El deporte le quita a Pablo un peso de encima: la increíble historia de un campeón de halterofilia con espina bífida
El piloñés, premiado en su concejo por su doble faceta de levantador y piragüista en el Sella adaptado: "Me ayuda no solo física, también mentalmente"

J.A. / Foto: G.P.

Pablo González (Sevares, Piloña, 33 años) puede levantar hasta 95 kilos cuando se entrena en el gimnasio del Palacio de los Deportes de Oviedo o cuando está compitiendo por un Campeonato de España, pero no agacharse para coger una caja del suelo. Nació con espina bífida, una malformación congénita en la columna vertebral que le detectaron cuando su madre estaba embarazada y que le provoca una serie de dificultades que encara con naturalidad: "De cintura para abajo la musculatura se desarrolla muy poco y me muevo con dificultad. Camino, pero no puedo correr ni coger peso, tengo una válvula en la cabeza porque el líquido no me drenaba bien", explica Pablo González, al que el jurado de la Gala del Deporte de Piloña dio la mención a mejor deportista de 2025.
El deporte como motor de vida
El deporte ha sido una parte importante de su vida, practicando natación de niño y después baloncesto en silla de ruedas con el Garmat avilesino, pero desde que se vino a vivir a Oviedo y se unió al Club San Mateo de halterofilia, a las órdenes de Lodario Ramón, descubrió lo que realmente le gustaba: "Siempre me gustaron las pesas y la fuerza. Cuando probé la halterofilia, supe que era lo mío", explica. Sus dos títulos nacionales, además de un segundo puesto y un tercer puesto, demuestran que fue una decisión acertada.
Su camino laboral hasta el HUCA
También tuvo que descubrir su camino en lo laboral, haciendo primero un módulo de repostería, un paso en falso, para después hacer las oposiciones de celador: "Como no encontraba trabajo de lo mío, oposité a celador en 2019 y desde 2021 trabajo en el HUCA. Estoy encantado", relata.

Pablo González Calvo, campeón de halterofilia adaptada / Guillermo García
Beneficios físicos y mentales del deporte
En su caso, el Club San Mateo además de autoestima, de conocer a gente como él, que ha logrado grandes éxitos a pesar de las dificultades que han tenido que afrontar, le aporta calidad de vida: "Me ayuda en el día a día, sobre todo para la espalda y para caminar mejor". Un beneficio que no solo es físico: "El deporte me ha dado fuerza, no solo física, también mental". Su trabajo le cuesta, ya que le dedica casi dos horas al día, salvo cuando el trabajo se lo impide por el horario: "Parece fácil cuando lo cuentas, pero hay mucho entrenamiento detrás".
Halterofilia y tradición familiar en el Sella
Lodario Ramón, su entrenador, le exige, pero Pablo González comprende que es necesario: "Depende del día y de lo que marque el entrenador. Cuando hay competición, mete mucha caña". La halterofilia le ayuda también en su otra faceta deportiva, el piragüismo, una afición que le viene de familia. Su padre, que falleció cuando él tenía 12 años, fue piragüista, como su tío, Carlos González, con el que ahora baja cada año el Descenso del Sella adaptado, que ganaron juntos en 2020: "Mi padre y mis tíos fueron piragüistas y un tío mío me animó a probar el Sella adaptado", relata.

Por la izquierda, José Andrés Blanco, Jonás García, Pablo González Calvo y Carlos González Somovilla. / J. M. Carbajal
Pasión por el Descenso del Sella
Le gustó la experiencia y ahora no hay verano en el que no toque Sella: "Si no trabajo, lo bajo todos los años, lo bajo con un tío mío y para mí eso es muy especial". También probó en algún Campeonato de España de piragüismo adaptado, donde se dio cuenta de que es necesario conocer bien el circuito y dedicarse más a ello. Aun así, fue una experiencia más con la que llenar una mochila que ya empieza a estar muy llena.
El reconocimiento de Piloña a un ejemplo de superación
Sus paisanos de Piloña le han querido reconocer por sus éxitos deportivos y por su ejemplo: "Me lo propuso un amigo por los resultados que había obtenido en halterofilia y por haber ganado el Descenso del Sella adaptado en 2020. No me lo esperaba", reconoce.
Puede que le tengan que dar más porque no piensa dejar de levantar pesas ni de ir en verano con su tío a bajar el Sella.
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