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El análisis de Alberto Menéndez de la victoria del Alimerka Oviedo: Disfrute total

La afición del Alimerka Oviedo Baloncesto

La afición del Alimerka Oviedo Baloncesto / Juan Plaza / LNE

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Alberto Menéndez

Alberto Menéndez

El Oviedo Baloncesto continúa enrachado. Ayer, en un Palacio de los Deportes prácticamente lleno y con un formidable ambiente, logró su tercera victoria consecutiva ante el Inveready Gipuzkoa, lo que le va a permitir disputar la final a cuatro de la que saldrá el segundo equipo que acompañará al Obradoiro en el salto a la ACB la próxima temporada. Un éxito extraordinario para un conjunto que, por presupuesto, muy pocos pensaban (si es que había alguien) que pudiera estar en la fase trascendental de la competición aspirando a jugar en una de las mejores ligas del mundo a partir de septiembre. Todo lo que pueda pasar de ahora en adelante será un regalo para un club y para unos jugadores a los que no se les puede exigir más.

El Alimerka salió al parqué del Palacio de los Deportes convencido de que, tras las dos extraordinarias victorias en San Sebastián, la tercera, en su cancha, no solo era posible si no que era algo que le debía a su afición, que ayer fue más afición que nunca, animando de forma constante del primero al último minuto. Y así, el partido fue un disfrute total para todos, para los jugadores y para lo seguidores azules. Unión perfecta.

Sí, los miembros de la plantilla oviedista, volvieron a demostrar ante el equipo vasco que se lo pasan bien sobre la cancha. Ahí está, quizás, la principal virtud del Oviedo Baloncesto, que sus jugadores se divierten, lo que lógicamente implica que hacen disfrutar a quienes acuden a ver sus encuentros.

La segunda vuelta de la Liga del Alimerka ha sido espléndida. No es fácil ver a un equipo tan conjuntado como el de la capital del Principado en los últimos meses. En ello, por supuesto, tiene mucho que ver su entrenador, Javi Rodríguez. Jugar a la velocidad y con la precisión que lo hace el Oviedo no es fruto de la casualidad, sino del trabajo diario, del entrenamiento. Tanto en defensa como en ataque. Y es ahora, precisamente, cuando se están viendo los resultados, en toda su amplitud, de esa labor de meses.

No fue fácil la victoria de ayer. Y eso que los de casa llegaron a ir ganando por 21 puntos en el tercer cuarto. Pero los guipuzcoanos no se dieron en ningún momento por vencidos y en el último cuarto llegaron a acercarse a cinco puntos de los asturianos. En esta ocasión le tocó a Hermanson sacar del apuro a sus compañeros gracias a sus triples. Y también a Duscak, que en los últimos minutos volvió a dar una lección de cómo se deben controlar los momentos tensos de los partidos. Pero, nuevamente, la victoria de los carbayones fue coral: todos cumplieron con la labor encomendada. Y lo hicieron sin miedo. ¿Y quién fue el mejor valorado? Pues alguien que siempre está ahí, para las buenas y para las malas: Robert Cosialls.

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