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Herminio Menéndez, 50 años después: el pionero olímpico que puso al Grupo y a Gijón en el mapa del piragüismo mundial

El Grupo y la Asociación Amigos de Dionisio de la Huerta rinden homenaje a Herminio Menéndez: "Le dimos una vuelta al deporte español"

Así fue el emotivo homenaje a Herminio Menéndez, el héroe olímpico del K-4 que ganó la primera medalla en piragüismo: "Ni soñaba con ir a los Juegos, por entonces España no pintaba nada"

VÍDEO: María Rendueles / FOTO: Marcos León

María Rendueles

María Rendueles

Gijón

“Hace 50 años que Herminio fichaba por el Grupo y llevó al club por todo el mundo”. Con estas palabras, Joaquín Miranda, presidente del Real Grupo de Cultura Covadonga, resumió la dimensión de una figura que cambió para siempre la historia del deporte español. El acto, celebrado ayer en la Feria de Muestras de Gijón, sirvió para rendir homenaje a Herminio Menéndez, doble medallista de plata y bronce en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 y Moscú 1980.

Durante décadas, Herminio ostentó el récord de deportista español con más medallas olímpicas, hasta que fue superado por David Cal en Londres 2012, consolidando así una generación irrepetible del piragüismo nacional.

El K4 de 1976 que abrió un camino inexplorado

Si hay una imagen imborrable en la historia del deporte español es la del K4 de Montreal 1976, embarcación en la que Herminio marcaba el ritmo y que consiguió la primera medalla olímpica del piragüismo español. Aquella hazaña abrió un camino hasta entonces inexplorado para este deporte.

Sigue siendo el hombre de Candás que batió récords y el referente que abrió camino cuando no lo había”, subrayó Miranda, destacando el impacto estructural de su trayectoria.

Para contextualizar su dimensión histórica, puede consultarse el palmarés oficial en la página de la Real Federación Española de Piragüismo, donde se recoge la evolución de este deporte desde los años setenta hasta la actualidad.

“El Grupo fue mi segunda vida deportiva”

Emocionado y entre recuerdos, Herminio agradeció al club haber sido “mi segunda etapa de vida deportiva”. Explicó que en el Grupo Covadonga vivió “una proyección distinta”, que le permitió compaginar su etapa de piragüista de alto nivel con la de entrenador.

Entre risas evocó sus inicios: “Cuando empecé habían desaparecido todas las piraguas”. También recordó lo ilusionante que fue trabajar con mujeres en una época en la que el piragüismo femenino apenas tenía visibilidad. Aquella apuesta temprana por la inclusión fue también una semilla del crecimiento posterior del deporte en España.

De campeón olímpico a gestor de un club con 30.000 socios

Tras su retirada, Herminio dio el salto a la gestión deportiva. “Una vez dejé el deporte me encontré con que Varela me ofrece la gestión deportiva del Grupo”, relató. De pronto, se vio al frente de una entidad con 30.000 socios.

Reconoció que una de sus obsesiones era “tener buenos entrenadores”, lo que le llevó a recorrer Europa para formar equipos sólidos. “Le dimos una vuelta al deporte español”, afirmó convencido.

Su vinculación con el deporte asturiano también incluyó su etapa como director general del Sporting, reforzando su identidad como gijonés adoptivo y “muy sportinguista”, según confesó.

El Museo del Piragüismo, una reivindicación colectiva

El acto reunió a destacadas figuras del piragüismo. Javier Hernanz, presidente de la Real Federación Española de Piragüismo, recordó emocionado cómo, siendo niño, quedó impresionado al conocer a Herminio. También asistió Mercurio Martínez, ganador del Descenso del Sella y exrécordman en K1, quien reclamó que “el Museo del Piragüismo de España debe hacerse en Gijón”.

La petición fue reiterada por varios intervinientes. La ciudad, cuna de buena parte de la historia del piragüismo español, aspira a albergar el museo nacional como reconocimiento permanente a generaciones de palistas.

José Carlos González, decano de la Cámara de Comercio de Gijón, aprovechó para reivindicar un acuerdo entre Ayuntamiento y club que permita practicar piragüismo en las aguas de Fomento y El Arbeyal, lo que consideró “un paso importante para el futuro de este deporte en la ciudad”.

Un legado que trasciende las medallas

Durante el homenaje, Alberto Estrada entregó a Herminio una réplica del K4 de 1976; Joaquín Miranda le obsequió con una bufanda del Grupo; y la Cámara de Comercio le regaló uno de los libros conmemorativos del 50.º aniversario de la Feria de Muestras.

Herminio se mostró orgulloso de sus medallas, pero dejó claro que su mayor satisfacción va más allá: “Más aún que las medallas, me enorgullece formar parte del cambio del deporte español”.

“Villa de olímpicos” recibe a quienes entran en Candás. No es casualidad. Medio siglo después, Herminio Menéndez sigue siendo faro, memoria viva y símbolo de una generación que transformó el piragüismo español desde Asturias hacia el mundo.

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