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El Sporting cierra filas: preocupación en el club por ver peligrar el play-off

Los rojiblancos, sin enlazar tres derrotas desde 2019 | Gallego pide confianza | Zaragoza, Leganés, Lugo y Girona, próximos rivales

David Gallego y Toni Clavero, durante el entrenamiento de ayer del Sporting en Mareo. | Marcos León

David Gallego y Toni Clavero, durante el entrenamiento de ayer del Sporting en Mareo. | Marcos León

Lo que parecía en la mano empieza a complicarse. La tercera derrota consecutiva del Sporting, algo que no sucedía en Liga desde febrero de 2019, ha menguado a cuatro puntos la distancia con el play-off y privado a los rojiblancos de vivir el desenlace de la competición de manera más cómoda. El club no oculta ya la preocupación por una dinámica de resultados que hace peligrar finalizar la Liga en la zona de promoción. Por delante, siete finales que empiezan con Zaragoza, Leganés, Lugo y Girona. Este último, séptimo clasificado y el rival que ahora mismo se ve como mayor amenaza en la entidad gijonesa.

Mañana radiante en Mareo. Pocas bromas sobre el verde. El Sporting regresó ayer al trabajo tras el palo de caer en el derbi. David Gallego dividió la plantilla en dos grupos: uno formado por los que tuvieron más minutos y que hicieron trabajo de gimnasio; mientras que en el otro estuvieron los jugadores que disfrutaron de menor protagonismo ante el Oviedo, con la excepción de Diego Mariño, que hizo trabajo en portería. Todo, ante la mirada de Javi Rico, director deportivo, y Noé Calleja, secretario técnico, que mantuvieron una charla con el entrenador antes del inicio de la jornada. Nada nuevo respecto a la rutina habitual del día después de un partido. La imagen, de aparente normalidad.

El mensaje dentro del vestuario no cambia. David Gallego reforzó su confianza en el grupo tras caer ante el conjunto azul y mantiene prietas las filas en el que está siendo el primer gran bache de la temporada. Tranquilidad absoluta de cara al exterior. También la confianza del club es plena en el trabajo del cuerpo técnico. No hay dudas, pero sí inquietud por una dinámica que pueda echar al traste el objetivo de pelear por el ascenso a final de temporada después del esfuerzo de que el equipo se mantenga entre los seis primeros puestos desde la primera jornada de Liga.

El Sporting marcó el derbi como el partido ideal para romper con varias dinámicas negativas y dar un empujón casi definitivo a su candidatura del play-off. Se habló dentro y se verbalizó fuera. “Es el mejor partido en este momento”, se repitió casi desde la vuelta en vuelo chárter desde Tenerife. El triunfo era el tapón ideal a lo sucedido antes en El Molinón, frente al Mirandés, y lo visto en el Heliodoro Rodríguez López. A la vez, el equipo se sentía en condiciones de volver a mandar en el duelo regional. La recuperación de los lesionados Gragera, Guille Rosas y Campuzano dejó la enfermería vacía y alimentó la confianza. Era el momento. El encuentro ante los azules ni borró la imagen decepcionante de anteriores jornadas, ni cambió el signo de los resultados. La frustración, evidente. Mucho más sabiendo antes que el Girona había ganado y hacía aún más importante dejar los tres puntos en casa. Preocupa la escalada gerundense.

El discurso es agarrarse a las siete finales que quedan, sin saltarse el partido a partido. No tiene un calendario especialmente sencillo el conjunto gijonés, aunque en Segunda nada de lo que parece es cierto. Los de Gallego afrontan ahora dos partidos consecutivos lejos de El_Molinón. El primero, el domingo, ante el Zaragoza de Torrecilla. Luego, viajarán a Butarque para medirse al Leganés. Un Lugo metido en la pelea por la permanencia visitará El Molinón y después viaje a Girona, partido que puede ser un antes y un después. Las Palmas, Fuenlabrada y Almería marcan el final del camino.

Campuzano se hará mañana pruebas

Con Víctor Campuzano lesionado y descartado, salvo sorpresa, para la visita del viernes a La Romareda, resta saber el periodo de recuperación que necesitará el delantero rojiblanco, único integrante de la enfermería. El catalán se someterá a pruebas mañana para determinar el alcance de las molestias musculares que obligaron a su sustitución ante el Oviedo antes del descanso. El fichaje de invierno de los rojiblancos, que abandonó el terreno de juego entre lágrimas, volvió a lesionarse después de perderse los dos partidos anteriores también por lesión.

Por otra parte, Christian Joel, Pablo García, Gaspar y Pelayo Suárez, sin minutos ante el Oviedo, estuvieron en Guijuelo para reforzar a un Sporting B que cayó derrotado en tierras extremeñas, complicándose más aún sus opciones de permanencia en la categoría. La plantilla disfruta hoy de descanso y volverá mañana a los entrenamientos.

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