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Asturias también compite en Milán-Cortina 2026: la expedición invisible que sostiene los Juegos Olímpicos

"Disfrutas mucho más porque no estás solo con tu deporte", apuntan el fisio Marcelino Torrontegui y el comunicador Luis Manso, presentes en Milán-Cortina

Arriba, Luis Manso, antes de la ceremonia de apertura en el estadio milanés de San Siro. A la izquierda, Marcelino Torrontegui asiste a una de las pruebas de Milán-Cortina. | L. M. / M. T.

Arriba, Luis Manso, antes de la ceremonia de apertura en el estadio milanés de San Siro. A la izquierda, Marcelino Torrontegui asiste a una de las pruebas de Milán-Cortina. | L. M. / M. T.

María Rendueles

María Rendueles

Gijón

Hay pocas experiencias comparables a unos Juegos Olímpicos. Miles de personas unidas, ciudades transformadas en epicentro mundial y una sensación difícil de explicar hasta que se vive. En Milán-Cortina 2026, la expedición asturiana vuelve a formar parte de ese engranaje invisible que sostiene el evento más importante del deporte mundial.

No solo compiten deportistas. También hay fisioterapeutas, comunicadores, periodistas y técnicos que, sin ocupar titulares, forman parte del alma olímpica.

Es el caso de Marcelino Torrontegui, fisioterapeuta del Comité Olímpico Español (COE), que suma ya nueve Juegos Olímpicos y que se mueve por las sedes con la naturalidad de quien conoce cada protocolo.

“Son los novenos. Ocho de verano y uno de invierno”, resume casi sin darse importancia.
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Nueve Juegos Olímpicos y una experiencia que marca la diferencia

En Livigno, una de las múltiples sedes repartidas por el norte de Italia, trabaja estos días con la snowboarder Nora Cornell, que compite hoy. Después se desplazará a otra subsede para atender a más deportistas.

Porque si algo diferencia estos Juegos de los veraniegos es la dispersión geográfica.

“Aquí cambian mucho las sedes, está todo mucho más repartido. No hay una villa olímpica grande y centralizada como en verano. En Livigno son dos hoteles que hacen de villa, en Borno hay otras dos… está todo más diseminado”, explica.

Esa estructura obliga a adaptarse. Torrontegui acude a entrenamientos, pasa frío a pie de pista y está disponible para cualquier incidencia.

“Voy al entrenamiento, estás allí en la pista y después, si hace falta, tratar. Disponibilidad total”.

Durante el año trabaja para el equipo ciclista Movistar Team, pero cuando forma parte del Comité Olímpico Español su labor se amplía: refuerza a federaciones que no llevan fisioterapeuta propio.

“Disfrutas mucho más porque no estás solo con tu deporte, ayudas a todo el mundo. Lo vives diferente”.

Se define, entre risas, como “un disfrutón”. Le da igual estar con el Movistar, con el COE o con la federación que toque.

“Aquí aprendes mucho más. Te metes en deportes que no controlas tanto, es otra historia”.

Y ya mira al futuro: espera estar también en Los Ángeles 2028.

Luis Manso y el otro engranaje olímpico: la comunicación federativa

Para Luis Manso, la aventura olímpica comenzó en los Juegos Olímpicos de París 2024 y ha tenido continuidad este invierno en Italia.

No viaja como prensa convencional, sino dentro de un gabinete de comunicación federativo, otra pieza más del engranaje.

“En mi vida nunca me propuse llegar a unos Juegos Olímpicos. Me surgió la oportunidad en París y después la de vivir unos de invierno, que son totalmente diferentes”.

Y lo son. Por la organización, por los deportes y por el ambiente.

“Todos hemos visto atletismo o baloncesto, pero ver en persona patinaje artístico o hockey hielo… eso casi solo lo ves en los Juegos”.

Un momento grabado para siempre en San Siro y el Duomo

La ceremonia inaugural en el estadio de San Siro fue uno de esos momentos que quedan grabados.

“Duró tres horas y media que parecieron diez minutos”, resume.

Recuerda el estadio blindado por la presencia de autoridades internacionales y el ambiente en una ciudad volcada con la cita olímpica.

Pero si tiene que elegir un instante, lo tiene claro: la actuación del cantante Andrea Bocelli cuando la antorcha llegó al Duomo de Milán.

“Fue indescriptible. Para mí, el momento más emotivo con diferencia”.

La expedición asturiana que también forma parte de la historia olímpica

Torrontegui y Manso son solo dos ejemplos de una expedición asturiana mucho más amplia que estos días trabaja en Milán-Cortina 2026. Hay deportistas, técnicos, médicos, periodistas y personal de apoyo que sostienen desde dentro el funcionamiento de la cita olímpica.

Todos comparten la misma sensación: la de estar viviendo algo extraordinario.

Porque, como resume Torrontegui, unos Juegos son “todo a lo grande”. Y aunque cada edición sea distinta, la emoción de formar parte de unos Juegos Olímpicos nunca deja de sentirse como la primera vez.

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