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El exciclista Peio Ruiz Cabestany luce en el "Villa de Gijón"

"Es un honor", dice el popular deportista en el homenaje que le brindó el Grupo Ciclista Buenavista

Cabestany, a la izquierda, con Jesús González y otros cicloturistas en San Martín de Podes.  |

Cabestany, a la izquierda, con Jesús González y otros cicloturistas en San Martín de Podes. | / J. E.CIMA

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José Enrique Cima

José Enrique Cima

Gijón

Pedalear acompañado por un excampeón como Peio Ruiz Cabestany, una de las grandes figuras del ciclismo español de los años 80 y 90, hizo las delicias de los 130 cicloturistas que participaron en el XXXIII Premio Villa de Gijón. La marcha partió de Las Mestas, en Gijón, y recorrió Candás, Luanco, el cabo Peñas, San Martín de Podes —donde se realizó el avituallamiento—, Avilés, Tabaza y la Campa Torres, antes de regresar al punto de salida tras completar 100 kilómetros bajo un fuerte sol.

Peio Ruiz Cabestany, protagonista en las carreteras asturianas

Cabestany, que militó en equipos como Seat-Orbea, Kas, Clas-Cajastur, Gatorade, ONCE y Euskadi, acumuló durante su carrera importantes triunfos de etapa en la Vuelta a España y el Tour de Francia. También fue segundo en la Vuelta a Asturias, aunque una polémica sanción, derivada de un error organizativo al no ser avisado de que debía pasar un control antidopaje, le privó injustamente de un mejor recuerdo de aquella carrera.

El exciclista guipuzcoano volvió a demostrar que en las distancias cortas se gana a todo el mundo. Los participantes disfrutaron de su cercanía durante una jornada en la que el Grupo Ciclista Buenavista, con su presidente Jesús González Fernández a la cabeza, le rindió homenaje y le entregó una placa conmemorativa por su participación. El reconocimiento sigue la línea de los realizados en ediciones anteriores a Ezequiel Mosquera y Miguel Indurain, invitados en 2024 y 2025, respectivamente.

Homenaje, ciclismo y hermandad en el Villa de Gijón

Cabestany agradeció el detalle y aseguró que era "un honor recibir este premio y disfrutarlo con estos cicloturistas por tan bellos parajes en bicicleta". A sus 64 años, el excorredor no olvida los grandes momentos de su trayectoria, como haber sido líder de la Vuelta a España o ganador de la general de la Vuelta al País Vasco, entre otras muchas carreras. También recordó con cariño sus experiencias en las carreteras del Principado y su paso por equipos vinculados a la tierra.

En el avituallamiento de San Martín de Podes, todos los participantes quisieron hacerse una foto con el campeón guipuzcoano, que disfrutó de la jornada como un niño con zapatos nuevos. Fue una bonita comunión entre un gran campeón y los aficionados al ciclismo del Principado.

El XXXIII Premio Villa de Gijón concluyó con una comida de hermandad en la parrilla La Carbayera, en Granda, donde los participantes degustaron fabada y cachopo tras una exigente jornada marcada por el calor y la afición a la bicicleta.

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