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El Nacional Base Individual convierte a Oviedo en capital de la gimnasia rítmica con 2.700 participantes

El pabellón ovetense acoge el Nacional base: "Que sea en Oviedo nos permite conocer más mundo", cuentan los deportistas, que sueñan con ir a unos Juegos

Por la izquierda, Matilda Gónzalez, Olga López, Daniela Cao, Sofía Torre, Llara Martínez, Nayara López, Jimena Vázquez, Emma Cárcava y Sara López. Delante, Candela Turrado, del club La Corredoria. | MARÍA RENDUELES

Por la izquierda, Matilda Gónzalez, Olga López, Daniela Cao, Sofía Torre, Llara Martínez, Nayara López, Jimena Vázquez, Emma Cárcava y Sara López. Delante, Candela Turrado, del club La Corredoria. | MARÍA RENDUELES

María Rendueles

María Rendueles

Oviedo

El Palacio de los Deportes de Oviedo ha vivido esta semana uno de esos estrenos que dejan huella. La gimnasia rítmica ha desembarcado en la instalación con el Campeonato Nacional Base Individual, una cita multitudinaria con más de 2.700 niñas y niños, una competición que ha exigido mucho más que lo que se ve sobre el tapiz. Porque detrás de cada ejercicio hay una organización milimétrica, decenas de voluntarios y una coordinación constante para que todo funcione. Y ahí, Asturias también ha competido.

Olga López, presidenta del Club de Gimnasia Rítmica La Corredoria, lo resumía con una frase que refleja bien el esfuerzo realizado: "Se están haciendo maravillas en tiempos récord". No era una forma de hablar. La preparación del campeonato ha obligado a movilizar a clubes, familias y federativos en tiempo limitado para sacar adelante una cita de enorme envergadura.

Por la izquierda, Olga López, presidenta del Club La Corredoria; Ángel Villa, presidente de la Federación Asturiana de Gimnasia Rítmica; Paloma Barrios, de la organización; Lorena Arbesuk, del club Caloe y Corvera, y Lorena Cortina, del club Stroke . | MARÍA RENDUELES

Por la izquierda, Olga López, presidenta del Club La Corredoria; Ángel Villa, presidente de la Federación Asturiana de Gimnasia Rítmica; Paloma Barrios, de la organización; Lorena Arbesuk, del club Caloe y Corvera, y Lorena Cortina, del club Stroke . | MARÍA RENDUELES

El trabajo invisible que sostiene el campeonato

La presidenta explicaba que "hay mucho que organizar" y ponía el foco en una de las claves del operativo: la red de voluntariado. "Tenemos un grupo de voluntarios de 128 miembros", apuntaba. Ese trabajo no siempre se ve, pero resulta decisivo. Desde el control de accesos hasta la megafonía, pasando por la sala de calentamiento o la coordinación de los tapices, cada tarea requiere precisión y disponibilidad. Una implicación colectiva de la gimnasia rítmica asturiana que ha sido uno de los grandes valores añadidos del campeonato.

También Ángel Villa, presidente de la Federación Asturiana, destacó ese espíritu común. "El campeonato ha vuelto a demostrar que la rítmica asturiana sabe unirse cuando toca sacar adelante una gran cita". Villa, además, quiso subrayar el valor que tiene para Asturias y para Oviedo acoger un evento así. "Viene bien para que las personas que no conocen la gimnasia rítmica aquí en Asturias la conozcan", señaló. Pero también dejó claro el impacto para la ciudad: "A Oviedo le viene bien, porque hay gente de fuera que a lo mejor no vendría".

Oviedo gana peso como sede nacional

En ese contexto, el Palacio de los Deportes ha jugado un papel fundamental. La rítmica se ha estrenado en una instalación prácticamente nueva y la impresión ha sido muy positiva. Villa fue rotundo al valorar la sede: "La gente viene y está encantada con las instalaciones, con todo, con la ciudad", afirmó.

