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Del pique ganado a Pau Gasol a la primera huelga deportiva: las memorias de 75 años de baloncesto en el Codema

El Corazón de María de Gijón celebra este curso el 75 aniversario del equipo de baloncesto, la sección escolar más antigua de Asturias: "Es un orgullo para todos", dice su actual director, Aitor Castaño

Padres e hijos que juegan actualmente en el Codema baloncesto. Por arriba, de izquierda a derecha, Diego Querol, Rodrigo, Carlos y Juan Mateos, Pedro Rivero, David Boto, Oliver Suárez, Eduardo García y Carlos Argüelles. Por abajo, en el mismo orden,  Claudia Cabanas, Martina y Rubén Suárez, Abril Boto, Covadonga Rivero, Eloy Mier, Celia de Mier, Manuel García, Inés Rivero y Jorge Junquera.

Padres e hijos que juegan actualmente en el Codema baloncesto. Por arriba, de izquierda a derecha, Diego Querol, Rodrigo, Carlos y Juan Mateos, Pedro Rivero, David Boto, Oliver Suárez, Eduardo García y Carlos Argüelles. Por abajo, en el mismo orden, Claudia Cabanas, Martina y Rubén Suárez, Abril Boto, Covadonga Rivero, Eloy Mier, Celia de Mier, Manuel García, Inés Rivero y Jorge Junquera. / Juan Plaza

Javi Viso

Javi Viso

"Mens sana in corpore sano" es una cita latina que resume el espíritu de los misioneros claretianos desde su fundación. El desarrollo de la mente -la formación humana y académica- necesita apoyarse en un cuerpo sano, cultivado a través del hábito del deporte. Que no hay mejor escuela para la vida que el deporte fue uno de los principios básicos que trasladaron a Asturias con la creación en 1941 del colegio Corazón de María, donde la actividad física siempre ha estado muy ligada a la educación. Y, en especial, el baloncesto, cuya sección escolar -la más antigua del Principado- celebra este curso 25-26 su 75 aniversario, aún con cerca de 200 deportistas en sus canchas. "Es un orgullo para todos y más para mí, que fui jugador", dice el actual director de la institución, Aitor Castaño.

Los orígenes del baloncesto en el Codema se remontan a los años 50. Esta fue una de las secciones más antiguas, creada mucho antes que otras como la de balonmano (1958) que acabaría siendo la más exitosa con hasta dos campeonatos de España en categoría infantil. Ni los propios claretianos que a día de hoy permanecen con vida recuerdan con exactitud cómo surgió, pero sí que hay constancia de dos figuras que fueron claves en el desarrollo de estas disciplinas más allá de sus aulas. Y también de grandes anécdotas, desde las primeras huelgas deportivas hasta los ‘piques’ de sus alumnos con Pau Gasol.

Dos figuras clave en sus inicios

Muchos exalumnos coinciden en la importancia de José Antonio Roncero, quien falleció en 2016 a los 83 años de edad. El asturiano fue profesor de educación física en el Corazón de María durante 31 años y tuvo una trayectoria muy importante: dirigió en 25 encuentros a la selección española absoluta de balonmano y creó la Federación Asturiana en los años 50, aunque también estuvo ligado al baloncesto como alumno y jugador. "Tenía una gran personalidad, era un hombre muy correcto y nunca olvidó el colegio", recuerda Artuño Muiño, ex director del centro; mientras que Félix Baragaño, antiguo alumno y jugador del centro, y actual presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, explica que "fue un gran maestro para todos nosotros".

Miguel Corral y José Antonio Roncero conversan en las instalaciones del centro.

Miguel Corral y José Antonio Roncero conversan en las instalaciones del centro. / Codema

El otro fue Miguel Corral, fallecido en 2024 a los 88 años. Natural de Burgos, llegó al Codema en 1963 y, además de sacerdote y profesor, asumió la coordinación de todas las secciones deportivas, a excepción del fútbol. "Era muy apreciado por todos los alumnos", recuerda Muiño. Carlos Rodellar, exalumno y actual presidente del Círculo Gijón, subraya que "el deporte en el Codema no se entendía sin su presencia" y que "fue una referencia absoluta, no solo en el baloncesto, sino en todas las secciones".

El actual director concuerda con ambos y rememora una anécdota que resume la implicación de Corral. "Cada fin de semana llamaba a todas las secciones para enterarse de los resultados y el lunes colgaba en los tablones de corcho todos ellos". Ese "tándem" que relata Muiño tenía un poder de influencia que trascendía de lo habitual. "Descubrieron el enorme campo que hay en el deporte para la educación. Los chavales no hacen caso a sus padres ni al cura, hacen caso al entrenador. Y ellos lo utilizaban para educar", sostiene.

La primera huelga deportiva del centro

Por las manos de estas figuras importantes pasaron deportistas como Félix Baragaño, que años más tarde también se convertiría en el presidente del Gijón Baloncesto. El gijonés relata una vivencia que es historia en el Codema. "En una clase, el profesor nos dejó salir a correr fuera. Fuimos hasta la Providencia y cuando nos dimos cuenta llegamos 20 minutos tarde a la clase siguiente", comienza. "Germán Prieto (el entrenador por aquel entonces) me echó la culpa a mí y me castigó sin jugar el siguiente partido". Su sorpresa llegaría cuando ninguno de sus jugadores se presentó al encuentro del sábado. "Mis compañeros me quisieron apoyar porque consideraron que era injusto. El lunes nos cayó una bronca espectacular y, por supuesto, ¡todos suspendimos gimnasia! Después se olvidó todo. Fue la primera huelga deportiva en el centro", destaca entre risas.

