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Para jugar al fútbol bastan una pierna... y dos muletas

Un torneo congrega en Oviedo a los tres únicos equipos de amputados de España n "El deporte me ayuda a sentirme uno más", subraya el langreano Adrián Castro, capitán azul

Adrián García Castro, capitán del Real Oviedo. | MARIO CANTELI

Adrián García Castro, capitán del Real Oviedo. | MARIO CANTELI

Pablo Álvarez Amor domínguez

Oviedo

"¡Confiad en nosotros, joder!", "¡hay que bajar!", "¡Xavi, apoya!"... Con la máxima pasión, y con el corazón a muchas pulsaciones, juegan, se organizan y gritan los futbolistas que en la mañana de ayer compitieron en Oviedo en unas condiciones muy singulares: los jugadores de campo sólo tienen una pierna –al menos, una pierna hábil– y los porteros sólo tienen un brazo operativo.

Un futbolista del Flamencos, autor de un gol frente al Real Oviedo, lanza una falta. | MARIO CANTELI

Un futbolista del Flamencos, autor de un gol frente al Real Oviedo, lanza una falta. | MARIO CANTELI

En el campo del Fundoma se reunieron más de 40 jugadores con motivo del Campeonato de España de clubes de fútbol para amputados. Adrián Castro González, defensa y capitán del Real Oviedo, es uno de ellos: "Nací sin una pierna, pero siempre me he integrado muy bien con todo el mundo haciendo deporte. Y eso es lo que me ha llevado a jugar con el Oviedo y con la selección y a jugar todos los torneos". Natural de León, 32 años, vive en La Felguera y trabaja como informático en la empresa Leader IT Consulting. "El fútbol me ha ayudado a sentirme uno más", subraya.

Organizado por la Fundación Real Oviedo y la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física de Asturias (FEDEMA), el torneo contó con la participación del Real Oviedo, el Real Betis Balompié y el Club Flamencos Amputados del Sur. "Por el momento, en España hay tres clubes, que son estos tres", indica el malagueño de Antequera Manuel Pacheco Muñoz, seleccionador de fútbol amputado en España. Entre jugadores y técnicos hay unas 60 licencias federativas. Pocas, por el momento, pero esta modalidad deportiva inclusiva se halla en una fase expansiva: hay un movimiento en Madrid, en el barrio de Lavapiés, la Fundación Dragones, y otro en Barcelona. Actualmente, la selección española es subcampeona de Europa.

El fútbol de amputados es una disciplina de competición mixta pero que registra un predominio absoluto de hombres. "Es un deporte súper espectacular, muy visual, con un gran esfuerzo de los jugadores para desplazarse con muletas. Uno de los grandes méritos reside en la dificultad para moverse con muletas", expone el seleccionador.

La descripción es certera. Los futbolistas transforman sus muletas en una herramienta multifunción: para apoyarse, correr, balancearse, tomar impulso y golpear el balón con fuerza… para hacer tarascadas al adversario que se marcha peligrosamente.

Hablemos de algunas reglas básicas del fútbol amputado. Los participantes son deportistas con discapacidad física. El campo mide 60 por 40 metros. Las porterías son más pequeñas que en el fútbol convencional. Los partidos se disputan a dos tiempos de 25 minutos.

Manuel Pacheco disecciona el panorama humano. "Hay amputados de nacimiento y otros que han sufrido amputaciones en el transcurso de su vida por un accidente laboral, un accidente de tráfico, una enfermedad… Cada uno tiene su recorrido", asevera el seleccionador nacional.

El langreano Adrián Castro expresa su manera de vivir el fútbol: "Puedes mejorar en todo. Siempre va a haber algo en lo que digas: ‘Esto puedo limarlo más’. Una aspereza, cualquier cosa… Es un mundo sin fin. Nadie es perfecto en la vida cotidiana y nadie va a ser perfecto en el fútbol. Siempre va a haber algo que mejorar".

Desde la banda sigue los partidos la nadadora Beatriz Álvarez Valderrama, afectada por espina bífida y directora técnica de la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física del Principado de Asturias (Fedema). "Sería muy interesante que otros equipos de fútbol dieran el paso de crear una sección de amputados y que así fuera posible crear una liga asturiana y que puedan practicar y competir más veces al año", indica.

Adrián Castro, informático, langreano y nacido con una sola pierna, ya se beneficia actividad: "A pesar de que tengo una discapacidad física, en el deporte, tanto jugando con gente con dos piernas, como con gente con una pierna, me he sentido uno más en todo momento. Siento que es lo que me ayuda a ser normal, digamos, entre comillas".

Por cierto, el torneo lo ganó el Real Betis, que se impuso en sus dos partidos; y, en el otro, el Flamencos se impuso al Oviedo.

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