La propia organización nacional comparte esa lectura. Lorena Gómez, responsable de la competición de la Real Federación Española de Gimnasia, explicó que en Oviedo se han reunido alrededor de 2.700 participantes, contando a todas las federaciones autonómicas y también a Andorra como invitado. Se trata de una competición de nivel base, desde prebenjamín hasta juvenil, con categorías que en algunos casos reúnen a cerca de 200 gimnastas.

Gómez resumía así la dimensión del campeonato: "Ha venido aquí a Oviedo una participación total de unos 2.700". Y recordaba que llegar hasta este escenario ya supone un mérito importante, porque antes hay que superar los clasificatorios autonómicos. En una competición con semejante volumen, alcanzar un diploma ya es un logro de mucho peso.

La responsable federativa también puso el acento en el trabajo previo y en la buena marcha del evento y el balance no podía ser mejor: "La gente está muy encantada de venir aquí". El nuevo Palacio, admitía, ha sorprendido a muchos visitantes: "Este nuevo look no tiene nada que ver".

Las gimnastas, en el centro de todo

Sin embargo, en un campeonato como este, por muy importante que sea la sede o la logística, el centro real de la historia sigue estando en las niñas.

Ahí aparecen las gimnastas, protagonistas y el mejor reflejo de lo que significa este campeonato para la cantera asturiana. Del club La Corredoria, Olivia Cardesco, de nueve años, habla con total normalidad de una experiencia que para cualquiera de su edad resultaría enorme. "Este ha sido mi cuarto Campeonato de España", explica. Ha competido antes en Madrid, Guadalajara y Pamplona.

Pero quizá lo más revelador de su testimonio llega al hablar de la sede. "Me gusta que sea aquí porque pueden venir más gente a verme". No hace falta mucho más. En esa frase está concentrado el sentido emocional de albergar una competición nacional en Oviedo: para una niña, jugar en casa es poder mirar a la grada y encontrar a los suyos.

Competir en casa también tiene valor

Matilda González, de 12 años, aporta otra mirada complementaria. Sí reconoce que le gustaría también viajar y conocer más lugares de España, pero no renuncia a lo que supone competir en Oviedo. "También me gusta aquí en Oviedo porque así puedo ver mejor a mis compañeras", explica.

Daniela Cao, de 10 años, también se expresa con claridad cuando se le pregunta por la experiencia de competir en casa. Ya sabe lo que es viajar a campeonatos en ciudades como Guadalajara, Madrid o Pamplona.

Referentes y sueños olímpicos

A la hora de hablar de referentes, también aparecen nombres que muestran hasta qué punto estas niñas siguen el deporte y se proyectan en él. Olivia y Daniela citan a Darja Varfolomeev; Matilda se fija en Sofía Raffaeli.

Y cuando la conversación se desplaza hacia el futuro, las respuestas vuelven a dejar titulares. Una de ellas lo dice sin rodeos: "Los Juegos Olímpicos". Otra apunta: "Llegar a todo lo que me proponga". No suenan a frases hechas. Suenan a convicción. A esa mezcla tan propia del deporte base entre ingenuidad y ambición limpia.

También Candela Turrado, de 11 años, aporta una voz interesante. En su caso reconoce que le habría gustado competir fuera, porque "así conoces más mundo".

Oviedo pasa la prueba y la cantera toma impulso

En torno a ellas gira buena parte del sentido de este campeonato. Porque el Nacional Base Individual no solo ha permitido ver ejercicios y clasificaciones; también ha mostrado una forma de entender el deporte. Una en la que conviven la exigencia técnica, el sacrificio cotidiano, la implicación familiar y una red de apoyo que empieza mucho antes de que suene la música en el tapiz.

Oviedo, por su parte, ha aprobado el examen como sede. El nuevo Palacio ha ofrecido una imagen potente, moderna y funcional. Y la ciudad ha sabido acompañar una cita que ha movido a miles de personas a lo largo de la semana.

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