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De Roland Garros a Wimbledon: la joven promesa del tenis Paola Piñera sube a la red

La gijonesa, tras un prometedor debut en las pistas francesas, inicia su primera gira sobre hierba: "Nunca jugué sobre esta superficie y voy sobre todo a aprender"

Paola Piñera, durante un entrenamiento en el Espartal Sport Center, en Salinas.

Paola Piñera, durante un entrenamiento en el Espartal Sport Center, en Salinas. / Mara Villamuza

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Salinas (Castrillón)

Paola Piñera está en pleno estirón. Gijonesa de 15 años, la tenista del Grupo Covadonga vive un momento clave de su prometedora carrera deportiva. Todavía no se han apagado los ecos de su debut en Roland Garros y, tras un pequeño parón para los exámenes finales, ya prepara su estreno en la hierba inglesa. La primera parada será en Roehampton antes de asomarse al mítico Wimbledon. "Nunca he jugado en hierba, toca aprender bastante. Intentaré hacerlo lo mejor posible, por supuesto, pero, sobre todo, voy a aprender".

Paola transmite entusiasmo mientras entrena bajo la batuta de Esteban Carril, con quien lleva trabajando desde que aún no había cumplido los 11 años. A falta de campos de hierba para emular los escenarios que se va a encontrar en Inglaterra, el tándem se ejercita estos días en el Espartal Sport Center de Salinas, que cuenta con una pista de hierba sintética mezclada con arena. "Han sido muy colaboradores, tanto Richard (Ricardo Martínez, presidente del club castrillonense) como Jorge Blanco (director de la escuela de tenis) nos ayudaron mucho. En general, los clubes de Asturias se portan muy bien con nosotros, con todos los que se dedican a la competición y con Paola en concreto", explica Carril.

Aunque a primera vista pueda parecer muy ligero el parecido entre la hierba inglesa y la sintética del Espartal, el entrenador asegura que "ayuda". "Ayuda a nivel visual, el bote de la pelota es bajo, las pelotas también se ponen pesadas como cuando se rompe la hierba en Inglaterra y les entra humedad, el saque y el resto se parecen bastante...", describe el extenista, que cuenta con que "el jugador no quiere pasar muchos días en esta superficie, pero tres días pueden ser útiles".

A priori, Paola Piñera cuenta con muchos ingredientes para cocinar una carrera de éxito. Mamó el deporte desde bien pequeña en casa (su padre, Isma, fue futbolista del Sporting, y su madre, Susana Celorio, jugó al balonmano antes de especializarse en pruebas atléticas). Además, no hubo que forzarla, llegó al tenis a los cinco años, hipnotizada al ver jugar a su hermana Claudia: "Me gustaba mucho ver cómo se divertía, siempre me ha encantado y, la verdad, me sigue encantando".

Para postre, le acompaña un físico imponente y luce muchas cualidades tenísticas que resume Esteban Carril. "Tiene muchos puntos fuertes. Es una grandísima competidora, una atleta fantástica y tenísticamente tiene mucha variedad: tiene muy buen saque, muy buena derecha, buen revés, mucha capacidad para hacer golpes cortados, imaginación a la hora de jugar... puede defenderse muy bien o atacar en la red, cerrar jugadas arriba. El reto es estructurar todas esas armas".

La joven deportista gijonesa confiesa estar en un buen momento. "Estoy teniendo muy buenas sensaciones", subraya Piñera, que pasó dos rondas en el torneo junior de Roland Garros tras derrotar a la estadounidense Welles Newman y a la ucraniana Sofia Bielinska, antes de caer en octavos contra la serbia Anastasija Cvetkovic. "No quiero que sea una excusa, porque intenté dejarlo todo, pero un virus me impidió jugar al cien por cien", explica la promesa grupista.

Carril confirma que "ha tenido un estado de forma my bueno en los últimos tres meses, ha jugado muchos torneos, muchos partidos, con muy buenos resultados. La hierba no es la mejor superficie para ponerse en forma, pero es una buena oportunidad para ella para ir con una mentalidad abierta en su primera experiencia en hierba. Los resultados pueden llegar, sería fantástico, pero lo más importante es que tenga un buen aprendizaje".

Paola está ávida de aprender y mantiene el timón dirigido hacia Rafa Nadal, "un ejemplo a seguir". Le queda más cercano su paisano Pablo Carreño, que está dando una lección de perseverancia para volver a su nivel más alto a pesar de las lesiones. "Es increíble dentro y fuera de la pista", apunta la joven Piñera. Ambición tampoco le falta: "Me gustaría llegar a ser la número uno del mundo, o entrar en el top 10. Poco a poco".

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