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Walter Bouzán sobre su presencia en el Descenso del Sella el próximo año: "Lo tengo más claro que otras veces"

"Ahora tengo claro que no volveré, pero a lo mejor en siete meses la cosa se enfría y cuando me doy cuenta estoy otra vez en la salida", confiesa el palista más laureado del Descenso

Walter Bouzán y Bertín Llera, tras vencer en la 88.ª edición del Descenso Internacional del Sella. | IRMA COLLÍN

Walter Bouzán y Bertín Llera, tras vencer en la 88.ª edición del Descenso Internacional del Sella. | IRMA COLLÍN

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Javi Viso

Javi Viso

Ribadesella

La noche fue larga en Ribadesella. No era para menos: por segundo año consecutivo una pareja riosellana volvía a conquistar el Descenso Internacional del Sella. Por las calles, Walter Bouzán y Bertín Llera eran los grandes aclamados: elogios, felicitaciones y muchas fotos. "Estamos muy contentos. A lo mejor disimulo bastante bien la edad dentro del agua", confesaba Bouzán, mientras que Llera tenía un déjà vu. "Es la misma sensación que el año pasado, con todo el pueblo apoyándonos para lograrlo", reconocen.

Al día siguiente, la emoción y el cansancio aún seguían presentes. "Para estas edades la fiesta ya no es tan beneficiosa como para los jóvenes", decía entre risas un Bouzán que sigue agrandando su leyenda con su decimotercer triunfo. "Sí que fue un poco larga la noche", proseguía Llera. Ambos consiguieron su segundo triunfo consecutivo tras una dura batalla. "Todas las pruebas son especiales, pero de esta me quedo con la emoción del sprint llegando con ocho embarcaciones y por cómo fue. Con la marea alta se pudo formar un grupo más grande, hubo mucha estrategia y era importante llegar bien colocado", admitió Bouzán.

La pareja tuvo que reponerse a "un inicio que no fue del todo limpio" y, precisamente, ese sprint final, en el que múltiples embarcaciones llegaron a los últimos kilómetros con opciones de ganar, fue la clave del triunfo para Llera. "Tuvimos la mente fría y esperamos hasta el último momento para hacer el mejor sprint posible". Además, como riosellanos, ambos destacaron el increíble ambiente que se vivió una edición más. "Fue increíble, no solo durante la prueba, también durante la semana previa. Ganar fue una liberación porque las cosas salieron bien", decía el joven Llera, que fue manteado por sus amigos al término de la prueba. "Ellos lo viven bastante y estoy muy agradecido", confesó.

La admiración entre ambos es mutua. "Para mí Walter es un referente al que ya veía ganar los Sellas desde pequeño", decía Llera. "Bertín tiene calidad para carreras de fondo como estas y tiene la chispa y la potencia de un velocista puro. Eso juega a su favor", relató Bouzán. Y tras dos triunfos consecutivos juntos, habrá que ver si hay un tercero, aunque por ahora no está claro. Durante toda la jornada, lo más preguntado a Bouzán fue sobre su futuro. "Si te digo que me lo han dicho 300 veces me quedo corto", confesó. A sus 48 años, su presencia está más en el aire que nunca. "Ahora tengo claro que no volveré el año que viene, pero a lo mejor dentro de siete meses la cosa se va enfriando y cuando me doy cuenta vuelvo a estar en la salida como me pasó años atrás. Lo tengo más claro que otras veces, pero otros años volví a estar ahí", prosiguió. El riosellano reconoció que físicamente se encuentra bien y que "no me cuesta entrenar porque tengo un grupo de entrenamiento del que disfruto mogollón, pero cada vez me da más pereza competir".

Bouzán destacó que "el Sella me consume muchísimo, sobre todo en lo mental" y que "no solo llevo mal la semana de competición, sino el mes antes". Ahora tendrá que sentarse a valorar su futuro, aunque después de trece triunfos no lo ve de la misma manera. "Tuve la suerte de ganar más de lo que hubiera soñado y llega el momento en el que te preguntas que si compensa". Decida lo que decida, habrá que esperar muchos años para que alguien supere su legado.

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