Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cánicas y Lloreda condenan el altercado en las calles de Cangas de Onís tras un partido de cadetes

“El fútbol no puede ser una excusa para los violentos”, señalan desde ambos equipos tras los sucedido después del partido en el que se jugaban el ascenso a Segunda

Nuevo Santa Cruz-Manolo Chaso de Cangas de Onís.

Nuevo Santa Cruz-Manolo Chaso de Cangas de Onís.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El partido del pasado domingo en el que se decidió el ascenso a Segunda cadete entre el Cánicas y el Lloreda B quedó empañado por una pelea multitudinaria entre menores de edad, al término del encuentro, a unos metros de las instalaciones del Cánicas, en Cangas de Onís. En los hechos, en torno a una hora después de la finalización del encuentro, señalan testigos, estuvieron implicados un jugador del Lloreda, expulsado por el club hace unos días por actos de indisciplina, y varios aficionados del equipo de Cangas de Onís, también menores de edad. El origen, apuntan desde ambos clubes, estaría en que se habían desafiado a través de las redes sociales tras el choque de la ida. “El fútbol no puede ser una excusa para los violentos. Esto no tiene nada que ver con el deporte, ha sido un mal uso de las redes sociales”, aseguran desde el Lloreda. 

Según explican desde el Cánicas, el conflicto se originó a unos 500 metros del Nuevo Santa Cruz-Manolo Chaso, cuando los aficionados del equipo se dirigían hacia el Puente Romano para celebrar el ascenso. Durante el trayecto, un exjugador del Lloreda, menor de edad, se bajó del coche junto a su novia, iniciándose la confrontación. Acabó con la intervención de la Guardia Civil. Desde el club gijonés apuntan a que ambas partes se habían amenazado y citado a través de las redes sociales a lo largo de la semana. 

Las tensiones se originaron en el encuentro de ida, en el que el jugador del Lloreda implicado en la pelea de este domingo, había marcado un gol y se había encarado con aficionados de Cangas de Onís. El joven fue expulsado y apartado de la entidad tras dicho encuentro, señalan desde el Lloreda, por acumular varios actos de indisciplina, aunque no habían tramitado su baja federativa al ser el último encuentro de la temporada. 

El menor apartado del equipo viajó por su cuenta propia hasta Cangas de Onís y accedió al campo bajo la premisa de mantener un comportamiento adecuado, según relatan desde ambos clubes. Todo trancurrió con normalidad hasta minutos después de que terminara el partido. La expedición del Lloreda se enteró del altercado cuando estaba regresando en autobús a Gijón por un vídeo que difundido en redes sociales y recalcan que se trata de “un episodio totalmente ajeno al fútbol”. 

Por su parte, el Cánicas comparte el mismo pensamiento y destaca el ambiente de fútbol que se vivió en el campo, donde se congregaron cerca de 600 espectadores para vivir el encuentro decisivo por el ascenso a segunda división cadete. “Lo que pasó es ajeno al Cánicas y que todo lo que sucedió dentro del campo fue 100% sano. Dentro no hubo ningún problema con la coordinación de ambos clubes y las fuerzas y cuerpos de seguridad del estadio”, argumenta Ramón Gómez, presidente del Cánicas. 

El Cánicas remonta para ascender

En lo puramente deportivo, trepidante partido del cadete del Cánicas AC en el campo Nuevo Santa Cruz-Manolo Chaso, en el encuentro de vuelta del play-off de ascenso a la Segunda Categoría. El conjunto local debía remontar el adverso resultado de 2 goles a 5 ante los gijoneses del Lloreda "B" tras la confrontación de ida. Y bien que lo hicieron los "cachorros" del Cánicas, pues, en el tiempo reglamentario lograron endosarle 3 tantos a los forasteros (al descanso el marcador ya reflejaba un 2-0 para los locales, gracias al delantero Hugo Serrano, que perforó la portería rival en los minutos 3, 34 y 53.

Con la eliminatoria igualada (5-5) llegó en momento de la prórroga en la que se recortaron distancias los del Lloreda B, merced a Lionel Malzone, lo que parecía acabar con las ilusiones de los chavales de Cangas de Onís en su propio feudo y con una afición entregada y apoyando desde que empezó a rodar el esférico. Sin embargo, restando apenas unos minutos para culminarla fue Eduardo González Quintana quien batía al portero rival para poner en el simultáneo el resultado de 4 goles a 1, por lo que la eliminatoria volvía a estar igualada (6-6) ante el delirio de los chavales del Cánicas AC, dirigidos por Oliver San Feliz y Miguel Ángel Mateos -segundo entrenador-.

Instantes después, con máxima tensión, llegaría el momento del lanzamiento de penaltis para saber quién sería el equipo que conseguiría, finalmente, el ascenso a la superior categoría. Y aquí emergió la figura del cancerbero local Manuel del Barrio que paró dos de las tres penas máximas lanzadas por los gijoneses; en tanto los de Cangas de Onís transformaron sus cuatro lanzamientos desde el punto fatídico, por lo que no fue necesario patear el quinto (4-1). A raíz de ese instante, explosión de júbilo de la hinchada canguesa para disfrutar junto a los jugadores y cuerpo técnico del nuevo éxito de la entidad que preside Ramón Gómez Chaso.

El Cánicas celebra su ascenso

El Cánicas celebra su ascenso / J.M. Carbajal

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents