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La afición cree en las fabriles tras su brillante triunfo ante el Palau: "Se las comen a todas"

El Telecable, recibido a lo grande a su llagada al Palacio para el partido de cuartos de final, despierta pasiones en las gradas

Natasha Lee saluda a los aficionados que recibieron al Telecable a las puertas del Palacio de los Deportes de La Guía.

Natasha Lee saluda a los aficionados que recibieron al Telecable a las puertas del Palacio de los Deportes de La Guía. / Luisma Murias

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Gijón

Queda mucho camino por recorrer, pero la afición gijonesa al hockey sobre patines llevaba mucho tiempo esperando por una jornada como la de este viernes. Los gritos de apoyo, el acompañamiento masivo y eufórico, se vieron acompañados por un brillante desempeño y por la clasificación del Telecable para la semifinal de la Copa de la Reina. Un subidón para el público, que acudió en buen número a animar al conjunto fabril. Hoy toca la segunda etapa.

El público celebra en las gradas del Palacio de La Guía. | LUISMA MURIAS

El público celebra en las gradas del Palacio de La Guía. | LUISMA MURIAS

El ambiente llevaba cociéndose todo el día, pero empezó a bullir cuando el núcleo duro de los aficionados del Telecable se reunió en la Plaza del Marqués para participar en la Mareona del hockey. La lluvia de la mañana había quedado atrás y lucía el sol, así que el nordés no asustó a los participantes. Camisetas del Solimar de diferentes épocas, bufandas en cuello y cabeza y tambores para abrirse paso andando hasta el Palacio de los Deportes. Mala suerte para el autobús de línea que se los encontró delante a la altura de la playa.

"Venimos no a contribuir, sino a celebrar el triunfo de les moces, que lo tienen seguro", apuntaba antes de partir Antón Carabaño, que apostillaba: "La última vez el cambio al Palacio no nos fue muy bien, ahora toca ganar para compensar". A su lado, Cristina Obeso, tía de la jugadora Nuria Obeso Almeida, vaticinaba "un partido muy interesante", y eso que aún no sabía que su sobrina iba a tener parte esencial en el triunfo. Lo que más le presta es que "hay mucha juventud, gente con les camisetes" y elogia el papel de Natasha Lee: "Le dio un golpe guapo al equipo, presta verlas tan cohesionadas, que se entienden casi sin hablar. Se nota ahí la mano de muyer, que principalmente es lo que más me importa".

De la comitiva formaban parte también Begoña Márquez y Fermín Díaz. La mujer lo tenía claro: "Soy de La Calzada, estoy en la vocalía de la Mujer y hay que apoyar el deporte de la mujer. A estes moces las veo muy bien, van a ganar. Están en casa y la afición somos un jugador más". "Vienen con ganas después de perder la Champions. Yo creo que se las comen a todas", sentencia Díaz.

El recibimiento al equipo fue tan intenso que las componentes de la plantilla no podían menos que sonreír al bajar el autobús procedentes del hotel de concentración. Una vez dentro, la afición, como el equipo, se fue calentando a medida que avanzaba el partido. Pasó de los nervios de un partido atascado a la alegría después del primer gol de Marta Piquero y la expectación antes de que la lenense lanzara el penalti que supuso el segundo. "¡Vamos, Piqui, es tuyo!". Lo fue. A partir de ahí, cánticos y disfrute hasta el final y un ¡uy! prolongado cuando Nuria falló el penalti que hubiera supuesto el cinco a cero. La pasión y el disfrute en la grada nunca son suficientes.

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