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De 1996 a 2026: Treinta años del último reinado de los Llera en el Descenso del Sella

Alberto Llera, padre de Bertín, fue campeón de la competición riosellana hace tres décadas junto a Monchu Cerra: "Fue muy emocionante", recuerda

Bertín Llera celebra el triunfo junto a su padre, Alberto. | IRMA COLLÍN

Bertín Llera celebra el triunfo junto a su padre, Alberto. | IRMA COLLÍN

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Javi Viso

Javi Viso

Ribadesella

En la familia Llera el éxito en el piragüismo viene de serie. En 1996 Alberto se coronó como campeón del Descenso Internacional del Sella junto a Monchu Cerra. Treinta años después, en 2026, de nuevo Alberto, pero esta vez su hijo, volvió a imponer su ley en el Sella. Un triunfo que a su padre le genera incluso más ilusión que sus antiguas batallas. "Para alguien que fue piragüista y que ganó esta competición, ver como tu hijo triunfa dos veces seguidas es muy emocionante. Me siento muy orgulloso y querido por la gente", admite el progenitor.

Bertín, como se conoce al pequeño de los Llera, volvió a ganar acompañado de un Walter Bouzán que es tan veterano que hasta se había subido al podio con su padre firmando dos medallas de plata a comienzos de los 2000. "Ganamos al sprint también y recuerdo la emoción de toda la gente de Ribadesella cuando acabamos porque hacía 42 años desde la última vez que no ganaba una pareja local". A sus 24 años, el pequeño ya ha superado a su padre en la prueba reina, el K-2, con dos triunfos consecutivos, aunque Alberto también logró salir campeón en dos ocasiones en K-1. Al término de la prueba, padre e hijo se fundieron en un emotivo abrazo. "No le salían ni las palabras", dice el pequeño.

Varias décadas después, el riosellano encuentra diferencias en el mundo del piragüismo. "La forma de preparar la competición era más rudimentaria antes; ahora los deportistas son mucho más profesionales", y destacó "la cuadrilla de amigos" de su hijo que le mantearon tras el final. "Lo hablábamos Walter y yo, que no teníamos esto cuando competíamos. Sí teníamos a los amigos detrás, pero no con la intensidad que lo viven hoy en día los chavales".

Al igual que en sus tiempos, para Alberto el Descenso sigue siendo una de las mejores a nivel mundial. "Entre comillas, es un gran estadio de fútbol el que se monta en Arriondas al que el piragüista no está acostumbrado. Esto no lo hay en ningún lado del mundo y el ambiente y el cariño de la gente de la zona es increíble", expresó. Y se rindió a la actuación de Cazorla como pregonero de esta 88.ª edición. "Fue el mejor que vi en mi vida, quitando los de Dionisio que viví desde el agua. Fue brutal, para quitarse el sombrero". Un Sella que define como "especial" y que volvió a dejar una lectura curiosa. Treinta años después, de nuevo un Llera logró subirse al cajón más alto del podio.

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