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El Avilés y su frenético mercado invernal (cinco y cinco) al límite del tiempo: el análisis de los fichajes blanquiazules

El conjunto blanquiazul dio cinco bajas e hizo otros tantos fichajes

Dani Vidal, entrenador del Avilés, dando instrucciones ante  Kevin Bautista durante el partido que los blanquiazules jugaron en su campo ante el  Mérida.  | MIKI LÓPEZ

Dani Vidal, entrenador del Avilés, dando instrucciones ante Kevin Bautista durante el partido que los blanquiazules jugaron en su campo ante el Mérida. | MIKI LÓPEZ

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Avilés

Cinco fichajes y cinco salidas. Este es el balance de un mercado invernal en el Avilés que ha sido más ajetreado de lo esperado. El cierre de la ventana del frío fue frenético, con cuatro movimientos a escasas dos horas de su conclusión, pero finalmente Dani Vidal, entrenador de los blanquiazules, ya tiene en sus manos una plantilla con la que tratar de reengancharse a la zona alta de la tabla de su grupo en Primera Federación. Miguel Linares, director deportivo, ha actuado con contundencia en las zonas con mayor margen de mejora tras lo visto en la primera mitad de campaña, aunque ha dejado alguna asignatura pendiente. La nota, a la espera de ver cómo funciona todo y teniendo en cuenta la dificultad del mercado invernal, es de notable alto.

Lo más destacado ha sido la reforma del centro de la zaga. Con Babin asentado como líder defensivo, durante los primeros meses del año una de las posiciones que más dudas ha dejado es la del acompañante del de Martinica. Lo más destacado en este aspecto han sido las bajas. El jienense ha conseguido dar la baja a Julio Rodríguez, algo que había peleado durante varios mercados, lo que le dio margen de mejora para poder moverse. A eso se suma, además, la retirada de Borja Granero, que pasa a formar parte del staff de Dani Vidal. El perfil que se buscó para complementar la defensa estaba claro, un central zurdo y con buena planta, y cumpliendo esas condiciones han llegado Andrés Carmona y Ricardo Grigore. Ahora queda por ver la adaptación de ambos al Suárez Puerta, sobre todo del central rumano, que sobre el papel viene con vitola de titular. Lo cierto es que, en las últimas cuatro temporadas, ha disputado menos de 40 encuentros, por lo que su rendimiento, aunque venga con buen cartel, es una incógnita. Eso sí, era necesario remover el avispero en esa zona del campo.

Donde se echa en falta algún movimiento es en el costado izquierdo de la defensa. Cierto es que Carmona puede jugar tanto en el centro de la zaga como caído a la banda, pero aún así, es una de las posiciones que más dudas ha dejado a lo largo de estos meses. Viti está yendo de menos a más, aunque sus problemas físicos no le están permitiendo gozar de la continuidad deseada. Por eso, para subir el nivel, podría haberse dado un fichaje en dicha zona del campo.

Donde Linares dio el do pecho fue en el doble pivote. La sala de máquinas del Avilés es una de las zonas con mayor calidad neta de la plantilla, pero había una pieza que no acabó de encajar en el puzle blanquiazul: Yasser. Aprovechando una gran opción de mercado y cociendo la operación desde semanas, el jienense consiguió sellar el fichaje de Christian Rivera, un talento muy por encima de la categoría. Llevaba tiempo sin competir, pero teniendo en cuenta su edad y la calidad que atesora, era una oportunidad que no se podía dejar pasar. La guinda del mercado invernal fue el primero en llegar.

En ataque había dos frentes en los que meter mano, la banda derecha y el delantero centro. Para el puesto de extremo se sondearon varias opciones, pero finalmente el elegido fue Luis Alcalde, un jugador que destaca más por su calidad con la pelota que por su desborde y descaro. Habrá que ver cómo puede adaptar su fútbol a un Suárez Puerta poco propicio para este tipo de futbolista. Lo que no se puede negar es que es un nombre más que contrastado en la categoría. Fue clave durante dos campañas en el Recreativo, participando en catorce goles durante su paso por el Decano. Esta campaña sumó veinte participaciones y dos tantos. Con lo que no hay dudas es que, si alguien tenía que salir, era Raúl Hernández, cuyo rendimiento estuvo lejos de lo esperado. En el recuerdo quedará su golazo ante el Talavera.

Arriba el perfil a buscar era claro: un delantero que una el trabajo de Raúl Rubio y la capacidad goleadora de Javi Cueto. El nombre escogido ha sido Aitor Uzkudun, futbolista que ya dejó buenas impresiones en su estreno ante el Mérida. Queda por ver como son sus cualidades de cara a puerta (anotó nueve goles la pasada campaña), pero el desgaste y los duelos que aporta Rubio parece que los va a cumplir. Le falta demostrar lo más importante.

Ahora toca plasmar todo esto sobre el césped, pero el Avilés parece que supo detectar las zonas donde era necesario retocar piezas para tratar de cambiar la dinámica actual del equipo. Una defensa nueva, un nuevo rematador y dos peloteros en la medular. Solo queda esperar que se adapten lo mejor posible al estilo de Dani Vidal y que, con ellos, el cuadro avilesino vuelva a asentarse en la zona tranquila de la tabla.

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