece la actuación del canterano Jorge Arias, que sumó 12 puntos en 22 minutos de juego. El ovetense salió no para jugar los últimos minutos y recibir el aplauso del público, sino que fue decisivo en la victoria anotando triples en momentos importantes y haciendo un gran trabajo defensivo. Las bajas requirieron una mayor participación de Arias y el joven jugador asturiano respondió con creces.

Pumarix y el ambiente del Palacio

La primera sorpresa llegó antes del inicio del partido, cuando el «speaker» del Oviedo Baloncesto, Rubén Rodríguez, presentó a la afición a la nueva mascota del equipo, «Pumarix», un guiño a su antigua casa con el que el club pretende trasladar el espíritu de su antigua sede a este Palacio de los Deportes en el que cada jornada le acompañan entre 4.000 y 5.000 espectadores.

Un inicio complicado ante un Melilla combativo

Hechas las presentaciones, comenzó a botar el balón en el Palacio y la realidad es que las cosas no empezaron nada bien para el Alimerka. Los locales, imprecisos de cara al aro, con errores en pases y tomando algunas decisiones cuestionables en ataque, permitieron a Melilla meterse de lleno en el choque. La actitud era la adecuada, pero sufrieron con el juego interior de jugadores como Debaut, Sergio Rodríguez o Iván Cruz.

Esas ventajas permitieron a Melilla irse ocho arriba (7-15) cuando aún no había llegado el ecuador del primer cuarto. Tras el tiempo muerto, Jorge Arias anotó un triple para recortar distancias y a partir de ahí el equipo de Oviedo trató de meterle más velocidad al encuentro, pero entre el acierto visitante y los errores locales, el primer parcial acabó nueve arriba (16-25) para un colista que demostró tener muchos argumentos en su plantilla.

El cambio de ritmo del OCB

En el segundo parcial empezaron a cambiar las cosas. El OCB ya dominaba el ritmo del juego y, aunque Melilla aún tuvo capacidad de respuesta, las sensaciones eran otras. Un triple de Córdoba dejó el marcador en 43-42 para el equipo de Oviedo al descanso.

Un tercer cuarto decisivo

La salida de vestuarios fue definitiva para el Alimerka. La energía que le puso el equipo y la defensa, con un Cosialls que tocaba todos los balones, fueron demasiado para un Melilla que empezó a dar muestras de las razones que le tienen situado en la última posición. Otro triple de Jorge Arias obligó al técnico visitante a parar el partido cuando Oviedo se había ido ya diez puntos arriba (60-50).

Exhibición final y victoria contundente

A partir de ahí fue una exhibición del OCB, con un Marques Townes dominador (fue el más valorado del equipo, con 23 puntos y 33 créditos), bien escoltado por el trabajo y la calidad de Greg Parham y Dan Duscak. Suelto, con un Melilla que bajó los brazos, el Alimerka Oviedo voló por la cancha.

La renta en el último cuarto del encuentro llegó a ser de 33 puntos (100-67) y acabó en los 31 puntos del definitivo 101-70. El Alimerka anotó 20 triples en 41 intentos, con un trabajo coral, para firmar un partido que abre muchas opciones de pelear por cosas bonitas a un equipo con el que cada vez más gente se siente identificada.

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