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El olayista Mario Méndez, tras rebajar en más de 20 segundos el récord de España de 5.000: “Cuando vi la marca fue un shock”

El nadador vigués del Santa Olaya admite que está “en el mejor momento de su carrera” y se marca un objetivo muy ambicioso: “El sueño de todos son las olimpiadas”

Mario Méndez celebra su nuevo récord de España en 5.000 metros conseguido

Mario Méndez celebra su nuevo récord de España en 5.000 metros conseguido / @gabiWazowski

Mario Méndez (Vigo, 2003) es el nombre propio del fin de semana en la natación española. El nadador del Santa Olaya pulverizó el récord de España de 5.000 metros en el Nacional de Piscina Larga celebrado en Elche. Y lo hizo a lo grande. En su mente estaba el objetivo de superarlo en uno o dos segundos, pero cuando tocó el muro y vio el tiempo se dio cuenta que lo había rebajado en más de 20 segundos (52:25.35, por el 52:46.52 de Alejandro Puebla en 2021). Aún con la euforia presente, Méndez atiende a LA NUEVA ESPAÑA antes de viajar a Murcia, donde afrontará en los próximos días varios exámenes en su grado de INEF.

¿Cómo se explica que haya rebajado en más de 20 segundos el actual récord? 

Por nuestro gran trabajo en el día a día. Tanto los entrenadores como yo estamos confiando en el plan y nos estamos preparando de la forma correcta y haciendo una gran temporada. Siempre hay resultados mejores y peores, pero estos logros de por medio te ayudan a ver que vas por el camino correcto. 

¿Se imaginaba todo lo que ha ocurrido? 

Llevábamos un par de semanas muy duras de entrenamientos y mis sensaciones hasta llegar aquí no eran las mejores. Ya en Elche, hablé con mis entrenadores y les dije que me gustaba la piscina, que me notaba bien y que lo iba a hacer bien. Habíamos hablado del récord por encima, de que había alguna opción de batirlo, pero también de no hacerlo y que no pasaría nada. Normalmente estos récords se bajan en uno o dos segundos y yo lo bajé casi en 21. No esperaba bajarlo tanto. Tenía pensado salir fuerte e ir a por el récord, pero no sabía hasta dónde iba a poder aguantar. Los 5.000 metros son una prueba dura de por sí, pero se me hizo más larga de lo que pensaba. 

¿Por qué dices se le hizo más dura de lo previsto?

Habitualmente, cada 1.000 metros te marcan la distancia que llevas con un cartel en el lateral de la piscina y yo tenía la sensación de que llevaba más. Antes de que me pusieran el primero yo decía: “Es imposible que los lleve ahora, tengo que llevar 500 más por lo menos. Se tienen que haber equivocado”. La verdad es que se me acabó haciendo eterno, pero valió la pena. 

¿Preparar distancias tan largas puede dificultar la estrategia a seguir?

En las pruebas de este tipo no suele haber muchos cambios de ritmo. Intentas que los parciales sean lo más ajustados posibles y aguantar hasta el final. El problema es tratar de mantener ese ritmo que llevas cuando llevas más de la mitad. Por nuestro volumen de entrenamientos, nosotros llevamos los metros de sobra para aguantar la prueba. Entonces lo difícil es encontrar ese ritmo fuerte con el que podamos aguantar. 

A medida que avanza la prueba, ¿es consciente de que iba a pulverizar el récord? 

Sabía que iba por debajo por los tiempos que me iban marcando, pero pensé que sería por uno o dos segundos y que si en los últimos 100 metros no sprintaba me quedaba sin él. Me iba muriendo y tenía la sensación de que no lo iba a hacer. Cuando llegué y vi la marca fue un shock. 

Por los últimos resultados, parece que está en el mejor momento de su carrera 

Sí. Mis entrenadores y yo confíamos en el plan. Nunca he tenido un entrenador como Xavi Casademont. Es muy fácil entrenar cuando lo haces con los mejores porque unos tiran de otros. Todo eso te ayuda a mejorar y a tirar hacia adelante cuando tienes un mal día. Si cada vez das un poco más siempre vas a estar en el mejor momento. Mi mejora en los últimos tres años ha sido muy constante. Sí que estoy en el mejor momento de mi carrera, pero si me lo llegas a preguntar el año pasado yo creo que también. Cada año voy a más y espero que siga así durante un tiempo. 

¿Cuántas horas se pasa en el agua durante la semana? 

Te pongo el ejemplo de esta semana, en la que tenemos que hacer 86.000 metros entre todas las sesiones. En la piscina entrenaremos unas 28 horas más o menos. A eso hay que añadirle las sesiones de gimnasio, que tengo cuatro. En total podemos hablar de 30 horas. Yo entreno en Málaga en el centro de alto rendimiento de aguas abiertas y todos estamos especializados. El hecho de entrenar con los mejores te hace mejorar mucho más. 

Lleva dos años en el Santa Olaya, ¿por qué apostó por el club gijonés?

La natación no es un deporte que tenga mucho apoyo y reconocimiento. No es fútbol ni baloncesto, que entiendo que son disciplinas que generan mucha más visibilidad y eso se paga. El Santa Olaya es una institución en Asturias y es de los pocos sitios en España, además de Cataluña, en los que apuestan de verdad por la natación y por los deportistas. Siempre estuve en un club muy pequeño y se me presentó la oportunidad de venir aquí, que es un club grande. Hablé con los entrenadores y me presentaron unas condiciones y un proyecto que a mí me apeteció mucho. Además yo soy gallego y me decanté por un club que está cerca de casa, al final somos vecinos. 

¿Qué objetivo se marca de cara al futuro?

No quiero gafarlo (se ríe), pero yo creo que el objetivo de todos los nadadores son las Olimpiadas, tanto clasificar como realizar el mejor papel posible. La cosa no es solo ir, sino poder competir allí contra los mejores y luchar lo máximo hasta el final. Para Los Ángeles 2028 parece que queda mucho, pero dos años pasan volando. De momento, mi cabeza aguanta bien y yo disfruto de lo que hago. Pero primero vamos a ir pasito a pasito. Este año es el Europeo, luego viene el Mundial y después ya trataré de conseguir esa clasificación. 

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