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El fenómeno del Colunga en el fútbol de la Tercera de Asturias: fair-play, varios clásicos y el "boom" internacional de Mateos

El equipo de moda por el "redebut" del popular guardameta los 70 años suma a su singular plantilla el diferenciarse por el juego limpio: "Los que unos llaman picaresca se dice ser tramposos"

Ángel Mateos, a la derecha, con uno de los miembros del Colunga.

Ángel Mateos, a la derecha, con uno de los miembros del Colunga. / Luisma Murias / LNE

Javi Viso

Javi Viso

Oviedo

En un deporte como el fútbol en el que muchos celebran y apremian la pillería, el Colunga apuesta por la nobleza dentro y fuera del campo. El conjunto colungués está en el foco por el "redebut" del meta de 70 años Ángel Mateos, pero su filosofía va mucho más allá. Desde la llegada de una nueva directiva, hace 10 meses, cuando el club estaba cerca de la desaparición, la entidad apostó por un método disruptivo: una plantilla joven creada desde cero y los valores del respeto máximo hacia árbitros y adversarios. El claro ejemplo es que no han recibido ni una sola cartulina por protestar en toda la temporada. "No me gusta cómo se ha ido envileciendo el fútbol", reconoce Santi García-Barrero, directivo del club.

El Colunga, un club disruptivo que desafía la modernidad |

El Colunga, un club disruptivo que desafía la modernidad |

Precisamente, todo surge de la cabeza pensante del exfutbolista del Oviedo. García-Barrero, veraneante en Colunga y socio del club, quien vio la oportunidad cuando la anterior directiva dio un paso al lado. "Veía que el equipo poco a poco se desangraba y tenía pinta de que iban a desaparecer. La anterior directiva no quería seguir y aprovechamos para hacer algo disruptivo y original", explica. Por ello, diseñó un proyecto denominado "Cruzada y legado", basado en los principios de comportamiento ejemplar de un código de conducta muy estricto. "Queríamos demostrar que se puede ser competitivo y respetuoso y ganar a la vez", una idiosincrasia que apoyan todos los miembros de la actual directiva, como Keith Thompson ex ariete del Oviedo. "Queremos fair-play, que no se pueda fingir ni tirarse al suelo, que en el fútbol le llaman la picaresca, pero yo le llamo tramposo. Es volver al fútbol de antes, que te podías dar fuerte pero luego te dabas la mano", explica el inglés.

El Colunga, un club disruptivo que desafía la modernidad |

El Colunga, un club disruptivo que desafía la modernidad |

Ninguno de los dos sabe explicar muy bien su puesto porque, en un club humilde como este, todos hacen de todo. "Dejamos los cargos a un lado y cada uno hace la tarea que toque", explican. García-Barrero diseña camisetas (que son retro y sin publicidad), ayuda en los fichajes y hasta hace de periodista realizando fotografías y crónicas. "Jugué en el Bernabéu y ahora friego el vestuario del Ceares y estoy feliz", confiesa, mientras que Thompson lleva la ropa a la lavandería y ayuda también en todo tipo de tareas. También hace de todo el presidente, José Llada, quien a sus 33 años es uno de los más jóvenes de la categoría. "Al principio no quería, pero me dejé convencer", dice entre risas.

Hace 10 meses no había plantilla. Entre ellos y otro miembro de la directiva como José María Cortina -secretario- confeccionaron un equipo formado por jóvenes asturianos de entre 18 y 23 años en su gran mayoría. "Queremos que el club sea una lanzadera para la gente joven, que puedan crecer y marchar. Antes en Tercera los jóvenes no jugaban", dice Thompson, que saca pecho por la gran temporada del equipo, undécimo. "Decían que íbamos a bajar porque en Tercera hay que tener veteranos, pero lo hemos conseguido". "Somos el equipo que menos recursos tenemos en la categoría sin ninguna duda porque la estructura del pueblo es la que es", reafirma García-Barrero, que de lo que más orgulloso se siente es haber cortado de raíz las protestas."Los chicos han sido modélicos en su comportamiento", sentencia.

Natural de Colunga, el presidente Llada se crió toda la vida en el pueblo y narra lo difícil que es mantener un club en Tercera. "Esto es totalmente deficitario económicamente, es un hobbie, no es rentable, pero sí emocional y sentimentalmente", asegura con rotundidad. "Hicimos bastantes mejoras en el campo y estos costes del primer año incrementaron bastante el presupuesto de la temporada", dice. Y explica un hándicap para el equipo: "La gente no tiene el conocimiento del dineral que vale mantener un equipo como este, no tenemos cantera y de ahí podía salir un dinero muy importante".

Pese a todo, y con gente del pueblo a los mandos, la directiva ha creado una estructura lo más similar posible a la de un equipo de fútbol profesional. "Tenemos fisioterapeuta, nutricionista y podólogo", dice García-Barrero, que ve como una gran oportunidad el "boom mediático" de Mateos. Medios ingleses, alemanes y de otras partes del mundo se han interesado por el hito, así como todo el panorama nacional. "La gente piensa que es una carambola, pero Mateos lleva haciendo entrenamientos desde el inicio y está físicamente muy bien", dice Llada. García-Barrero, excentrocampista del Oviedo, va más allá: "Van a ver todo lo demás. Nuestro campo, nuestras camisetas retro y el ambiente que se respira en Santianes". Un método disruptivo que funciona, y de qué manera, en la Tercera Asturiana.

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