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Oviedo rinde homenaje a Carlos Soria, los hermanos Pou y la cultura montañera en los premios del Naranjo de Bulnes

Los Premios Naranjo de Bulnes reconocen a figuras como Carlos Soria y los hermanos Pou y reivindican la cima asturiana como "la universidad de la escalada", según el montañista Miguel Ángel García Gallego

Por la izquierda Eneko Pou, Iker Pou, Fernando Garrido, Bernardo Aguirre, Juan Cofiño, Conchita Méndez, Nuria Prieto, Carlos Soria, Pedro Ángel Fernández, Eva Martos y Alfredo García, en los Premios Monte Naranjo de Bulnes que se entrengaron en el Auditorio. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Por la izquierda Eneko Pou, Iker Pou, Fernando Garrido, Bernardo Aguirre, Juan Cofiño, Conchita Méndez, Nuria Prieto, Carlos Soria, Pedro Ángel Fernández, Eva Martos y Alfredo García, en los Premios Monte Naranjo de Bulnes que se entrengaron en el Auditorio. | FERNANDO RODRÍGUEZ

María Rendueles

María Rendueles

Oviedo

“Uno hace lo que le gusta, y cuando eso pasa, uno tiene fuerza para todo”, dijo Carlos Soria, y con esas palabras se sintió el espíritu de la noche en la segunda edición de los premios Monte Naranjo de Bulnes Picu Urriellu, una gala organizada por la Asociación de Escaladores Históricos del Naranjo de Bulnes y celebrada esta tarde en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, que contó también con la presencia de Melchor Fernández, exdirector de LA NUEVA ESPAÑA, quien formó parte del jurado de los galardones.

A sus 86 años, Soria no solo sigue subiendo ochomiles, sino que comparte lecciones de vida. Al recibir el Premio Miguel Ángel García Gallego ‘El Murciano’ de Escalada y Alpinismo, afirmó: “La montaña sirve para todo, para tomarte las cosas con mayor tranquilidad… Para mí es una de las cosas más importantes, aparte de mi familia; pero la montaña incluso me ha dado mi familia, porque allí conocí a mi mujer”. Con alegría añadió: “Es muy emocionante. Solo porque hago lo que me gusta me van a dar un premio, qué bien, qué suerte”. La ovación fue larga y cálida. “He pasado un día fantástico, he visto a amigos que hacía mucho tiempo que no veía, estoy muy emocionado”, añadió. Miguel Ángel García Gallego, presente en la gala, aseguró que “el Naranjo es la universidad de la escalada, la élite del alpinismo mundial”.

Oviedo. Premios Naranjo de Bulnes

Por la izquierda Eneko Pou, Iker Pou, Fernando Garrido, Bernardo Aguirre, Juan Cofiño, Conchita Méndez, Nuria Prieto, Carlos Soria, Pedro Ángel Fernández, Eva Martos y Alfredo García, en los Premios Monte Naranjo de Bulnes que se entregaron en el Auditorio. / Fernando Rodríguez / LNE

Los hermanos Iker y Eneko Pou mostraron su emoción y compartieron su profundo vínculo con Asturias y con el Picu Urriellu. “Es un gran orgullo. Estamos muy contentos. El amor que nos une a Asturias y recibir este premio en Oviedo es una auténtica pasada para nosotros”, dijeron, mostrando cómo la pasión por la montaña también se convierte en un vínculo profundo con la tierra propia y con quienes la aman. Su reconocimiento reflejaba no solo sus logros internacionales, sino el compromiso con el Picu y los Picos de Europa, que han elevado más allá de nuestras fronteras.

Bernardo Aguirre, presidente de la Asociación de Escaladores Históricos, resumió el espíritu de la noche: “En esta segunda edición consolidamos el sentimiento por nuestra cordillera”. La gala se convirtió en un reencuentro de generaciones que han hecho historia en la montaña, donde la memoria, la amistad y la pasión compartida fueron protagonistas.

La periodista y escaladora Eva Martos recibió el Premio César Pérez de Tudela a la Excelencia en la Cultura Montañera. “Gracias por poner en valor esta cultura de la montaña, de tratar de reconocer los valores de los pioneros”, dijo con emoción, recordando que el montañismo no es solo un deporte, sino un legado humano que merece ser preservado y contado.

Fernando Garrido, guía de montaña, subió al escenario con humildad al recibir el Premio Alfonso Martínez a los Guías de Montaña. “Es un honor que me hayan dado el premio”, dijo, demostrando que su trayectoria, llena de hitos como su ascensión al Cho Oyu en invierno y en solitario, habla por sí misma.

Pedro Ángel Fernández Alonso, guardia del Parque Nacional de los Picos de Europa durante cuarenta años, recibió el Premio José Martínez Conejo a la Solidaridad. “Es un premio especial porque lleva el nombre de José Martínez, el guardia civil que murió en el helicóptero”, afirmó. Añadió sobre la montaña: “Para mí la montaña, aparte de un deporte muy sano, puede hacer que te encuentres a ti mismo, te pone en el límite”. Sus palabras recordaron a todos que la montaña enseña tanto en la aventura como en la vida.

Reconocimiento al relevo generacional y al legado de la montaña

La joven deportista Nuria Prieto recibió el Premio José Ángel Lucas a los Jóvenes Valores, reconociendo su esfuerzo y proyección futura en carreras de montaña y esquí de montaña.

La gala reconoció a periodistas, guías, jóvenes promesas y figuras solidarias, todos unidos por un vínculo profundo con el Naranjo de Bulnes y el Picu Urriellu. Más que una ceremonia, fue un homenaje a la memoria, al esfuerzo y a la amistad que nacen en las alturas. Y quedó claro que estos premios celebran no solo la excelencia en la montaña, sino la humanidad, la pasión y las enseñanzas que solo se encuentran entre cumbres y paredes.

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