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Paula cierra una etapa en el Ciudad de Oviedo de natación

"No sé a qué voy a dedicarme, pero no volveré a la natación", dice la exnadadora y entrenadora tras cuatro décadas en el club

Paula Amor, durante un entrenamiento.  |

Paula Amor, durante un entrenamiento. | / CNCO

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CELIA GONZÁLEZ

Oviedo

El Club Natación Ciudad de Oviedo pierde a una figura básica. Paula Amor (Madrid, 1975) cierra una etapa que, en realidad, es una vida entera ligada a la entidad ovetense. Tras cuarenta años vinculada a la entidad, la entrenadora pone fin a un recorrido que mezcla formación, resiliencia y éxitos. "La natación ha sido mi vida, es y ha sido mi vida", resume Paula, una frase que condensa el peso emocional de una despedida que no es solo profesional.

Una vida ligada al Club Natación Ciudad de Oviedo

Su historia comienza en 1985, casi por casualidad. "Entré en el club de la mano de Teresa Rodríguez, sin saber muy bien dónde me metía. Había llegado a Oviedo desde Madrid el verano anterior y no conocía lo que era la Escuela de Natación", explica. Lo que empezó como una actividad más se convirtió en un hogar deportivo.

Paula pasó por todas las etapas hasta que, sin buscarlo, llegó la oportunidad de entrenar. "Llevo diez años como entrenadora, aunque no es algo que me hubiera planteado. Pero cuando estaba de monitora en la escuela y me ofrecieron entrenar un grupo de prebenjamines, ni me lo pensé", recuerda.

Ese "ni me lo pensé" resume bien su forma de estar en el club. Como entrenadora, su trayectoria ha dejado huella. Ha guiado a generaciones de nadadores hacia medallas regionales, ha acompañado a deportistas en campeonatos de España y ha participado en dos Copas de España —una con el equipo masculino y otra con el masculino y el femenino—, hitos que consolidan su papel en el crecimiento competitivo del club.

Pero no todo fueron momentos sencillos. Paula recuerda dos etapas especialmente duras. La primera, en 1989, cuando cerró la piscina de El Cristo para construir la actual. "Pasamos a entrenarnos en las instalaciones del CAU a última hora de la tarde. Después se cayó el techo del CAU y anduvimos rondando por varias piscinas", recuerda. La segunda llegó años después, cuando la creación de otro equipo buscó, según explica, "básicamente intentar acabar con el Club Natación Ciudad de Oviedo". No lo consiguieron, pero la tensión marcó una fase difícil para quienes llevaban décadas sosteniendo el proyecto.

Paula Amor pone fin a cuarenta años en el club

Ahora, Paula se despide. Lo hace con una mezcla de serenidad y vértigo, consciente de que cerrar una puerta tan grande nunca es un gesto menor. "Lo dejo porque hace cuatro años que empecé a trabajar con un exnadador en otro ámbito diferente y no podía compaginarlo. Aunque llevo todo el año con la decisión tomada, hasta ahora no me he dado cuenta de lo que supone", subraya. La natación ha sido su vida, y por eso la pregunta sobre un posible regreso duele un poco más. "No me planteo de momento volver al club. La natación es un deporte muy sacrificado y ahora mismo he tomado la decisión de irme", explica. "No tengo claro aún a qué voy a dedicarme ahora, pero sí sé que no volveré a los entrenamientos", añade. Paula deja el club, pero deja también una forma de entender la natación, desde la casa que la vio crecer.

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