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Las reacciones asturianas a los insultos en el España-Egipto: "Hay que erradicar el racismo como sea"

El máximo organismo futbolístico del Principado también condena lo sucedido y apoyan las declaraciones de Louzán y Luis de la Fuente: "España no es un país racista, pero hay que acabar con estas cosas"

Olga Martínez dialoga con José Ramón Cuetos Lobo. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Olga Martínez dialoga con José Ramón Cuetos Lobo. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Javi Viso

Javi Viso

José Ramón Cuetos Lobo, presidente de la Federación Asturiana de Fútbol, fue contundente con los episodios xenófobos e islamófobos que sufrió la selección de Egipto el pasado martes en Cornellá, y se mostró en la misma línea que la Federación Española. "Apoyo totalmente las declaraciones del seleccionador nacional (Luis de la Fuente). Tiene toda la razón. Estamos en un mundo medio aturdido en el que la gente está dispuesta a no ayudar. Hay que condenar este asunto y erradicarlo como sea", expresó de forma clara a LA NUEVA ESPAÑA.

El máximo dirigente del fútbol regional también fue cuestionado por la posibilidad de que este lamentable episodio pueda afectar a la final del Mundial, que según Louzán se disputará en el Santiago Bernabéu, aunque considera que no influirá. "Yo creo que no porque son dos cosas totalmente diferentes. Ha sido un hecho puntual" y resaltó que "está claro que España no es un país racista a nivel general ni los habitantes españoles". Sin embargo, lamenta este tipo de comportamientos. "Lógicamente estas situaciones no nos van a beneficiar en nada. Hay que terminar con ellas" y volvió a apoyarse en Rafa Louzán. "Como dijo él martes, una cosa no tiene que ver con la otra".

Todas las claves de lo sucedido en Cornellá

El último amistoso de España antes de la convocatoria para el Mundial de este verano quedó completamente opacado por lo sucedido en las gradas del RCDE Stadium. Los cánticos islamófobos y xenófobos contra la selección de Egipto de una parte de los aficionados presentes en Cornellà marcaron un encuentro que ha sido noticia en todas las partes del mundo y que ha suscitado numerosas reacciones, desde la prensa internacional hasta el Gobierno de España, pasando por uno de los grandes referentes de la selección española como Lamine Yamal.

El extremo del Barcelona se marchó muy afectado de Cornellà-El Prat y no participó en la vuelta de honor que protagonizaron los jugadores de la selección. Lamine se pronunció ayer a través de sus redes sociales de forma contundente. "Ayer (por el martes) en el estadio se escuchó el cántico de "el que no bote es musulmán". Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable", comenzó el futbolista, que no quiso incluir en el mismo saco a toda la afición de la Roja. "Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas (les digo): usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree. Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el Mundial", zanjó.

Las reacciones internacionales.

Los cánticos dieron la vuelta al mundo y fueron recogidos por las principales cabeceras de la prensa internacional. En Egipto, los medios fueron muy beligerantes con lo ocurrido. El periódico "Winwin" escribía lo siguiente: "España fue testigo de momentos vergonzosos en el estadio, donde algunos aficionados empañaron el ambiente festivo del fútbol. [...] Constituye una falta grave que daña la imagen del fútbol español a nivel internacional, especialmente con la Copa del Mundo de 2030 a la vuelta de la esquina".

Mientras, el diario francés "L’Equipe" señaló que "el partido amistoso entre España y Egipto se vio empañado por cánticos antimusulmanes de algunos aficionados. Estos cánticos vergonzosos empañan la imagen de la Federación en un momento en que España será coanfitriona del Mundial de 2030 junto con Portugal y Marruecos, un país con una población mayoritariamente musulmana". La BBC inglesa se limitaba a informar de que "la Federación Española de Fútbol condena los cánticos racistas", la "Gazzetta dello Sport" italiana apuntaba que se produjeron "cánticos xenófobos que obligaron a activar el protocolo contra el racismo" y desde Argentina "TyC" titulaba: "El repudiable cántico de España: ‘Musulmán el que no bote".

La condena del Gobierno y la investigación.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que también recibió insultos ("Pedro Sánchez, hijo de p…") condenó el episodio a través de sus redes sociales. "El episodio en Cornellà es inaceptable y no debe repetirse. No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de España, un país plural y tolerante. La selección de fútbol y su afición, también". Desde el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes se tachó de "absolutamente inaceptables" los comportamientos xenófobos. Además, todos los partidos, salvo Vox, condenaron los actos. Vox argumentó que "la barbaridad es que la mayoría de presos sean de nacionalidad extranjera". Mientras, los Mossos d’Esquadra investigan los cánticos. Los investigadores están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad de dentro y de fuera del estadio para identificar dónde y quién originó los insultos.

De la Fuente, tajante.

Después del encuentro, el seleccionador Luis de la Fuente condenó con firmeza lo ocurrido. "Opino creo que lo que opinamos todos. Total y absoluta repulsa ante cualquier actitud xenófoba, racista, de falta de respeto. Es intolerable. No conozco los protocolos, pero he visto el mensaje en el marcador y, a raíz de eso, la gran mayoría del estadio ha actuado silbando a los impresentables que seguían teniendo esa actitud", señaló. "El fútbol no es violento, los violentos aprovechan el fútbol para tener su espacio, y son así en el teatro, en el autobús o en un bar. A esos violentos hay que apartarlos de la sociedad, identificarlos y alejarlos. Cuanto más lejos, mejor", añadió con contundencia.

La tibieza de Rafael Louzán.

Rafael Louzán, presidente de la Federación Española de Fútbol fue mucho más tibio en sus declaraciones: "Tenemos que condenar ese tipo de actitudes, ya en los videomarcadores del estadio hemos insistido en que eso no se puede producir. El fútbol tiene que ser un ejemplo de convivencia y, sobre todo, de respeto. Es todo lo que podemos hacer. Ha sido un incidente aislado. Salvando eso, ha habido un gran ambiente".

¿Por qué no se activó el protocolo?

El fútbol goza de un protocolo a tres niveles cuando ocurren casos de racismo, xenofobia u otras violencias. El árbitro, al ser consciente o ser avisado de una situación de este tipo, debe cruzar sus brazos en forma de aspa y solicitar que se emiten mensajes por megafonía y a través de las pantallas o marcadores, para que cesen esos comportamientos. Si vuelve a suceder, tiene la potestad para suspender temporalmente el partido y, si ocurriera una tercera vez, puede y debe suspenderlo definitivamente. Eso no sucedió en Cornellà. La barrera idiomática, dado que el cuerpo arbitral era búlgaro, puede explicar por qué el árbitro no lo hizo. Lo mismo se puede decir en el caso de los futbolistas y del cuerpo técnico egipcio.

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