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El Caudal se queda a las puertas del soñado ascenso a Segunda Federación: 1-1 y eliminación ante el Atlético Central

El tanto de Jairo Cárcaba antes del descanso dio alas a los mierenses antes del empate de los sevillanos a dos minutos del final

Jairo Cárcaba, al término del partido.

Jairo Cárcaba, al término del partido. / Mario Canteli / LNE

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Dani Ruiz

El Caudal Deportivo se quedó ayer a las puertas del ascenso. Ganó ilusión, empuje y orgullo durante muchos minutos, pero no le alcanzó para levantar el 2-0 de la ida ante el Atlético Central. El empate final en el Hermanos Antuña dejó a los mierenses una temporada más en Tercera Federación y convierte el desenlace en otro golpe duro para un club que volvió a rozar el salto de categoría.

El partido tenía todos los ingredientes de una gran tarde de play-off: una plaza en Segunda Federación en juego, colorido en las gradas, ambiente de cita grande y 26 grados de temperatura. El Caudal necesitaba una remontada de mucho peso y salió con todo. Julio Delgado volvió al once, junto a Vicente Antuña y Michael, mientras que el conjunto sevillano, obligado a recomponer su defensa por la sanción de Rafa Navarro, apostó por Pablo Becken, Pablo Haro y Álvaro Vázquez.

El primer contratiempo llegó pronto. Diego Boza se lesionó en el minuto 7 y dejó su sitio a Montequín, que agitó el ataque local desde su entrada. El Caudal empezó a creer. Mordió arriba, apretó cada disputa y empujó al Atlético Central hacia su área. Montequín tuvo dos ocasiones para adelantar a los de Mieres y el Hermanos Antuña respondió con el aliento de las grandes tardes.

El premio llegó al filo del descanso. Un balón largo hacia el área visitante, unido a un mal control del portero, permitió a Jairo Cárcaba marcar el 1-0 y encender definitivamente el campo. El gol abría la eliminatoria, devolvía la fe a la grada y dejaba al Caudal a solo un tanto de igualar la serie.

Tras el descanso, el equipo mierense siguió buscando el segundo tanto, aunque con menos claridad en los últimos metros. Le costó encontrar espacios ante un Atlético Central más ordenado, cada vez más cómodo en el manejo de los tiempos. Los andaluces resistieron con oficio, enfriaron el partido cuando pudieron y esperaron su oportunidad.

Llegó en el minuto 88, cuando Silvio Zambrano soltó un derechazo ajustado a la cepa del palo, imposible para Pablo Díez. El 1-1 desató la alegría de la numerosa afición visitante y apagó casi por completo la esperanza caudalista.

El árbitro concedió diez minutos de añadido, pero apenas hubo juego. Las interrupciones y la experiencia del equipo hispalense consumieron el tiempo hasta el pitido final. Entonces, el campo quedó invadido por los aficionados visitantes y el Caudal se quedó con la miel en los labios tras un notable play-off.

La afición despidió al equipo con una mezcla de orgullo y decepción, sabedora de que el Caudal compitió, creyó y empujó hasta donde le dieron las fuerzas. No fue suficiente.

El no ascenso del conjunto mierense tiene además consecuencias directas en el fútbol asturiano: el Lenense baja a Primera Asturfútbol y el Muros desciende a Segunda Asturfútbol. El Caudal, por su parte, deberá esperar otro año para intentar regresar a una categoría que se le sigue resistiendo.

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