Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El sueño de las Caicoya, coincidir en la selección española de rugby

Las hermanas Carlota y Gloria, enganchadas al oval, suspiran por la clasificación de España para la cita más importante: "Ojalá pueda ir a los Juegos"

Gloria Caicoya.

Gloria Caicoya. / F. C.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Javi Viso

Javi Viso

Luanco

Cuando una exolímpica como Berta García te ofrece probar su deporte no le puedes decir que no. La luanquina, una de las mejores jugadoras de la historia de rugby en Asturias y por aquel entonces entrenadora del Gijón, vio potencial en una pequeña de 10 años llamada Carlota que hasta ese momento no sabía ni lo que era un ensayo. Y no se equivocó. La joven, ahora de 19, ya es internacional con la selección absoluta en Seven y su hermana Gloria, de 16, trata de seguir sus pasos. En la familia Caicoya triunfa el rugby y sueñan en grande. "Ojalá pueda ir a las Olimpiadas", dice la mayor.

Montevideo, Sao Paulo, Hong Kong, Burdeos… La vida de Carlota pegó un giro de 360 grados cuando recibió la llamada de la selección con 15 años. "Con mi edad tampoco te terminas de creer todo lo que me ha pasado en los últimos años", confiesa. Desde entonces ha ido cosechando éxitos (como el Europeo sub-18 con ella como capitana) y viajando por el mundo para disputar las Series Mundiales de rugby a 7, una modalidad cada vez más popular, de 15 minutos de duración y mucho frenesí. "Estoy en ella por la velocidad, es un deporte muy veloz y con más huecos", explica.

En estos momentos, España es octava en la general y lo verdaderamente importante llegará a partir del año que viene. La modalidad de rugby a 7 es la que se disputa en los Juegos Olímpicos y clasificarse es el gran reto de España, aunque, según explica la mayor de las Caicoya, "hay bastantes posibilidades" y "sería un sueño". Los cuatro primeros de las Series Mundiales consiguen el pase y Europa también otorga dos billetes, aunque lo más complicado será entrar en convocatoria.

Becada por la federación española, Carlota rememora sus inicios en un deporte minoritario en el que había muy pocas mujeres. "Siempre jugaba con chicos, pero creo que nos ayudó bastante porque te quitas el miedo y te acostumbras a jugar con gente más grande que tú". Desde hace dos años se encuentra en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, donde entrena seis días a la semana y juega para el Majadahonda. Allí se ejercita seis horas diarias, a excepción de los domingos, aunque cuida bien las cargas. "Solo hacemos contactos un día. "Nos meten en un tatami de judo y ahí nos metemos de hostias. El resto es todo más técnica, táctica…", explica.

Un poco más tarde comenzó Gloria, la pequeña. De tanto ver a su hermana jugar, a ella le entró el gusanillo y sorprendió a su familia. "Yo era muy presumida y mi madre pensaba que no iba a durar nada, pero cuando empecé me encantó el ambiente y me quedé", confiesa. Más tarde dejaría la hípica, su otro deporte, para seguir los pasos de Carlota. "Para mí, mi hermana es una referente y mi sueño es poder jugar con ella unas Series Mundiales. Molaría mucho", y explica los motivos de su encaje. "Somos muy distintas, por eso creo que jugaríamos muy bien. Ella tiene muchísima potencia en el ataque, pero a mí se me da mejor la defensa", prosigue. La luanquina, nacida en 2010, ya ha ido convocada con la selección asturiana y el Majadahonda, donde juega su hermana, ya le ofreció incorporarse a sus filas y hacer el bachillerato en Madrid, pero la familia, por ahora, prefiere esperar.

Sorprende que dos hermanas jueguen a rugby sin ninguna otra relación con este deporte en la familia. "Yo soy de deportes con pelotas, no de pelotas", bromea su padre Enrique, quien también destaca el ambiente que se respira en el rugby: "En estos partidos apenas ves insultos, hay un respeto enorme hacia el árbitro y eso que hay amarillas cada muy poco".

El progenitor reconoce el enorme sacrificio que realiza la familia en lo económico y también en el aspecto del tiempo, pero es el que más orgulloso está de sus pequeñas. "Hace tres años estábamos en Sevilla viendo unas Series Mundiales y tenemos una imagen de Carlota pidiéndole una foto a Olivia Fresneda, y el año pasado en Croacia estaba vistiendo la camiseta azul con ella. Los sueños se cumplen. España no es una súper potencia. Lo ideal sería clasificarse para los Juegos Olímpicos, si lo lograse sería lo máximo a lo que se puede aspirar", concluye Enrique Caicoya.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents