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Las palabras del árbitro agredido por un jugador del San Luis en Llanera: "Me dio un puñetazo en el cuello e intentó darme una patada"

"Como digas lo nuestro y no lo de ellos voy a matarte", escribe el colegiado en el acta sobre las palabras del entrenador visitante

El árbitro de Segunda investigado por violar a una prostituta en Gijón simulando ser policía fue identificado por su teléfono móvil.

El árbitro de Segunda investigado por violar a una prostituta en Gijón simulando ser policía fue identificado por su teléfono móvil. / EFE

Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

El árbitro que dirigió el encuentro entre el Llanera "B" y el San Luis en el que resultó agredido por uno de los jugadores del conjunto visitante, refleja en su acta arbitral que el futbolista del San Luis le propinó "un puñetazo en el cuello" por el que fue derribado.

La agresión se produjo en el minuto 77 del encuentro, con el marcador igualado a dos goles, cuando el árbitro, un ovetense de unos 32 años, señaló penalti por derribo. El jugador sancionado se dirigió al colegiado, le golpeó en la cabeza, lo tiró al suelo y le propinó una patada, que no llegó a impactar. Sus compañeros lograron reducirle. El árbitro, que no sufrió lesiones de gravedad, tuvo el temple de continuar dirigiendo el partido.

Pero, tras el partido, el árbitro redactó en el acta lo sucedido. Y es que Berdasco escribió que el jugador número 4 fue expulsado por el siguiente motivo: "Fue expulsado por agredirme dándome un puñetazo en el cuello tirándome con ello al suelo. Después de esto intentó darme una patada en el suelo, sin lograrlo". Además, el colegiado indicó que el entrenador del San Luis, Marco Antonio Iglesias, fue expulsado del encuentro por decirle al árbitro asistente que "como digas lo nuestro y no lo de ellos voy a matarte". Tras este incidente, el técnico del cuadro visitante fue al vestuario del Llanera y se produjo una discusión cuando pidió más agua al delegado del equipo local, y jugadores de otras categorías del equipo local. "Finalmente el delegado local trajo el agua solicitada sin más incidentes", dice el colegiado del partido.

Tras ello, el San Luis lanzó un comunciado en el que acumula una serie de quejas sobre el desarrollo de la jornada: denuncia que sus jugadores y cuerpo técnico esperaron veinte minutos en la puerta del campo mientras parte del Llanera ya estaba dentro; que su delegado tuvo que comprar las botellas de agua en un comercio cercano al no ser proporcionadas por el club local; que su entrenador fue expulsado sin motivo, siendo según ellos el técnico local quien entró al terreno de juego a increpar al árbitro; que su jugador número 23 sufrió insultos racistas de jugadores y espectadores locales que el colegiado ignoró; y que varios miembros de la directiva visitante recibieron amenazas y comentarios misóginos de jugadores del Llanera a la salida de un restaurante cercano al campo. Sin embargo, minutos después de lanzar el comunicado, se retractaron de no condenar la agresión. De la noticia ya se han hecho eco varios medios nacionales.

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