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Dennis Díaz hace historia con el Marino de Luanco: el primer Zamora del equipo en Segunda RFEF

Dennis Díaz cierra la temporada con 24 goles encajados en 32 partidos, 17 porterías a cero y un coeficiente de 0,75 tantos por encuentro, números que le convierten en el Zamora del grupo 1 de Segunda RFEF.

Dennis Díaz en la portería de Miramar

Dennis Díaz en la portería de Miramar / Ricardo Solís

María Rendueles

María Rendueles

Los números no siempre lo explican todo, pero en este caso hablan casi por sí solos. Dennis Díaz ha terminado la temporada como el portero menos goleado del grupo 1 de Segunda RFEF. El guardameta del Marino de Luanco encajó 24 goles en 32 partidos, dejó su portería a cero en 17 ocasiones y firmó una media de 0,75 goles recibidos por encuentro. Un registro de enorme valor en una categoría marcada por la igualdad, la tensión clasificatoria y los márgenes mínimos.

El reconocimiento, además, tiene un componente histórico. Dennis se convierte en el primer portero del Marino en conseguir este galardón individual en Segunda RFEF, un premio que pone el broche a una buena temporada del conjunto de Miramar, que volvió a sellar la permanencia en la categoría. “Es genial, haciendo historia con el Marinín”, admite Dennis, todavía con cierta sorpresa por el reconocimiento.

La solidez defensiva, clave de la permanencia

El mérito va más allá de la estadística pura. El Marino solo perdió por más de un gol en una ocasión durante toda la temporada: el 3-0 ante el Atlético Astorga. En el resto de derrotas, el equipo siempre compitió hasta el final, sostenido en buena medida por su solidez defensiva y por la seguridad de su portero.

“La verdad es que muy contento. Son 17 porterías a cero de 32 partidos. Tampoco es cosa mía, es cosa de todo el equipo. Parece un tópico, pero es así. El equipo defendía como los demás y de ahí las 17 porterías a cero”, explica el guardameta.

La permanencia del Marino llegó con menos sufrimiento que en cursos anteriores, aunque en Luanco nadie pierde de vista la dureza de una categoría en la que cualquier error pesa. “Este año fue incluso más tranquilo de lo normal, porque nos sobró un partido todavía. Salvo la primera jornada y cuando faltaban tres, que estuvimos en descenso, siempre estuvimos en zona media tranquila”, analiza Dennis.

La paradoja del Marino estuvo en que, pese a encajar muy poco, el equipo vivió durante buena parte del campeonato con la necesidad de sumar hasta el final. La explicación, para Dennis, está clara: “El déficit que tuvimos esta temporada fueron los goles a favor. Encajas muy poco, pero si tampoco metes goles, no te sirve para ganar partidos. Tuvimos 30 goles a favor solo. Fue un poco el déficit de la temporada”.

A sus 33 años, Dennis atraviesa un momento de madurez futbolística. No cierra ninguna puerta, aunque es consciente de la realidad del fútbol. “Al fútbol no se puede descartar nada, pero es complicado. Evidentemente, con 33 años ya el margen que tienes de mejora es poco. Más las ganas, la ilusión, la experiencia que otra cosa”, reconoce.

Sobre su futuro, el portero evita dar nada por hecho, aunque admite que se encuentra cómodo en Luanco. “Sigo. Estoy contento en Luanco. Es mi tercer año, estoy jugando todo, estoy bien, contento”, señala.

El Marino mira al futuro tras una temporada sólida

El Marino, eso sí, deberá afrontar cambios importantes, entre ellos la marcha de Pedro Orfila, una figura muy respetada dentro del vestuario. Dennis no esconde lo que supone su pérdida: “Pedro Orfila es un ejemplo de profesionalidad y de personalidad. Es un diez, tanto como jugador como persona. Es una pérdida complicada”.

Con todo, en Miramar queda la sensación de haber cerrado una temporada sólida, de esas que construyen club. Permanencia en Segunda RFEF, competitividad hasta el final y un Zamora histórico bajo palos. Dennis Díaz ya forma parte de la historia del Marino de Luanco.

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