El Lobas se toma 24 horas más para conseguir ingresos: "Lo vemos muy poco probable, pero vamos a intentar ganar tiempo"
"Lo vemos muy poco probable, pero vamos a intentar ganar tiempo", dice la presidenta del club ovetense sobre la búsqueda de apoyos económicos que le permitan reunir los 115.00 euros restantes para inscribirse en la élite

Las jugadoras del Lobas Global Atac celebran su ascenso el pasado mes de mayo. / Irma Collín

"Después de reunirnos y valorarlo en la junta, hemos decidido alargar un poco el plazo para ver si conseguimos algún apoyo y apurar los últimos momentos. Queremos ver si nos podemos acercar a la cifra que necesitamos para poder inscribirnos en la competición. Somos conscientes de que es una cantidad importante y que el límite del tiempo nos está alcanzando. Lo vemos muy poco probable, pero vamos a intentar ganar unas horas". Así de clara se expresó Paulina Guerrero, presidenta del Lobas Global Atac, sobre la situación que vive el club.
El conjunto ovetense, que se había marcado como plazo hasta el miércoles para conseguir financiación y no renunciar a su plaza en la Liga Guerreras Iberdrola, pospone su decisión sobre su inscripción en la élite al jueves. La entidad trabaja a contrarreloj y se encuentra en conversaciones abiertas con varias empresas asturianas en busca de apoyos económicos que le permitan reunir los 115.000 euros que aún necesita para confirmar su inscripción en la máxima categoría del balonmano femenino. Sin embargo, pese al compás de espera, desde el club mantienen el pesimismo y son conscientes de la dificultad de la hazaña.
El plazo para inscribirse en todas las competiciones nacionales se cierra el lunes 15 de junio a las 23:59 horas, pero el club había fijado como fecha límite este miércoles. El motivo es que necesita cierto margen para poder tramitar su licencia en otra categoría y que el sábado y domingo no son días hábiles. En caso de no conseguir el apoyo privado necesario, el Lobas renunciaría a la categoría y quedaría en manos del máximo organismo nacional.
El club comunicaría su decisión a la Federación Española de Balonmano y solicitaría la inscripción en División de Honor Oro (la misma categoría en la que compitieron la pasada temporada). A diferencia de otros deportes como el fútbol, en el balonmano no está permitido comprar plazas. Por ello, la Federación iniciaría el proceso para ocupar la plaza vacante, ofreciéndola a los equipos que terminaron justamente por detrás del Lobas. En ese sentido, la plaza le correspondería al Balonmano Bolaños, tercero, y si tampoco la quisiese, al Córdoba, cuarto. Así sucesivamente hasta que alguno de los equipos acepte la plaza en la élite.
Uno de los peores escenarios posibles sería que ningún equipo de la categoría quisiera la plaza. En ese caso, el Lobas podría descender una categoría más, aunque desde el club confían en que alguno esté interesado en ocupar la plaza.
Desde el primer momento en el que se confirmó el ascenso el club se puso manos a la obra para encontrar recursos que doblasen su presupuesto y así poder hacer frente a las exigencias de la élite. En su modelo tenían claro que iban a abrochar los cinturones y apostar por la cantera. "Aunque estemos en Primera, este es un club de barrio, siempre ha sido modesto, y nació con el propósito de crear un espacio para que las niñas hicieran balonmano y llegaran al primer equipo", admitía Guerrero por aquel entonces.
De aquel bonito ascenso, confirmado el pasado 16 de mayo tras ganar al Lleida (31-17) en un Florida Arena a rebosar, ya queda poco. El Lobas había logrado un ascenso muy trabajado y muy sufrido, sobre todo por un cúmulo total de adversidades que comenzaron con el fallecimiento hace prácticamente un año del presidente Javier Elósegui. Meses después llegó el infarto sufrido por el entrenador Manolo Díaz, que tuvo que estar tres meses ausente, y varias lesiones de gravedad que afectaron a Begoña Otero, Paula Molano y Paloma Calvo, reduciendo los recursos de una plantilla que logró superar todos los contratiempos y hacerse más fuerte para ascender a la Liga Guerreras Iberdrola.
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