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Alberto Entrerríos, atracción de la gala anual del balonmano regional: "Sentía que debía la visita a Asturias"

"Llevo ya catorce temporadas en Francia y va para rato, estoy muy a gusto en el club y acabo de ampliar mi contrato tres años, hasta 2030", afirma el técnico del Limoges Handball

Alberto Entrerríos, dirigiendo un entrenamiento del Limoges.

Alberto Entrerríos, dirigiendo un entrenamiento del Limoges. / Limoges Handball

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Gijón

No se prodiga mucho por Asturias, pero Alberto Entrerríos hará una excepción esta semana para acudir a la gala anual del balonmano asturiano, que le rendirá homenaje como una de las grandes figuras que ha dado este deporte en la región. Volcado en su proyecto en Francia, donde lleva ya catorce años, Alberto Entrerríos (Gijón, 7 de noviembre de 1976) espera grandes cosas del futuro del Limoges Handball. La gala se celebra el jueves (19:30 horas) en el Auditorio de Oviedo.

Parece asentado totalmente en Francia.

Pues ya llevo catorce temporadas, así que si no estoy asentado, poco me quedará (se ríe). Son muchos años ya y va para rato. Estoy muy contento aquí y la directiva también está contenta de cómo están saliendo las cosas.

¿En qué momento se encuentra el Limoges?

Estamos a la búsqueda de estabilizarnos en el nivel en el que hemos estado este año, esto es, acabar entre los cinco primeros de la liga para jugar competición europea. Ese es nuestro objetivo y será el de las próximas campañas. Habrá años, como el pasado, en el que no lo consigamos, pero creo que es la exigencia mínima que debemos tener por presupuesto y por estabilidad.

Limoges es una ciudad de baloncesto. ¿Responde la masa social al balonmano?

El basket aquí es como una religión, se lleva en las venas desde los años 80. Pero eso se está equilibrando poco a poco. Jugamos en el mismo pabellón que el baloncesto, el palacio Beaublanc, y lo llenamos. Hay un proyecto muy chulo para renovarlo y están construyendo dos salas, una de balonmano y otra para el baloncesto, para utilizar mientras duren las obras. En la de balonmano va a haber una capacidad de 3.500 espectadores para que jueguen los dos equipos. Vamos a estar a caballo entre una y otra cosa, pero para 2029 estará lista la reforma y pinta muy bien.

Algunos prefieren no iniciarse como entrenador, pero usted parece haberle cogido el gusto.

Lo mío fue una prueba y salió bien. Me fui a Francia con 35 años para el final de mi carrera y jugué 4 años más, me retiré a los 39. En ese periodo de cuatro años empecé a pensar más en entrenar y me saqué los títulos. Me quedé en el club donde jugué, el Nantes, de segundo entrenador, y el primer año fue uno de los mejores de la historia del club, quedamos segundos en la liga y en el debut en la Liga de Campeones llegamos hasta octavos. Fue un año excepcional que me animó a seguir, pero yo no había querido firmar más que un año, para ver si era algo que realmente me gustaba. Y además era ayudante, no tiene nada que ver, es muy llevadero. Por lo menos lo que yo viví.

¿Qué situación contractual tiene?

Pues tenía un año más de contrato y lo he ampliado tres más, hasta 2030, aunque todavía no se ha hecho oficial.

Tiene dos jugadores españoles en la plantilla, Jon Azkue y Arnau García.

No va a haber más porque no ha coincidido, pero el jugador español se adapta muy bien a casi todo porque está bien entenado. Parece una tontería, pero desde pequeñito está trabajando con muchísimas variantes tácticas y técnicas de juego y eso ayuda mucho.

Estará presente en la gala del jueves en Oviedo.

Sí, el presidente de la Asturiana, Juan Arribas, siempre ha estado interesado en que viniera. No tenía pensado ir este verano pero es un reconocimiento y siento que debo la visita. La verdad es que no voy mucho a Asturias: mi familia política está en Ciudad Real, mi padre y mi hermana suelen venir, Raúl está en Madrid...

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