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Gil Marín, del despacho del Atlético de Madrid a Las Mestas: el especial vínculo del directivo con Asturias

"Llevo 25 años sin fallar en la visita a la Santina", dice el dirigente colchonero, apoyo en la grada de su hija María, amazona debutante este año en el Hípico

Miguel Ángel Gil Marín, junto a su hija María, ayer, en Las Mestas.

Miguel Ángel Gil Marín, junto a su hija María, ayer, en Las Mestas. / M. R.

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María Rendueles

María Rendueles

Gijón

Miguel Ángel Gil Marín está acostumbrado a vivir el deporte desde los grandes escenarios del fútbol. Palcos, estadios, viajes y noches europeas forman parte de su rutina al frente del Atlético de Madrid. Estos días ha hecho un paréntesis para estar en Gijón, desde donde sigue atendiendo sus compromisos profesionales, y acompañar a su hija, María, en Las Mestas. Ella compite por primer vez en el Hípico y él sigue desde cerca cada salto. En plena vorágine informativa por el pulso de Julián Álvarez y el Atlético de Madrid , el dirigente colchonero atiende a LA NUEVA ESPAÑA con una condición: ni una sola pregunta de fútbol.

"María lleva tiempo ya compitiendo. Hemos venido a Gijón varias veces, pero siempre al Chas, nunca a Las Mestas (en referencia al actual concurso de saltos internacional)", cuenta Gil Marín. La prueba gijonesa, reconoce, supone "otro nivel", y la experiencia no ha podido comenzar mejor para la familia. "La verdad es que María lo está haciendo bastante bien y estoy muy contento por ella", detalla tras una jornada sin derribos. Como en el fútbol, en los Gil van partido a partido y quieren más. El programa todavía tiene una cita importante por delante: "Corre el Gran Premio también y estoy muy contento porque lleva una racha buena". Gijón no le resulta una ciudad desconocida. Su relación con Asturias viene de mucho antes de esta visita a Las Mestas. "Lo conozco bien, llevo muchos años viniendo por fútbol", explica. Pero hay una tradición que va mucho más allá del deporte: su visita a Covadonga. "Llevo desde hace 25 años sin fallar uno solo a ver a la Santina", cuenta. Mañana volverá a cumplir con la tradición. "Tengo previsto ir, me encanta esta tierra", asegura. Veinticinco años, dice, sin faltar a la cita. Una relación prolongada con Asturias que ahora suma un nuevo capítulo, esta vez desde Las Mestas y con un motivo mucho más personal: acompañar a su hija en uno de los grandes concursos hípicos del calendario.

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