El equipo infantil del Codema que logró el Campeonato de Asturias en 1981.

El equipo infantil del Codema que logró el Campeonato de Asturias en 1981. / Codema

Carlos Rodellar formó parte del equipo de infantiles que en 1981 se coronó como campeón de Asturias, en la que el Codema acabó perdiendo contra Estudiantes en la lucha por clasificarse al Campeonato de España, al que por aquel entonces iba un número muy reducido de participantes. Su buen papel le permitió acudir a una concentración de jóvenes talentos que había organizado la selección ese mismo verano. Con apenas 13 años, Rodellar medía casi 1,90, aunque al compararse con el resto de la expedición se sorprendió. "Era el jugador más alto de Asturias y allí era el más bajo. Eso hizo cambiar mi forma de jugar y pasé de ser pívot a jugar de base". Un ejemplo que demuestra la desventaja con la que se competía en Asturias.

El pique ganado a Pau Gasol

De sus aulas y su polideportivo salieron importantes figuras del baloncesto asturiano, pero si hay alguien al que destacar por encima del resto, ese es Carlos Fernández Lozano, que incluso tiene un póster con sus logros en el gimnasio del centro, junto a otros exalumnos destacados como Marcelino García Toral o Nacho Cases. El gijonés jugó muchas temporadas en LEB Oro y guarda un gran recuerdo de sus primeros pasos. "Tener la oportunidad de llegar a ser profesional pasando por el patio de un colegio es la hostia", reconoce, aunque su mejor anécdota llegó justo al salir del Codema.

A los 17 años se fue a un centro de alto rendimiento en Bilbao, donde coincidió con jugadores de la talla del Chacho Rodríguez, y gracias a su nivel y su esfuerzo -entrenaba seis horas diarias- le llegó la llamada de la selección española sub-18, en la que estaba la mejor generación de jugadores de la historia de nuestro país: Pau Gasol, Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro… Lozano cuenta que en aquellos tiempos, Gasol aún no había despuntado. "Hicieron dos equipos, yo estaba en el A y Pau en el B", pero lo que más recuerda orgulloso es su pique con el español más destacado de todos los tiempos. "Nos jugamos una coca-cola en un reto de triples y la perdió. Se cabreó mucho porque él era un año mayor que yo y no la quiso pagar", desvela entre risas.

El jugador Ed Johnson realiza un clinic en el Codema, en 1984.

El jugador Ed Johnson realiza un clinic en el Codema, en 1984. / Codema

A lo largo de la historia de la sección hubo una figura destacada que no fue alumno, pero que también merece ser mencionada: Ed Johnson (Atlanta, 1944-2016). Fue uno de los primeros jugadores afroamericanos de este deporte en Asturias y acumulaba una amplia trayectoria cuando se instaló en Gijón, donde se casó con la gijonesa Isabel Argüelles. En el Gijón Baloncesto desempeñó un papel relevante: fue entrenador en dos etapas (1984-85 y 1988-89) y ejerció como segundo técnico en el ascenso a la ACB, en el por aquel entonces denominado Cabitel Gijón. En aquellos años, el estadounidense —primer jugador llegado a España procedente de la ABA, liga profesional que acabaría fusionándose con la NBA— pasó varias semanas en el Codema, impartiendo clínics y dirigiendo entrenamientos para contribuir a la formación de los jóvenes.

Una amistad que perdura pese a la adversidad

Otro de los nombres propios para entender la historia del Codema es Rubén Suárez, quien estuvo más de 17 temporadas como profesional en distintos equipos, incluso consiguiendo el ascenso a la ACB en la 98-99 con el Cabitel Gijón. "La base que construyó mi carrera fue el Codema. Para mí fueron mis mejores años como deportista porque me junté con un grupo que a día de hoy son mis amigos más cercanos", destaca. Tanto, que desde el año pasado, Rubén y otros muchos exalumnos decidieron crear un equipo de padres del colegio, que compite en la actualidad. "Es una forma de darle continuidad a las migas que hicimos de pequeños y de que nuestros hijos vean que hacemos deporte".

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Jugadores históricos del Codema Baloncesto. De izquierda a derecha, Rubén Suárez, Félix Baragaño, Carlos Rodellar y Jorge Junquera. / Juan Plaza

La resistencia pese a la adversidad

En la actualidad, el Codema cuenta con unos 1.600 alumnos y, entre todas las secciones, cerca de 500 practican deporte. Unas cifras elevadas en el contexto actual, en el que los colegios cada vez sufren más el imperialismo de los clubes, que pescan a sus mejores jugadores. "Aguantamos porque somos un colegio muy grande, pero hace diez años estaríamos en unos 700 deportistas y, en épocas anteriores, seguramente hablaríamos de más del doble", lamenta Aitor Castaño.

"Hay clubes que vienen y de repente se llevan a cinco o seis jugadores y te desmantelan el equipo", prosigue el director. Una opinión respaldada por uno de los coordinadores de la sección de baloncesto en el Codema, Carlos Argüelles. "A partir de cadetes es más complicado mantener los equipos". Pese a ello, la oferta sigue siendo importante. "Tenemos equipos desde primero de primaria hasta cadetes. Después tenemos un equipo sénior y el equipo de padres. Cubrimos desde los más pequeños hasta los más veteranos", explica.

Durante los próximos meses, el Corazón de María tiene preparado una serie de actividades para seguir festejando su aniversario. Entre ellos, un torneo de baloncesto de 3x3 que congregará a cientos de deportistas, un torneo invitando a colegios de la misma congregación fuera de Asturias y un clínic de formación para entrenadores. Todo para conmemorar los 75 años de vida y los que aún quedan por delante.

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