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El análisis de Alberto Menéndez tras la victoria del Alimerka frente al Gipuzkoa: El Oviedo se desmelena

Ya no hay duda. Tras lo visto ayer en el Palacio de los Deportes ante el Inveready Gipuzkoa el Oviedo Baloncesto es un claro candidato a jugar los play-off de ascenso a la ACB. La época de mirar hacia la parte baja de la clasificación ha quedado en el olvido. El Alimerka se ha subido al carro de los clubs que miran hacia arriba. Y lo hace no por casualidad, sino por juego, como demostró ante uno de los equipos más en forma de la categoría, el Gipuzkoa, que llegaba al Palacio como cuarto clasificado y con muy buenas sensaciones después de haber comenzado la temporada muy mal.

El equipo de Javi Rodríguez se desmelenó en una segunda parte pletórica, sobre todo el último cuarto, en el que avasalló a los vascos con un rotundo 33-15. Fue el conjunto carbayón una máquina perfecta, tanto en ataque como en defensa, incapaces los guipuzcoanos de hacer frente a un Alimerka desatado.

Y eso que el Oviedo no contó ayer con el mejor Marques Townes, su jugador habitualmente más destacado. No tuvo el dominicano su mejor día, ni mucho menos, quizás lastrado por un golpe recibido en el primer cuarto, por lo que tuvo que ser atendido durante algunos minutos por los fisioterapeutas del equipo. Así y todo, el entrenador de los de casa le dio cancha una y otra vez, aunque su eficacia no fue la de otros encuentros.

Pero si algo tiene el Oviedo de esta temporada es que siempre hay algún jugador dispuesto a dar un paso al frente para intentar sacar al equipo de la posible atonía. Y ayer fue Gregory Parham el que asumió las responsabilidades de guiar a sus compañeros hacia la victoria. No es que el escolta norteamericano no tenga habitualmente protagonismo en el combinado azul, pero ayer se percató de que su protagonismo debía ser mayor y asumió ese papel con naturalidad y éxito, como lo demuestra el hecho de que fuese el jugador más valorado del partido y el máximo encestador, con 27 puntos.

Pero es evidente que un jugador solo no gana un partido y, sobre todo, cuando lo hace como lo hizo ayer el Oviedo. Perham contó con la colaboración de jugadores tan regulares, tan constantes a lo largo de la temporada como Duscak, Lobaco o Cossials, o incluso con otras piezas del conjunto más intermitentes, como Fauré, Shelist o Nwakorie.

Y nueva oportunidad ante el Gipuzkoa para el canterano Jorge Arias, que volvió a aprovechar. Ocho puntos en nueve minutos es un muy buen botín, al que hay que sumar un muy estimable trabajo defensivo.

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