Javi Rozada (AEK Larnaca): “Acabé la Conference dolido tras caer ante el Crystal Palace”
Javi Rozada, entrenador del AEK Larnaca, vive una etapa de crecimiento en Chipre tras su salida del Avilés: "Cuando no estás bien con el dueño, lo mejor es separarse"

Javi Rozada, entrenador del AEK Larnaca / Luisma Murias

A Javi Rozada (Oviedo, 1982) le ha cambiado la vida en unos meses. Su primera experiencia como entrenador en el extranjero, en el Krasava Ypsonas chipriota, desembocó en su fichaje por un equipo superior, el AEK Larnaca, con el que acaba de disputar los octavos de la Conference League frente al Crystal Palace inglés, al que llevaron al límite y que solo fue capaz de derrotarles en la prórroga del partido de vuelta y con un jugador más en el campo. Lejos queda su salida del Avilés antes de comenzar la temporada y tras haber ascendido a Primera Federación.
La eliminatoria ante el Crystal Palace
—¿Cómo vivió la eliminatoria?
—Tuvimos poco tiempo para prepararla, llegamos un martes, entrenamos y nos montamos en el avión a Londres (la ida era el jueves). El fichaje nuestro (fichó con su segundo, Miguel Méndez) se cierra un lunes e intentamos ya ese día tener información del Crystal Palace para preparar el partido, sabíamos la plantilla que tenía, el presupuesto, que la plantilla tenía un valor de unos 550 millones de euros, similar al Atlético de Madrid. Sabíamos la dificultad de a quién nos íbamos a enfrentar, pero tenemos un grupo muy profesional, sobre todo con Miguel Méndez, que es clave para mí, e intentamos salir de Londres vivos (empataron a 0).
—¿Con qué sensación salió tras caer en la vuelta (1-2)?
—Al acabar estaba muy dolido, podíamos haber pasado, se dieron acciones dudosas y ninguna nos favoreció. Estaba convencido de que, si llegábamos al minuto 80-85 con el marcador ajustado, pasábamos. Me disgusté mucho. El viernes entrenamos por la mañana, pasé un día bastante malo, pero pensando en que jugábamos el domingo con el Apoel, clave para meternos en Europa.
Su salto al fútbol en Chipre
—¿Le costó irse a Chipre?
—Muchísimo. Nunca había salido de aquí. Quería intentar un equipo de Primera Federación que pudiera subir o un Segunda. Ahí cierras mucho el círculo y que se dé una situación de esas no es fácil. Hicimos una reunión con Yevgeny Savin (dueño ruso del Krasava Ypsonas), entré en la primera reunión con mi representante; Miguel entró en la segunda y lo vio bien y fue el que me animó. Si di el paso fue por Miguel y por buenos amigos que me asesoran, como Cervero, Isma (preparador físico del Villarreal), mis padres, mi hermano…
—¿Cómo fue el cambio del Krasava al AEK Larnaca?
—Un día me llama el representante y me dice que igual tenemos la opción de salir. No me dice el equipo. Y yo le digo: "¿Pero salir a dónde?". Estaba feliz en Krasava, no me quería ir. Al día siguiente vemos en un periódico de allí que el AEK Larnaca nos quiere y me empiezan a llegar mensajes. Llamo a mi representante y le digo: "¿Qué pasa?". Y me dice: "Sí, sí, ya te lo dije, es el AEK. Vamos a ir negociando, es una situación en la que ellos tendrían que pagar". Yo lo veía muy difícil. Fui a hablar con el dueño y le dije: "Presi, yo me debo a ti, me has dado la oportunidad de entrenar en Primera, me has puesto en el foco y lo único que te pido es que entiendas esto". Él me dijo que para él sería una faena, pero que lo entendía. Luego él intenta jugar sus armas. Hubo un cruce de declaraciones, fueron días malos. Me quedo con que se hizo y todos salimos ganando. Somos amigos y cada poco hablamos. Es una persona muy importante en mi vida profesional y que en lo personal también me trató muy bien.
Su etapa en el Avilés
—Pasado el tiempo, ¿cómo valora su etapa en el Avilés?
—Llevaba tiempo sin entrenar. No veía motivación. En el Avilés vi un club ambicioso que no estaba en el mejor momento. Cogí a un equipo con una sensación de fracaso y que todo el mundo daba por descendido (se jugaba la salvación en una eliminatoria con el Manchego). Salió bien, el Manchego era un equipazo, pero nos mantuvimos. Al año siguiente, logramos crear una estabilidad. Segunda era una categoría difícil, había buenos equipos y conseguimos un ascenso que no esperaba nadie, por mucho que luego digan que era lo que se buscaba. Después pasaron cosas que no me gustaron. Al acabar la temporada la relación estaba un poco desgastada, pero empecé centrado en lo deportivo. En pretemporada tuvimos, como ya sabéis, un roce en la Feria de Muestras. Fue muy injusto, entrenamos y fuimos a la Feria de Muestras. Fue surrealista. Tengo muy claro que estaba preparado por parte de Diego Baeza (presidente) y del director general (Pedro Arboleya). Fue lo mejor en ese momento. Tenía en la cabeza subir a Segunda y podíamos hacerlo, pero cuando con el dueño, con el que manda, no estás bien, lo mejor es separarse.
La situación del Avilés y el fútbol asturiano
—El Avilés está ahora en una situación complicada.
—Ese equipo estaba preparado para mirar para arriba. No voy a decir jugar play-off seguro, porque sería injusto, hay muy buenos equipos, pero es una plantilla que, con el nivel que tiene y con los cinco que fichó en diciembre, era para estar en la pelea por el play-off. Tienen que competir todos los partidos. Desde Chipre les vi muy poco y no puedo opinar a fondo de lo deportivo, pero espero que vayan partido a partido y, por los jugadores, ojalá consigan el objetivo. Para mí son todos unos héroes. Eso sí, si se mantiene la categoría, ojalá hagan las cosas mejor y sean capaces de demostrar que quieren ser el tercer equipo de Asturias de verdad. Con la afición que tienen, con los medios que tienen, con todo lo que tienen, deberían demostrar en el campo que son el tercer equipo de Asturias y amenazar al segundo, que en este caso es el Sporting, intentar subir y en Segunda División estar ahí.
El Oviedo y su futuro
—El Oviedo también está teniendo una temporada complicada.
—Es una temporada rara. Siempre dije que para mí no se dieron los resultados para echar a Veljko Paunović, creo que esa decisión fue errónea. Coincide con otra que para mí también es errónea, porque a Luis Carrión lo tengo por buen entrenador, pero no era su momento. Cuando llega Almada, te la juegas a ganar los tres puntos y en Primera, como no vayas con un poco de puntuación, es difícil. Hay partidos en los que vas empatado, pero tienes que ir a ganar y eso te cuesta.
¿Hay opciones de salvación?
—¿Les da opciones de salvarse?
—Lo del Oviedo sería un milagro épico. Sería una cosa tremenda. Si se mantienen, sería para celebrarlo como tres ascensos.
—Tocará reconstruir.
—Si baja el Oviedo, para mí Iván Ania es el entrenador ideal para un proyecto como el del año que viene, que sería un proyecto en Segunda para estar arriba. A Iván Ania lo considero un entrenador con carácter. Personalmente me gustaría eso, pero el Grupo Pachuca tendrá que tomar las decisiones. Ellos seguro que harán lo mejor para el club porque quieren mucho al Oviedo.
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