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El Descenso del Sella y el Club de Tenis de Oviedo, una amistad de más de 75 años

La entidad carbayona participó desde antes de su fundación oficial en una competición en la que por entonces primaba el aspecto lúdico

En el centro, la piragua "Caimán II" del Club de Tenis de Oviedo, con Manolo García-Morán y Moncho Covisa, en el Descenso del Sella de 1951

En el centro, la piragua "Caimán II" del Club de Tenis de Oviedo, con Manolo García-Morán y Moncho Covisa, en el Descenso del Sella de 1951 / RCTO

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Antonio Lorca

Antonio Lorca

Oviedo

El Club de Tenis de Oviedo participó en el Descenso Internacional del Sella antes de fundarse, cuando estaba aún en proceso de constituirse de manera oficial en 1950. Fue ese mismo año, con las piraguas "Caimán I" y "Caimán II", y pagando 100 pesetas de inscripción. Lo siguieron haciendo en los años siguientes, acompañando una época en la que el Descenso se fue transformando de una cita más lúdica a una en la que el aspecto deportivo iba ganando peso.

Carlos Rivas Alonso (Selorio, Villaviciosa, 11 de mayo de 1943), que era aún un niño en ese 1950, sí que conoció a muchos de los protagonistas de esas primeras aventuras en el Sella de palistas de un Club de Tenis del que ahora es orgulloso miembro. Los conoció porque él fue uno de los grandes del piragüismo español, un pionero que formó un tándem imbatible con Juan Montes, precisamente uno de los que se subió a "Las Caimanes", como se conocía a las embarcaciones del Club.

"Entre los años 46 y 48 lo que fue el Club de Tenis después era un pequeño club que se reunía en la calle Matemático Pedrayes. En 1948 fue la primera vez que ‘Caimán I’ y ‘Caimán II’ bajaron el Sella y en 1950 lo hicieron Carlos Villasuso y Juan Montes justo antes de que se fundara oficialmente el club donde está hoy", cuenta Carlos Rivas, que añade que en aquellos primeros años "el piragüismo era más que el tenis" en el club.

El libro que publicó el periodista Javier Cuervo sobre los 50 años del Tenis constata que en 1951, el primer año en que el Descenso del Sella tuvo categoría internacional, las piraguas de la entidad ovetense llevaron a Pedro García-Conde y Carlos Villasuso y a Manolo García-Morán y Moncho Covisa. En 1952 bajaron Juan Montes y Carlos Villasuso en la modalidad de K-1. En distintas ediciones descendieron José Luis Boto y Francisco Guisasola en K-2 y también Juan José Alonso.

A partir de 1952 esa relación entre el Tenis y el Descenso se mantuvo, con embarcaciones de aficionados, y también con la parte más festiva, cuando, a instancias de Dionisio de la Huerta, fundador del Sella, comenzaron a alquilar dos vagones del Ferrocarril de Económicos para transportar carpa, sillas, mesas, cocinero del propio Club, un conserje, dos camareros y todos los socios que quisieron apuntarse a la romería de Les Piragües en Llovio.

En esos años es en los que Carlos Rivas explica que los piragüistas locales preguntaban, cuando alguna embarcación del Club tenía buenos resultados, "¿los de Oviedo dónde se entrenan? ¿En la fuentona?". Una época en la que los ganadores solían ser sobre todo locales y algunos del Club de Regatas de Gijón.

El interés por el piragüismo que había en el Club de Tenis de Oviedo se manifiesta en que fue también la sede de una reunión en al que, en 1959, se acordó, a iniciativa de Dionisio de la Huerta, el apoyo de los clubes asturianos al desdoblamiento de la Federación Española de Remo de la Federación Española de Piragüismo, unidas hasta ese momento en la de Remo.

En lo deportivo, el Club Alpo tomó el relevo del Tenis en el piragüismo y fue evolucionando hasta hacerse más profesional y logrando mejores resultados, con el propio Carlos Rivas logrando sus éxitos más sonados junto a Juan Montes. Una época "distinta" a la actual: "Bajé unos 15 años el Sella, en todas las categorías, ahora es distinto, en aquella época los buenos salían detrás", rememora Rivas.

Que el Club de Tenis de Oviedo sea el encargado de organizar ahora la presentación de la próxima edición del Descenso Internacional del Sella, que tendrá lugar el 8 de agosto, cuando se celebrará su 88ª. edición, un acto que se celebrará en el Club LA NUEVA ESPAÑA, supone para Carlos Rivas un "reconocimiento" y una manera de rememorar esa relación que tuvieron ambas instituciones. n

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