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Asturias, enganchada a la esgrima: "Antes ni salía en internet, ahora está un auge"

La espada es el arma casi exclusiva de los practicantes de la región, que alcanzan las 80 licencias

Cosme Martínez en la Sala de Armas de Oviedo.

Cosme Martínez en la Sala de Armas de Oviedo. / Luisma Murias

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Oviedo

"De camino a mi primera vez tenía en la cabeza los duelos de ‘Piratas del Caribe’, y la verdad es que me decepcionó un poco (se ríe). Pero después me enganché". Cosme Martínez, un ovetense de 22 años que es ahora mismo el asturiano de mayor nivel, aterrizó en la esgrima por casualidad, con una fantasía en la cabeza que distaba bastante de la realidad. Pero la realidad es que se trata de un deporte en crecimiento en el Principado, tanto en cantidad como en calidad.

La esgrima deportiva es una modalidad que consta de tres armas, espada, florete y sable, aunque la primera es absolutamente dominante y prácticamente exclusiva en Asturias. La herramienta es distinta en cada una, y también las normas. En espada cualquier tocado en cualquier parte del cuerpo es válida. En sable suma tocar con la punta o con el filo de cintura para arriba. En florete se toca con la punta, del cinturón al cuello.

La región cuenta con cuatro clubes de practicantes de la esgrima deportiva. La Sala de Armas de Oviedo es el más numeroso de largo, pero también crecen el Club de Armas de Gijón, el Taekwondo Pentatlón de Avilés y el Club Pentatlón y Triatlón, de Oviedo. La presidenta de la Federación de Esgrima del Principado, Eva Díaz, explica los a priori extraños nombres de las dos últimas entidades: "La esgrima es uno de los deportes incluidos en el pentatlón –junto a la natación, la equitación, el tiro con pistola y la carrera a pie– y por eso tenían practicantes. Pero les exigimos federarse expresamente en esgrima".

Así, un deporte que estaba bajo mínimos tras la pandemia del covid ha ido ganando adeptos poco a poco hasta alcanzar ahora mismo unas ochenta licencias en el Principado, con bastante margen de crecimiento. A más personal, además, más actividad: se ha pasado de una única competición anual, el Campeonato de Asturias, a varios torneos a lo largo de la temporada, rankings, campeonato universitario, torneo de esgrima adaptada... con una relación cada vez más intensa con clubes de otras regiones. "El pasado septiembre nos incorporamos a la liga interautonómica de espada. Es algo todavía bastante informal, pero es muy positiva porque puede apuntarse cualquiera, tiran todos contra todos y ese entrenamiento intensivo con desconocidos permite mejorar tu esgrima", explica Díez. Socializar a la vez que mejorar, esa es la clave para los dirigentes actuales de la disciplina.

Un momento de la exhibición de esgrima en la calle en la Semana del Deporte de Oviedo.

Un momento de la exhibición de esgrima en la calle en la Semana del Deporte de Oviedo. / Asturias Esgrima

Participantes en el ranking de Avilés

Participantes en el ranking de Avilés / Asturias Esgrima

No es el principal motor, pero en la Federación están contentos con los resultados. Lo están más con el progresivo incremento de tiradores que salen a competir fuera de las fronteras autonómicas. "Los veteranos han tenido algún podio", apunta la presidenta, que subraya otro camino que cree importante: la integración. Junio vio la celebración por primera vez de un campeonato de esgrima inclusiva. Un practicante está en silla de ruedas y los demás le imitaron para estar en igualdad de condiciones. "En Asturias la esgrima en silla de ruedas fue potente, hubo medallistas en su momento, pero estaba súper olvidado y hemos podido retomarlo gracias a Fedema (Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física de Asturias)".

Un momento del campeonato de esgrima inclusiva.

Un momento del campeonato de esgrima inclusiva. / Asturias Esgrima

Cosme Martínez Steims lleva tres años ocupando el número 1 del ranking regional. De padre asturiano y madre alemana, nació en Oviedo pero en 2014 se mudó a Alemania, de la que regresó en 2022. "Como aquí había tan poca esgrima, mis padres me dijeron que iríamos viendo en Alemania. Creo que pensaron que iba a ser cosa de un día, pero me gustó desde el principio", afirma el joven, que se inició en el país germánico en un grupo de florete.

Su regreso a Asturias (vive en Soto de Llanera) no fue fácil en lo que al deporte se refiere. "No había ni página web, buscabas en internet y lo que te salía era esgrima histórica. Empecé en Gijón y éramos el profesor, una chica que no había hecho deporte en su vida y yo. Me faltaba mucho tute, así que me cambié para Oviedo. La cosa ha cambiado bastante, está en auge", explica Martínez, que ahora tiene un nuevo reto con su traslado a Madrid para formarse en Gestión de Cadena de Suministros y Logística.

"No sé lo que voy a hacer todavía, estoy buscando un club en el que seguir. Lo prioritario es el máster, está claro, pero dejar la esgrima no es una opción, quiero seguir aunque sea un día a la semana en el peor club del mundo, lo que obviamente no es el caso de Madrid", aclara Cosme.

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